Respeto – Respuestas Veganas https://respuestasveganas.org Comunidad científica sobre Ética y veganismo. Más de 100 respuestas a argumentos. Wed, 02 Dec 2020 00:32:48 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.8.4 https://respuestasveganas.org/wp-content/uploads/cropped-favicon-rv-32x32.png Respeto – Respuestas Veganas https://respuestasveganas.org 32 32 Relación entre el maltrato, la opresión y la discriminación arbitraria https://respuestasveganas.org/maltrato-opresion-discriminacion-arbitraria/ https://respuestasveganas.org/maltrato-opresion-discriminacion-arbitraria/#respond Fri, 18 Oct 2019 23:33:48 +0000 https://respuestasveganas.org/?p=20018
Contra toda opresión, contra todo maltrato y discriminación

Debemos RESPETAR a todos los seres sintientes POR IGUAL.

En este pequeño artículo quiero dejar clara la diferencia entre hacer un mal a alguien (maltrato) y discriminar arbitrariamente a alguien, pues no es lo mismo. Además, mostraré que condenar sólo las opresiones es insuficiente. Es muy importante que los defensores de la Ética y del veganismo tengamos claros estos conceptos.

Hacer un mal a alguien (maltrato) Vs. Respetarle

Cuando se frustran los intereses de alguien eso es un mal, es éticamente incorrecto.[1] Cuando ese mal se hace intencionalmente entonces es un maltrato. Por eso decimos que el maltrato es éticamente incorrecto.[1] El maltrato viola la Regla de Oro de la Ética: «A priori, los intereses no deben ser frustrados».[2] Debemos rechazar el maltrato.[3]

Cuando decimos que «debemos rechazar todo maltrato», es teniendo como referencia el interés esencial a la salud a y la vida (derecho a la salud y a la vida), pues los demás intereses están subordinados a él.[4] Por ejemplo, evitar el maltrato al que son sometidos algunos animales en los mataderos tiene prioridad lógica sobre el «maltrato» al que sería alguien sometido por impedirle o prohibirle maltratar a los demás.

Opresión

La opresión es un tipo de maltrato en el que existe una diferencia de poder estructural que utilizan quienes tienen más poder físico y/o económico (opresores) para aprovecharse y abusar de quienes tienen menos poder (oprimidos). Una opresión suele ser un maltraro legalizado. Por ejemplo, la diferencia de poder entre los humanos y los animales no humanos es utilizada estructuralmente por los humanos para maltratar a los animales no humanos, por lo tanto dicho maltrato es una opresión.

Los mataderos son estructuras de opresión (maltrato)

Los mataderos son parte de un maltrato estructural, institucionalizado (opresión)

Maltrato sin opresión

Es importante ser conscientes de que pueden existir maltratos sin que exista una diferencia de poder estructural, es decir, pueden existir maltratos sin opresión. Por ejemplo, si vamos por la calle y pateamos a alguien al azar, eso no es una opresión, pero es un maltrato. Si no existe un poder estructural que legitime legalmente el maltrato entonces no hay opresión, pero puede seguir existiendo maltrato. Por ejemplo, en una sociedad vegana futura, alguien, de manera ilegal, podría coger a un cordero y asesinarlo en secreto para comer su carne, y eso no sería una opresión, pero sería un maltrato.

A veces en las redes sociales vemos a algunos defensores de los animales que dicen estar contra toda opresión, pero no hablan de maltrato… Esto puede ser debido a que sólo se oponen a que los humanos maltraten estructuralmente (opresión) a los animales no humanos, con lo cual no estarían defendiendo la Ética. La Ética rechaza todo maltrato, no sólo las opresiones.

Discriminación arbitraria Vs. Igualdad

Por otro lado, una discriminación arbitraria consiste en no considerar por igual los intereses de alguien, es una incoherencia. Todas las discriminaciones arbitrarias son la consecuencia de violar el Principio de la Igual Consideración de Intereses: «Intereses iguales deben ser considerados por igual».[5] La discriminación arbitraria suele estar asociada al maltrato. Por ejemplo, es una discriminación arbitraria que los humanos sean considerados éticamente y legalmente como personas y, en cambio, quienes no son humanos sean considerados éticamente y legalmente como cosas (propiedades o esclavos, explotados y consumibles); dicha discriminación arbitraria se llama «especismo».[6] El especismo suele tener como consecuencia la violencia especista.

El especismo fue descubierto, no es un invento

Diferencia entre consideración y tratamiento de intereses

La «igual consideración de intereses» no quiere decir «igual tratamiento de intereses»: a priori debemos considerar por igual los intereses de todos, aunque luego pueda estar justificado un diferente tratamiento.[5] Por ejemplo, si hay varios humanos heridos, pero unos están más graves que otros y no hay suficientes medicinas, entonces se debería considerar por igual a todos, pero estaría justificado un diferente tratamiento: usar las medicinas con quienes están peor. Al hacerlo de esa manera no habría discriminación arbitraria. Se discriminaría arbitrariamente si por ejemplo se dijera «las mujeres no tienen derecho a medicinas» (discriminación machista) y a continuación se tratara a los hombres que están peor.

No basta con rechazar el especismo

Es importante señalar que no basta con rechazar las discriminaciones arbitrarias, pues si se maltrata a todos por igual entonces no habría una discriminación arbitraria. Por ejemplo, si se asesina por igual a humanos y a animales no humanos entonces no habría ningún especismo en eso.

El Principio de la Igual Consideración de Intereses es un principio dependiente de la Regla de Oro de la Ética. Por eso, el rechazo a las discriminaciones arbitrarias se debe complementar con rechazar todo maltrato: defendiendo el derecho a la salud y a la vida. Por ejemplo, debemos rechazar el especismo, debemos ser antiespecistas, pero eso debe suceder sobre la base de defender la Regla de Oro de la Ética y el derecho a la salud y a la vida que de infiere de dicha regla esencial. Y lo mismo ocurre con el rechazo a cualquier otra discriminación arbitraria: racismo, sexismo, homofobia, etc.

Con esto espero haber aclarado estos conceptos.

]]>
https://respuestasveganas.org/maltrato-opresion-discriminacion-arbitraria/feed/ 0
ARGUMENTO: “El bien y el mal existen, pero no se puede inferir lógicamente el deber de hacer el bien y evitar el mal” https://respuestasveganas.org/argumento-el-bien-y-el-mal-existen-pero/ https://respuestasveganas.org/argumento-el-bien-y-el-mal-existen-pero/#comments Mon, 05 Aug 2019 23:10:00 +0000 https://respuestasveganas.org/2019/02/argumento-el-bien-y-el-mal-existen-pero.html

RESUMEN: ¿Se debe evitar hacer el mal? ¿se debe hacer el bien? es decir, ¿existe alguna razón lógica que fundamente el deber de respetar a los demás o tanta razón tiene el que hace el mal como el que hace el bien? ¿por qué debemos respetar a los demás? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí voy a responder.

Una cosa es una descripción (lo que es) y otra cosa es una prescripción o norma (lo que debe ser). Inferir una conclusión normativa (un ‘DEBE’) a partir de premisas descriptivas (un ‘ES’) es ilógico, es una falacia llamada «falacia lógica». La única manera de llegar lógicamente a una conclusión normativa es si hay una norma entre las premisas, pero entonces es necesario una premisa que contenga una norma autoevidente para no caer en una regresión infinita frente a la pregunta «¿por qué?». Si alguien tiene un interés entonces lógicamente no quiere que dicho interés sea frustrado, sino que quiere que sea satisfecho. Por lo tanto si alguien tiene un interés entonces lógicamente es contradictorio que diga «mi interés debe frustrarse», lo coherente es que diga «mi interés no debe frustrarse». El deber se origina en cada interés de cada sujeto y en base a que dicho deber es universalizable entonces inferimos lógicamente la norma: «los intereses no deben ser frustrados». Como la Ética es consecuencialista entonces eso añade un «a priori» al principio de dicha norma, quedando la «Regla de Oro de la Ética» como sigue: «A priori, los intereses no deben ser frustrados». Por lo tanto, la razón por la que los humanos deben ser respetados no es porque sean humanos, sino porque son seres sintientes y a priori los intereses no deben ser frustrados, y eso mismo se aplica con quienes no son humanos.

Palabras clave: deber, falacia lógica, fundamentación racional de la Ética, lógica deóntica, problema del ser y el deber ser

 

En mi artículo sobre el bien y el mal[1] demostré que existen lo bueno universal (el bien) y lo malo universal (el mal): a cualquiera que le satisfagan un interés lo considera bueno, y a cualquiera que le frustren un interés lo considera malo, independientemente de las buenas o malas consecuencias posteriores a dicha satisfacción o a dicha frustración. Por lo tanto existe una base objetiva sobre la que intentar fundamentar las normas (también llamadas «prescripciones» o «deberes») que impone racionalmente la Ética, pero:

La falacia lógica

1. Algunas personas dicen que «del HECHO de que existan el bien y el mal no se puede inferir lógicamente la conclusión de que DEBAMOS hacer el bien y evitar el mal».

El puente del ser al deber serDe esta manera denuncian la ilegitimidad del paso del SER al DEBER SER, también llamada «ley de Hume», «guillotina de Hume» o «navaja de Hume». Esta falacia lógica fue denunciada por David Hume (1711-1776) en su libro «Tratado de la naturaleza humana» (1739) de la siguiente manera: «En cada uno de los sistemas de moralidad con que hasta la fecha me he tropezado he observado que invariablemente el autor procede, durante un cierto tiempo, razonando a la usanza ordinaria (estableciendo, por ejemplo, la existencia de Dios, o haciendo observaciones relativas a los asuntos humanos) pero, de pronto, me encuentro sorprendido al comprobar que, en lugar de la cópula ES que, usualmente interviene en las proposiciones, ha dejado paso al verbo DEBE. El cambio es casi imperceptible, pero reviste, sin embargo, la máxima importancia. Porque, dado que dicho DEBE expresa una relación de nuevo cuño, es menester tomar nota del mismo y explicarlo».

Es decir, de una descripción no se puede inferir lógicamente una norma, dice correctamente Hume. Sin embargo, en el presente artículo demostraré que existe una solución.

Además, Hume decía que la racionalidad sólo se aplica a los medios y no a los fines, lo cual rebato a continuación.

La razón en los fines

2. Algunas personas dicen que «la razón se aplica a los medios (“debe hacerse X para lograr Y”), pero no a los fines u objetivos (“debe lograrse Y”)».

David Hume defendía el egoísmo racional

Por ejemplo, David Hume (1711-1776) afirmó que cualquier interés es racional porque «las pasiones eligen qué, las razones indican cómo». Por eso David Hume afirmaba que «la razón es esclava de las pasiones», es decir, según Hume la Ética no se puede fundamentar racionalmente, lo cual se llama antirrealismo moral. Un tipo de antirrealismo moral es el subjetivismo ético, según el cual nadie tiene la razón sobre qué es éticamente correcto e incorrecto. En otro artículo rebatí el subjetivismo ético.[2] En el libro II de su «Tratado de la Naturaleza Humana» (1739), Hume pone el siguiente ejemplo: «No es contrario a la razón el preferir la destrucción del mundo entero a tener un rasguño en mi dedo. No es contrario a la razón que yo prefiera mi ruina total con tal de evitar el menor sufrimiento a un indio o cualquier persona totalmente desconocida». Por lo tanto, según Hume, asesinar a los demás (o no asesinarles) no es racional ni irracional, sino que sólo es el objetivo de alguien; para Hume lo racional o irracional sólo existe en los medios utilizados: sería «irracional» intentar asesinar a alguien a besos, en cambio sería «racional» asesinarle con un arma.

Sin embargo, Hume no se percató de que una de las cosas necesarias (medios) para satisfacer cualquier interés es que no debe ser frustrado. Por lo tanto es racional que alguien afirme que SUS intereses no deben ser frustrados, e irracional que afirme lo contrario. Sin embargo esta norma sólo es racional si sólo existiera un ser sintiente, pero la Realidad es que existen otros seres sintientes que también tienen intereses.[3] Como existe más de un ser sintiente, inferimos lógicamente que: «LOS intereses no deben ser frustrados». Por lo tanto es racional afirmar que «LOS intereses no deben ser frustrados», e irracional afirmar lo contrario. 

Esta norma racional forma parte de la Regla de Oro de la Ética: A priori, los intereses no deben ser frustrados. El «a priori» quiere decir que no se deben frustrar los intereses de nadie, excepto si ante un dilema se estima que no frustrarlos producirá un mal mayor; esto es así porque existe una relación causa-efecto entre lo que se elige no hacer y lo que ocurre debido a dicha omisión.[4] Un detalle importante aquí es que lo que realmente debe ser racional es el fin último, no los medios; mejor si los medios son racionales, pero podría ser necesario utilizar medios irracionales para lograr avanzar hacia un fin racional (Ética).

Por todo ello, destruir el mundo y hacerle a alguien un rasguño en el dedo son conductas que siempre son irracionales porque frustran intereses, Hume se equivocó.

Apelación a lo natural

3. Algunas personas dicen que «existe una “naturaleza del ser”, según la cual debemos hacer lo que nuestra naturaleza nos ordena, pues no hacerlo es ir “contra natura”, “antinatural” o “no natural”».

Según este argumento, un supuesto «dios» nos creó a todos los animales con una «naturaleza» y con unas funciones «naturales» que debemos realizar por obediencia hacia «él». No cumplir con dichas funciones «naturales» sería ir «contra natura», ser «antinatural» o «no natural», lo cual estas personas asocian con el mal y con lo éticamente incorrecto. Como ya expliqué, de una premisa no normativa (descriptiva, etc.) no puede inferirse lógicamente una conclusión normativa. A continuación os voy a mostrar un par de ejemplos (con premisas y conclusión) de falacias lógicas que usan estas personas:

(P1) «Existen humanos que tienen un útero» (descripción)
(P2) «El útero es un órgano del aparato reproductor» (descripción)
(C) «Los humanos que tienen útero deben tener hijos porque esa es su naturaleza» (norma que usa la falacia lógica)

Otro ejemplo:

(P1) «Los leones tienen garras» (descripción)
(P2) «Las garras de los leones son para cazar» (descripción)
(C) «Los leones deben cazar porque esa es su naturaleza» (norma que usa la falacia lógica)

Más ejemplos de falacias lógicas: «ser vegetariano no es natural, es antinatural, por lo tanto no debemos ser vegetarianos», «ser vegetariano es natural porque nuestra naturaleza es herbívora, por lo tanto debemos ser vegetarianos», «la homosexualidad no es natural, es antinatural o «contra natura», por lo tanto debemos rechazar la homosexualidad», etc. son ejemplos de falacias lógicas.

Además, en otro artículo demostré que todo es naturaleza y natural, pues lo «contra natura», «antinatural» o «no natural» no existe.[5] También demostré que no existe ninguna «naturaleza del ser».[6] Igualmente, demostré que no tenemos el deber de obedecer a nadie[7], sino el deber a priori de hacer lo éticamente correcto.

Mostrar falacia lógica usada en el blog «Filosofía Vegana»

3.1 Algunas personas dicen que «la Ética se fundamenta lógicamente en el Principio Lógico de Identidad mismo (A=A)».

En el artículo «El principio de identidad» (consultado el 03-02-2019), que comienza con una cita del relativista-discursista Karl-Otto Apel (1922-2017) y que continúa con pura paja, Luis Tovar intenta fundamentar racionalmente la Ética en el Principio Lógico de Identidad mismo. El Principio Lógico de Identidad es el principio esencial de la Lógica, según el cual toda entidad ES idéntica a sí misma, es decir, «lo que es, es» y en su forma negada «lo que no es, no es», que también se representa como A=A. Sin embargo, Luis Tovar dice en su artículo: «El principio lógico de identidad expresa que cada ente es él mismo [A=A] y no otro distinto. Esto se corresponde en el ámbito empírico con lo que entendemos por sintiencia o conciencia sensitiva. No se corresponde meramente con la existencia ni con la vida como proceso biológico. Ya que ni la existencia ni la vida implican de por sí el tener conciencia de sí mismas. La existencia es el fenómeno primordial [el ser] y la vida no es en esencia más que un mecanismo natural —como la digestión. Tanto la existencia en sí misma y como vida se expresan simplemente como “A”. Solamente aquella existencia que se reconoce a sí misma como existente, se puede expresar como “A=A”, es decir, como identidad». A falta de que él lo haga, voy a intentar formular formalmente las ideas raras de Luis (que me corrija):

(P1) «La existencia sin conciencia se expresa como “A” (ejemplo: una piedra (A), una planta (B))»
(P2) «Debemos respetar el Principio Lógico de Identidad (A=A)»
(P3) «Cada ente es él mismo (A=A) y no otro distinto»
(P4) «A=A se corresponde con la sintiencia o conciencia sensitiva»
(C) «Debemos respetar a las conciencias»

No, Luis. El Principio Lógico de Identidad se corresponde con cualquier entidad empírica o idea, no sólo con las conciencias. Una piedra (A) no es otra piedra (B) y tampoco es un árbol (C). Una piedra (A) no es un ser sintiente y sin embargo una piedra es esa misma piedra (A=A). El símbolo ‘=’ de la expresión A=A no es la conciencia ni la autoconsciencia, sino la afirmación de que «lo que ES, ES eso mismo y no otra cosa», es decir, la representación simbólica del Principio Lógico de Identidad (A=A). Dicho principio lógico se aplica a todo. Una conciencia es esa misma conciencia, no otra conciencia. Si alguien dice algo absurdo como «esta piedra no es esta piedra» entonces contradice el Principio Lógico de Identidad, es decir, está negando la Realidad, como hacen las personas que pierden la razón, pero si no perjudica a nadie es éticamente correcto que lo diga. El Principio Lógico de Identidad (A=A) no implica ningún deber, pues el deber se origina en los intereses. El Principio Lógico de Identidad es la herramienta que tenemos para inferir lógicamente la Regla de Oro de la Ética a partir de dichos intereses que todas las conciencias tenemos. A=A no quiere decir que «A debe ser A», sino «A es A».

La Realidad es que las personas cambian (física y psicológicamente) a cada instante sin que se viole el Principio Lógico de Identidad: At=At, At+1=At+1, At+2=At+2, …, At+n=At+n, siendo t un instante de tiempo. A partir del hecho de que cada persona ES lo que ES en cada instante de tiempo, no se puede inferir lógicamente que tengamos el deber de no cambiar (o de respetar) a las personas.

Vemos que Luis Tovar usa la falacia lógica cuando intenta fundamentar la Ética sin usar los intereses, y por lo tanto todo su blog se queda sin fundamentación racional.

Lo cierto es que el artículo de Luis presenta muy poca claridad e incluso contradicciones. Por ejemplo, Luis dice «lo que yo defiendo aquí es que el principio lógico de identidad no sólo está necesariamente unido con el principio ontológico de identidad sino que también se correspondería con el principio psicológico de identidad, es decir, la conciencia entendida como conciencia sensitiva» y tres párrafos despues se contradice: «El principio lógico de identidad expresa que cada ente es él mismo [A=A] y no otro distinto. Esto se corresponde en el ámbito empírico con lo que entendemos por sintiencia o conciencia sensitiva. No se corresponde meramente con la existencia ni con la vida como proceso biológico». No voy a intentar descifrar lo que Luis pretende decirnos, pues la fundamentación de la Ética no es un «misterio» como la religión, sino la ciencia del deber a priori.

Para finalizar, señalo que cuando Luis dice que «la vida no es en esencia más que un mecanismo natural» está usando la falacia de la naturaleza, pues todo es naturaleza y natural, lo «no natural» no existe: los mecanismos «no naturales» no existen; Luis se refiere a mecanismos no artificiales.[5]

 

Fundamentación racional de la Ética

4. La Ética sí que se puede fundamentar racionalmente.

A continuación demuestro en 4 pasos cómo se fundamenta racionalmente la Ética sin hacer uso de la falacia lógica:

PASO 1: Podemos llegar a una conclusión normativa si hay una norma entre las premisas.

David Hume denunció correctamente que es falaz inferir lógicamente una conclusión normativa a partir de premisas no normativas. Para poder inferir lógicamente una conclusión normativa es necesario que al menos una de las premisas sea normativa. Es decir, para que un «debe» aparezca en la conclusión de un razonamiento lógico es necesario que al menos exista un «debe» entre las premisas. Por ejemplo, el siguiente argumento normativo no usa la falacia lógica porque hay una norma entre las premisas (P4); por lo tanto es un argumento lógicamente válido o coherente:

(P1) «Podemos deducir racionalmente la existencia de un dios» (Irracionalidad)
(P2) «Dios creó a algunos humanos con un útero» (Creacionismo)
(P3) «La finalidad del útero es la reproducción» (Teleología)
(P4) «Los humanos deben obedecer a la voluntad de Dios» (Mandato divino) (norma)
(C) «Los humanos que tienen útero deben tener hijos» (norma)

Por ejemplo, Lane Craig ha defendido este tipo de argumento religioso para no usar la falacia lógica.

Sin embargo, aunque es un argumento lógico, las premisas P1 y P2 son falsas, por lo tanto la conclusión C también es falsa. Además, la premisa P4 es el argumento de la obediencia, el cual está rebatido porque no tenemos el deber ético de obedecer todos a una persona.[7] Todas las personas queremos que nos obedezcan, por ejemplo, no haciéndonos daño.

PASO 2: Es necesario que la premisa normativa sea una verdad absoluta para no caer en la arbitrariedad ni en una regresión infinita cuando preguntamos «¿por qué?».

Como expliqué antes, es necesario que una premisa sea normativa para poder inferir lógicamente una conclusión normativa, pero si preguntamos ¿por qué debemos hacer lo que dice esa premisa? eso nos llevará a una norma anterior y así consecutivamente hasta el infinito (ad infinitum). Para poder parar dicha regresión infinita necesitamos una norma (deber) que sea una verdad absoluta.

En un artículo anterior expliqué que es una verdad absoluta que toda persona siempre quiere que no se frustren sus propios intereses, es decir, quiere que se satisfagan sus propios intereses, por eso los intereses no pueden ser autofrustrados[1] porque es contradictorio. Si alguien tiene un interés entonces lógicamente no quiere que dicho interés sea frustrado, sino que quiere que sea satisfecho, pues si quisiera que dicho interés fuera frustrado entonces no tendría ese interés. Por lo tanto, si alguien tiene un interés entonces es lógicamente contradictorio que quiera y diga: «mi interés debe frustrarse», lo coherente es que quiera y diga: «mi interés no debe ser frustrado». Debido a ello, en la medida de sus posibilidades intentará impedir que sus intereses sean frustrados.

Hay que tener en cuenta que alguien puede estar coaccionado por necesidad o por amenazas (se frustró su interés en no ser coaccionado) y que por eso tenga interés en hacer cosas que no querría tener interés en hacer.

Todo esto nos muestra que la existencia de un interés implica la existencia de una norma (deber) a nivel subjetivo. Por lo tanto, inferimos la siguiente conclusión irrebatible desde un punto de vista egocentrista[8], es decir, desde un punto de vista «ético» limitado a uno mismo: «mis intereses no deben ser frustrados».

(P1) Si «quiero que ocurra algo» entonces eso significa que «tengo ese interés».
(P2) No puedo autofrustrar mis intereses, pues eso viola el Principio Lógico de No Contradición.
(P3) Si tengo un interés entonces lógicamente considero que dicho interés no debe ser frustrado.
(C) MIS intereses no deben ser frustrados. (Regla de Oro egocentrista o psicópata)

La conclusión C es correcta pero sólo parcialmente, pues no tiene en cuenta que además de él existen otros seres sintientes.

PASO 3: La «Regla de Oro egocentrista» no tiene en cuenta a los demás. Si se reconoce la Realidad teniendo en cuenta los intereses de los demás entonces se infiere la «Regla de Oro de la Ética».

Es decir, «MIS intereses no deben ser frustrados», pero la Realidad es que no sólo existe una persona, sino que existen muchas otras personas y todas ellas defienden lógicamente que sus intereses no deben ser frustrados. Por lo tanto, lógicamente inferimos la conclusión de que «LOS intereses no deben ser frustrados».

(P1) MIS intereses no deben ser frustrados. (Regla de Oro Psicópata)
(P2) Lógicamente todos afirman: «MIS intereses no deben ser frustrados».
(C) LOS intereses no deben ser frustrados. (Regla de Oro de la Ética No Consecuencialista)

PASO 4: Añadimos el consecuencialismo a la Regla de Oro.

En otro artículo demostré que la Ética es consecuencialista porque también existe una relación causa-efecto entre lo que elegimos no hacer y lo que ocurre por dichas omisiones, entonces puede ocurrir que frustrar unos intereses sea menos malo (mal menor) que elegir «no hacer nada».[4] Por ejemplo, es menos malo disparar a un terrorista que está disparando a la gente que elegir no dispararle. El consecuencialismo añade un «a priori» al principio de la «Regla de Oro de la Ética» quedando ésta así:

Regla de Oro de la Ética

El consecuencialismo realmente entra en juego a nivel egoísta (en el PASO 2): «a priori, mis intereses no deben ser frustrados» y luego se universaliza, pero lo he colocado al final porque creo que en este orden se entiende mejor. Por lo tanto, la razón por la que los humanos deben ser respetados no es porque sean humanos, sino porque son seres sintientes y a priori los intereses no deben ser frustrados, y eso mismo se aplica con quienes no son humanos.

Regla de Oro e igual consideración

5. A partir de la «Regla de Oro de la Ética» se infiere lógicamente el Principio de Igual Consideración de Intereses (PICI).

Como debemos respetar a todos los seres que tienen intereses entonces no considerar los intereses de alguno de ellos viola dicha Regla de Oro, lo cual puede estar originado por una discriminación arbitraria (racismo, sexismo, especismo, homofobia, egoísmo, etc.), o ser la consecuencia de elegir el mal menor. Para no ser arbitrarios, «intereses iguales deben ser considerados por igual», es a esto a lo que llamamos «Principio de Igual Consideración de Intereses»[9]. Por ejemplo, la «Regla de Oro egocentrista» por sí sola es arbitraria, es una norma irracional, pues el hecho de «ser uno mismo» no es una razón que justifique que los intereses ajenos no deban ser considerados o que deban ser considerados en menor medida.

La Regla de Oro errónea

6. Algunas personas dicen «debes tratar a los demás como quieres que te traten» o, en su forma negativa, dicen «no debes tratar a los demás como no quieres que te traten».

Cita de George Bernard ShawEsta norma se ha venido a llamar hasta ahora como la «Regla de Oro de la Ética», pero es un fraude intelectual. George Bernard Shaw (1856-1950) denunció dicha norma errónea afirmando: «no hagas a los demás lo que deseas para ti; los demás pueden tener gustos diferentes». Tanto si no hacemos a otros lo que no queremos que nos hagan, como si les hacemos lo que queremos que nos hagan, podemos estar yendo contra los intereses de los demás. Por ejemplo, si «no debes tratar a los demás como no quieres que te traten» entonces si un médico no quiere que le hagan transfusiones de sangre no debería hacer transfusiones de sangre a los demás. Sin embargo eso es erróneo porque lo importante es considerar éticamente los intereses de las personas, no lo que nos gusta o disgusta a nosotros personalmente, y esto lo consigue la verdadera Regla de Oro: «a priori, los intereses no deben ser frustrados». Siguiendo con el ejemplo, si un médico no quiere que le hagan transfusiones de sangre entonces no se las deben hacer a él, pero a priori él debe hacer transfusiones a quienes las necesitan, excepto si son adultos informados y no quieren que se las hagan.

Mostrar la errónea Regla de Oro tradicional

La Regla de Oro tradicional

La antigua y tradicional Regla de Oro dice: «No trates a los demás como no quieras que te traten a ti», que expresada igualmente de manera opuesta es «Trata a los demás como quieres que te traten a ti».

La adopción de la Regla de Oro ocurrió simultáneamente en varios lugares del mundo: Grecia, India, Oriente Próximo, China, etc. en torno al siglo VI a.C., durante la llamada «Era axial», bautizada así por Karen Amstrong en su libro «The Great Transformation» (La Gran Transformación). La Regla de Oro está presente en los textos sagrados de muchas religiones.

– «Haz por aquel que puede hacer por ti, de modo que le induzcas a obrar igual.» —Antiguo Egipto. La historia del campesino elocuente, pag.109-110, según la traducción inglesa de R. B. Parkinson. El original data de 1970-1640 a.C., y puede ser la primera versión puesta por escrito.
– Islam: «Ninguno de vosotros es un creyente a menos que desee para su hermano lo que desee para sí mismo.» —Hadiz de Al-Nawawi en el Islam.
– «Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos.» —Jesús en el Sermón de la montaña (San Mateo 7, 12.)
– «No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo.» —Moisés, profeta reconocido por el judaísmo, el cristianismo y el islam (Levítico 19, 18)
– «Lo que no quieras para ti, no lo quieras para tu prójimo. Esta es toda la ley; lo demás sólo es comentario.» —Enseñanza del Rabino Hillel (Talmud, Shabbat 31a) en el Judaismo
– «No hagas a los demás lo que te causaría dolor si te lo hicieran a ti.» —(Mahabharata 5: 1517) en el hinduismo
– «No lastimes a los demás con lo que te aflige a ti mismo.» —Buda
– «Los hombres dotados de inteligencia y las almas purificadas deberían tratar a los demás como ellos mismos quisieran ser tratados.» —Krishna
– «No hagas a los demás lo que no es bueno para ti.» —Zoroastro
– «Sólo es bueno el carácter que se abstiene de hacer a otro lo que no es bueno para sí mismo.» —Zoroastrismo. Dadistan-i-dinik 94:5
– «Bendito el que prefiere a su hermano antes que a sí mismo.» —Bahaísmo
– «Trata a los demás como tú quisieras que te trataran.» —Máxima del sikhismo
– «El hombre debe esforzarse por tratar a todas las criaturas como a él le gustaría que le tratasen.» —Máxima del Jainismo
– «Que me sea dado hacer a los otros lo que yo quisiera que me hiceran a mí.» —Platón
– «No hagas a otro lo que no te gustaría que te hicieran.» —Confucio

La existencia de la Regla de Oro fue comprobada por Herodoto (484-425 a.C.) en distintos pueblos de la antigüedad. Otros filósofos como Isócrates, Séneca, Tolstoi, etc. también dan cita de ella.

«Antes de hacer o no hacer con los otros animales, pregúntate si estarías dispuesto admitirlo en los humanos, incluyéndote a ti.» —Norbert Bilbeny

La Regla de Oro tradicional presenta dificultades, como denunció George Bernard Shaw cuando dijo: «No hagas a los demás lo que deseas para ti; los demás pueden tener gustos diferentes». El problema es que cada persona tiene unos gustos e intereses diferentes, pero eso se soluciona asumiendo la verdadera Regla de Oro: «A priori, los intereses no deben ser frustrados», que es la Regla de Oro correcta.

Diferencias entre la Regla de Oro tradicional y la correcta

Regla de Oro tradicional: Deontologista. Centrada en las acciones y en gustos personales/emocionales.

Regla de Oro correcta: Consecuencialista. Centrada en los hechos y en los intereses de todos.

Imperativos categóricos de Kant

A continuación vamos a dar un repaso al universalismo ético que planteó Inmanuel Kant (1724-1804) y seguidamente mostraré la crítica que le hizo Leszek Kołakowski (1927-2009) en cuanto a la relación existente entre Ética y racionalidad.

YouTube Video

Los escritos éticos de Kant defienden que la obligación ética no deriva ni de Dios, ni de las autoridades y comunidades humanas, sino de la razón. La ética deontológica planteada por Kant se basa en dos imperativos categóricos: el «Imperativo categórico de la universalidad», que proporciona la estructura lógica, y el «Imperativo categórico del reino de los fines», que proporciona el contenido.

Imperativo categórico de la universalidad

Con dicho imperativo, Kant viene a decir que existe una verdad universal para la razón práctica: «Obra sólo según una máxima tal que puedas querer al mismo tiempo que se torne ley universal» y su variante «o de la ley de la naturaleza», sin especificar si se refiere a humanos, a seres sintientes o a qué. El imperativo categórico de la universalidad pretende ser una mejora de la Regla de Oro tradicional.

Imperativo categórico del reino de los fines

Con el imperativo categórico del reino de los fines, Kant viene a decir que el ser humano, por ser un animal racional, posee dignidad, y dice: «Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin al mismo tiempo y nunca solamente como un medio». Esta declaración sería uno de los antecedentes a la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada el 10 de diciembre de 1948 por la ONU en París. De esta manera arbitraria, Kant limita la consideración de intereses sólo a su grupo preferencial: los humanos. Kant era antropocentrista, por eso su teoría ética discrimina arbitrariamente a quienes no son humanos, además de cometer otros errores gravísimos.

Ataques al universalismo ético

Algunos autores, principalmente el religioso Leszek Kołakowski (1927-2009), han intentado rebatir tanto la universalidad como el reino de los fines de Kant, defendiendo que la moral no puede fundamentarse racionalmente sino sólo desde el ámbito de lo sagrado, es decir, desde la religión. A continuación mostramos como intenta rebatir Kolakowski la universalidad kantiana[1]:

«no hay ninguna razón por la que esos principios tengan que tener necesariamente validez universal […]. No soy en absoluto inconsecuente si prefiero que otra gente siga reglas que yo no quiero cumplir. Si, por continuar con el ejemplo dado más arriba, yo miento siempre que me apetece, pero quiero que todos los demás sean invariablemente francos, soy perfectamente consecuente. Siempre puedo, sin contradecirme a mí mismo, rechazar los argumentos de quienes traten de convertirme o empujarme a cambiar mi modo de actuar diciéndome: ‘¿Y si todos hicieran lo mismo?’; porque puedo responder, coherentemente, o que no me preocupa la conducta de los demás o que quiero positivamente que obedezcan las normas que yo me niego a observar. En otras palabras, un imperativo que exija que yo, me guíe por normas que desearía que fuesen universales no tiene, en sí, fundamento lógico ni psicológico; yo puedo rechazarlo sin caer en contradicciones». Leszek Kołakowski

Y así intenta rebatir Kolakowski el reino de los fines kantiano[2]:

«En efecto, siempre puede argüirse que si el hombre, con conciencia de lo contingente de su posición en el universo, declara ser el supremo legislador en cuestiones de bien y de mal, no tiene fundamento convincente alguno para respetarse a sí mismo ni para respetar nada y que la idea misma de dignidad, si no es una fantasía caprichosa, sólo puede basarse en la autoridad de una Mente indestructible. A cualquier noción antropocéntrica del mundo puede objetársele lo que dicen los racionalistas sobre la creencia religiosa: que tal noción no es sino una invención imaginaria para compensar la justificada y deprimente conciencia del hombre de su propia flaqueza, fragilidad, incertidumbre, finitud. La dignidad humana no puede validarse dentro de un concepto naturalista del hombre». Leszek Kołakowski

A partir de ello, algunas personas afirman que no es posible fundamentar racionalmente el deber ético, sino que sólo es posible fundamentar normas mediante la religión. Sin embargo, en otro artículo demostré que la religión no puede fundamentar racionalmente las normas.[8] Y en el presente artículo demuestro cómo la Ética se fundamenta racionalmente.

 

Deber y Lógica

7. Algunas personas hacen la pregunta «¿por qué debo cumplir la Regla de Oro?».

En el artículo «¿Por qué actuar moralmente?» el filósofo Peter Singer se plantea por qué debemos ser comportarnos de manera ética, en lugar de asesinando, violando, etc. En dicho texto, Peter Singer defiende el egoísmo racional: «Todo agente racional aceptaría que la actividad puramente egoísta de otros agentes racionales es racionalmente justificable». Sin embargo, el egoísmo racional lo rebatí en otro artículo.[10]

Como hemos demostrado, la Regla de Oro de la Ética es «a priori, los intereses no deben ser frustrados» y ésta es una norma que se infiere lógicamente de manera irrebatible, es decir, es racional. Por lo tanto si alguien pregunta «¿por qué debo cumplir la Regla de Oro?» está preguntando «¿por qué debo ser racional?», y ésta es una pregunta lógicamente incorrecta porque nos pide razones para ser racionales: presupone racionalidad al solicitarnos justificar la racionalidad. La justificación resultante de la racionalidad sería circular, lo que demuestra, no que la racionalidad carezca de una justificación necesaria, sino que no necesita justificación, pues no se puede preguntar de forma inteligible a menos que ya se presuponga. Por lo tanto la pregunta «¿por qué debo cumplir con una norma que debo cumplir?» es redundante.

Jerarquía de intereses

8. Algunas personas reconocen que, a priori, los intereses no deben ser frustrados», pero dicen que entonces «todos los intereses son igual de importantes».

Sin embargo, eso está rebatido porque existe una jerarquía de intereses.[11]

Referencias

[1] Leszek Kolakowski, Si Dios no existe… (cit.), pag. 190.
[2] Leszek Kolakowski, Si Dios no existe… (cit.), pag. 214-215.

]]>
https://respuestasveganas.org/argumento-el-bien-y-el-mal-existen-pero/feed/ 9
ARGUMENTO: “No hay maltrato animal si se le trata de acuerdo al fin para el que fue creado” https://respuestasveganas.org/maltrato-animal/ https://respuestasveganas.org/maltrato-animal/#comments Sat, 01 Jun 2019 16:00:00 +0000 https://respuestasveganas.org/2016/06/argumento-se-maltrata-un-animal-cuando.html

RESUMEN: ¿Qué es el maltrato? ¿por qué casi todo el mundo rechaza el maltrato animal? ¿es una buena estrategia que los defensores de los demás animales usen la palabra «maltrato»? ¿por qué son importantes los argumentos en contra del maltrato animal? Éstas son las principales preguntas a las que aquí voy a responder.

Según la RAE, maltratar es «Tratar mal a alguien de palabra u obra». Lo contrario a tratar mal a alguien no es tratarle mejor o menos mal, sino tratarle bien. Lógicamente, nadie quiere ser tratado mal, todos quieren ser tratados bien y eso implica la consideración de los intereses. El especismo también se refleja en un especismo lingüístico. Por esta razón, en las sociedades antropocentristas no se hace uso de la palabra «maltrato» en base al trato en sí, sino en base a la especie de quien recibe dicho trato. No debemos aceptar el especismo lingüístico, sino usar las palabras sin su carga especista para que se incorporen al uso cotidiano y que de esta manera se elimine el especismo del diccionario. Algunas personas suponen que si denunciamos el maltrato no podemos denunciar el especismo, ni la esclavitud, ni la opresión, ni la explotación, etc. lo cual no es cierto, pues también podemos y debemos denunciar todas esas cosas. Lo curioso es que si a alguien no se le maltrata entonces el especismo, la esclavitud, la opresión y la explotación dejan de tener sentido. La estrategia correcta es reclamar el significado ético de las palabras sin su carga especista, aprovechando las contradicciones existentes.

Palabras clave: especismo lingüístico, esclavitud, explotación, maltrato, opresión

 

No al maltrato

1. El maltrato es rechazado socialmente.

No al maltrato animal

Según la RAE, maltratar es «Tratar con crueldad, dureza y desconsideración a una persona o a un animal, o no darle los cuidados que necesita».(1) Lo contrario a tratar mal a alguien no es tratarle mejor o menos mal, sino tratarle bien. Lógicamente, nadie quiere ser tratado mal, todos quieren ser tratados bien y eso implica la consideración de los intereses.[1] Por ejemplo, si alguien no quiere que le den latigazos, ni quiere mantener relaciones sexuales, ni que le maten (aunque le maten sin sufrimiento), etc. entonces no se le trata bien si se le trata así: se le maltrata. En cambio, se trata bien a alguien cuando se tienen en cuenta sus intereses, de la misma manera que él debe tener en cuenta los intereses de los demás: respeto mutuo.

Las sociedades antropocentristas[2] discriminan arbitrariamente a quienes no son humanos, son sociedades especistas.[3] El especismo tiene como consecuencia que los intereses de quienes no son humanos no sean igualmente considerados. Por eso les cosifican: no les tratan como a sujetos que son, sino como si fueran objetos; no reconocen que cada uno de ellos es alguien, sino que les tratan como si fueran algo. Todo esto ocurre porque no tienen en cuenta los intereses de los demás, no son sensocentristas.[4] Afortunadamente está aumentando la consideración de los intereses de quienes no son humanos, rechazándose cada vez más los maltratos que estos padecen.

Mostrar cómo la legislación española reconoce que la tauromaquia es maltrato

España considera que la tauromaquia es maltrato animal

La legislación española reconoce que la tauromaquia es una actividad de maltrato hacia los toros, pero excluye dicha actividad de la prohibición. La legislación en asuntos de protección de los animales en España es materia autonómica. La Ley pionera en este sentido es la Catalana de 1988. Ley que ha servido de ejemplo —cuando no ha sido simplemente transpuesta— para el resto de comunidades. Todas estas leyes prohíben los espectáculos públicos con animales cuando estos impliquen crueldad o malos tratos, pero excluyen de esta prohibición a las corridas de toros. Por ejemplo, la legislación de Madrid, de 1990 dice:

Artículo 4.

1. Se prohíbe la utilización de animales en espectáculos, peleas, fiestas populares y otras actividades que impliquen crueldad o maltrato, puedan ocasionarles sufrimientos o hacerles objeto de tratamientos
antinaturales.

2. Quedan excluidas de forma expresa de dicha prohibición:

a) La fiesta de los toros en aquellas fechas y lugares donde tradicionalmente se celebra. Su extensión a otras localidades requerirá la autorización previa de las autoridades competentes, y el cumplimiento de las condiciones que reglamentariamente se establezcan.

Podemos apreciar la fuerza de la palabra «maltrato», pues no la pueden evitar.  Pero es importante que resaltemos que el uso de la palabra «maltrato» en la legislación se está usando en un contexto de esclavitud. En este marco de esclavitud, los esclavistas manipulan el significado de la palabra «maltrato», limitando su aplicación a una parte de los casos o ignorándolo, con el objetivo de que no se frustren sus propios intereses esclavistas y maltratadores.

 

El especismo también se refleja en un especismo lingüístico: no se hace uso de la palabra «maltrato» por el trato en sí, sino dependiendo de cuál es la especie de la víctima. El especismo lingüístico también está presente en las palabras «bienestar», «cuidado», «crueldad», «esclavitud», «asesinato», «genocidio», etc. cuyos significados, distorsionados por el antropocentrismo, sólo se refieren a seres humanos o se aplican de distinta manera dependiendo de la especie. No debemos aceptar el especismo lingüístico, sino usar las palabras sin su carga especista para que se incorporen al uso cotidiano y que de esta manera se elimine el especismo del diccionario.

Maltrato especista

2. Algunos antropocentristas afirman que «maltratar a alguien significa “no tratarle de acuerdo al fin para el que fue creado”».

Este argumento usa la apelación a lo natural para acciones. Es un argumento falaz usado por religiosos para asignar funciones «naturales» a los demás según su supuesta «naturaleza», sin tener en cuenta sus intereses.[5]

Fernando Savater y el maltrato animal

Por ejemplo, Fernando Savater usa este argumento, pero contradictoriamente se declara «ateo». Fernando Savater considera que el maltrato animal es éticamente incorrecto, pero manipula el significado de la palabra «maltrato». El 29 de julio de 2010 se publicó artículo titulado «Vuelve el Santo Oficio» en el que Savater dice lo siguiente: «¿Son las corridas una forma de maltrato animal? A los animales domésticos se les maltrata cuando no se les trata de manera acorde con el fin para el que fueron criados. No es maltrato obtener huevos de las gallinas, jamones del cerdo, velocidad del caballo o bravura del toro». El 25 de septiembre de 2010, se publicó un artículo titulado «Fernando Savater: “Si a alguien le gustara ver matar iría al matadero y no a los toros”» en el que Fernando Savater afirmó lo siguiente: «Torear a una oveja si que sería maltrato, pero un toro es para lo que existe». El 7 de noviembre de 2015, al respecto del maltrato a un caballo que le mató, se publicaba un artículo titulado «Maltrato» en el que Fernando Savater volvía a repetir su definición especista de «maltrato» (ver imagen).

Si bien Fernando Savater reconoce que quienes no son humanos también sienten dolor y sufren por ello, éste dice que «si alguien no es humano entonces no hay maltrato si se le trata de acuerdo a la finalidad por la que los humanos “lo inventaron”», pero dice que eso mismo no es aplicable a humanos. Por lo tanto Fernando Savater usa el especismo lingüístico con la palabra «maltrato».

Estas personas usan la palabra como arma de despiste porque no les importa lo que a los demás les ocurre, no les importan los intereses de los demás, solo si son de su misma especie o no. Estas personas son antropocentristas porque consideran que «los humanos deben ser respetados porque son humanos», lo cual ya lo rebatí en otro artículo.[2] No debemos respetar a los demás «porque son humanos», sino porque tienen intereses (sensocentrismo).[4] El antropocentrismo es la razón por la que algunas personas utilizan la palabra «maltrato» de manera especista.

«Los animales existen en el mundo por sus propias razones. No fueron hechos para el ser humano, del mismo modo que los negros no fueron hechos para los blancos, ni la mujer para el hombre.» —Alice Walker

«Los animales no son de granja, los toros no son de lidia, los niños no son de la mina, las mujeres no son de la cocina, los africanos no son del campo de algodón, los judíos no son del campo de concentración… ¿Reconoces todas las injusticias? Existen imposiciones que causan perjuicios graves en otros y pasan desapercibidas porque te acompañan desde que naces y condicionan tu forma de pensar, algunas te parecen ya inadmisibles, otras aún no las descubriste.» —Txema Carreton Rey

3. Algunos veganos también utilizan el especismo lingüístico.

Veganos que no quieren condenar el maltrato

Por ejemplo, en el artículo «Maltrato animal: un concepto errado» se puede leer: «El concepto de “maltrato” es erróneo cuando lo aplicamos a los otros animales (…) nuestra sociedad asume que esclavizar animales nohumanos para beneficio del hombre es algo que está bien aunque si dentro de ese contexto esclavista aceptado se daña a los animales de manera gratuita, o más allá de lo que se considere necesario para ejercer dicha esclavitud, entonces se considera que ese tipo de conducta es un “maltrato”».

Sin embargo, también es cierto que la sociedad asume que no hay esclavitud en la relación que establece con quienes no son humanos, pues el significado especista de «esclavitud» sólo se refiere a unos determinados humanos, ¿debemos dejar de usar la palabra «esclavitud»? No. El error de estas personas es que asumen el significado especista de algunas palabras, por ejemplo el de «maltrato», pero rechazan el significado especista de otras, por ejemplo «esclavitud», «opresión», etc. Estas personas deben rechazar el especismo lingüístico en todos los casos.

No sería la primera vez que los defensores de los animales regalan palabras a la industria de la explotación animal, como ya ocurrió con la palabra «bienestar» (y que debemos recuperar). Incluso algunos ya están manipulando la palabra «veganismo» para desligarla de la Ética.

Maltrato y esclavitud

4. Algunos veganos dicen que «debemos rechazar el maltrato, pero no es una buena estrategia usar esa palabra porque no muestra el marco en el que ocurre dicho maltrato».

Disparar a alguien es maltrato

Disparar a los demás es maltrato. Estos zorros viven «en libertad», pero de nada les vale si les maltratan.

Estas personas suelen decir que la causa del maltrato a quienes no son humanos es el especismo (discriminación), la esclavitud (estatus legal de propiedad), la opresión (violencia institucionalizada socialmente), la explotación (beneficiarse a costa de quien es más débil), el uso, etc. Esta idea de no usar la palabra «maltrato» también parece tener su origen en el artículo «Maltrato animal: un concepto errado», y haberse ido expandiendo entre sus seguidores, como puede comprobarse en el artículo «Preferible no hablar de Maltrato Animal», «¿Existe el maltrato hacia los demás animales?», etc.

El error de estas personas es que suponen que si denunciamos el maltrato no podemos denunciar el especismo, ni la esclavitud, ni la opresión, ni la explotación, etc. lo cual no es cierto, pues también podemos y debemos denunciar todas esas cosas. Lo curioso es que si a alguien no se le maltrata entonces el especismo, la esclavitud, la opresión y la explotación dejan de tener sentido.

Otro error que cometen estas personas es no darse cuenta de que es posible maltratar a alguien que no es esclavo y que no está siendo explotado, por ejemplo «cazándole» o «pescándole»; no ven o no quieren ver que es posible maltratar a alguien sin que existan unas instituciones sociales que le opriman sistemáticamente; no ven que es posible maltratar a alguien sin que exista especismo, por ejemplo si el maltratador es egocentrista y maltrata a todos por igual, sean humanos o no.[5]

Por lo tanto está bien denunciar el marco o contexto en el que se produce un maltrato (todos, no sólo los marcos que ideológicamente interesan), pero sin olvidarse de denunciar también el maltrato en sí.

Vaca en santuario animal

Los animales que hay en los santuarios son propiedades, son esclavos, pero son felices, no les maltratan.

Notas

(1) La categorización «personas vs animales» es totalmente errónea. Biológicamente, los humanos son animales de la especie Homo sapiens. Éticamente, los humanos son «personas humanas», y quienes no son humanos son «personas no humanas» (personas de la especie que corresponda).

]]>
https://respuestasveganas.org/maltrato-animal/feed/ 10
ARGUMENTO: “Vale más un humano que un perro, por tanto matar perros está bien” https://respuestasveganas.org/argumento-quien-salvarias-tu-perro-o-tu/ https://respuestasveganas.org/argumento-quien-salvarias-tu-perro-o-tu/#comments Sat, 25 May 2019 21:50:00 +0000 https://respuestasveganas.org/2017/01/argumento-quien-salvarias-tu-perro-o-tu.html

RESUMEN: ¿A quién salvarías, al perro o al niño? ¿Es racional que lo que haríamos si nos enfrentásemos a un dilema lo hagamos cuando realmente no existe tal dilema? ¿Valorar menos la vida de un ser sintiente que la vida de otro es una razón que justifique no respetarle? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí voy a responder.

La vida de los seres sintientes tiene diferente valor, tanto subjetiva como objetivamente. Es muy raro que en la Realidad nos enfrentemos a un dilema en el que sólo tengamos la opción de salvar la vida a un ser sintiente o salvársela a otro; lo habitual es que existan alternativas que permitan salvar la vida a ambos. Sin embargo, si dicho dilema existiera se deberá salvar la vida que se considera más valiosa, excepto si se estiman peores consecuencias. Lo habitual es que no exista dicho dilema, por lo tanto al valorar menos la vida de alguien no se infiere lógicamente que no se le deba respetar. Aunque valoremos más la vida de un ser sintiente que la vida de otro, a priori, debemos respetarlos a todos, según establece la Regla de Oro de la Ética: a priori, los intereses no deben ser frustrados.

Palabras clave: dilema, confusión respeto-valor
Article in: english

 

Confusión respeto-valor

1. Algunas personas nos ponen ante dilemas del siguiente tipo: «si estuvieras en una situación extrema en la que tuvieras que elegir entre salvar la vida a un humano o a un perro, ¿a quién salvarías?».

Es muy infrecuente que nos enfrentemos a un dilema en el que sólo exista la opción de salvar la vida a un ser sintiente o salvársela a otro; lo habitual es que existan alternativas que permitan salvar la vida a ambos.

Debemos respetar al niño y al perroEn otro artículo demostré que la vida de los seres sintientes no tiene el mismo valor, ni subjetiva ni objetivamente.[1] Alguien puede considerar que, subjetiva u objetivamente, la vida de un determinado humano es más valiosa que la vida de un perro, y por lo tanto si sólo puede salvar la vida a uno de los dos entonces salvará al humano. Asimismo, en otra situación extrema, alguien puede considerar que la vida de un determinado humano es más valiosa que la vida de otro humano y por lo tanto elegirá salvar al humano cuya vida considera que es más valiosa. Hasta aquí todo es lógico: a priori, se debe elegir salvar la vida que se considera más valiosa, excepto si se estiman consecuencias menos malas salvando la vida que se considera que tiene menos valor. El error de razonamiento aparece cuando se confunde el valor con el respeto.

Por ejemplo, se confunde el valor con el respeto al decir que «es éticamente correcto matar a los perros porque la vida de un perro es menos valiosa que la vida de cualquier humano». Algunos veganos también son víctimas de la confusión respeto-valor, por eso dicen que «la vida de todos los seres sintientes es igual de valiosa»: creen que si dos vidas tienen un valor diferente entonces eso implica que sea éticamente correcto matar a quien es considerado menos valioso. La confusión respeto-valor está muy extendida. Debemos darnos cuenta de que al valorar menos la vida de alguien no se infiere lógicamente que no se le deba respetar. Si no nos enfrentamos a un dilema de salvar vidas entonces el valor de la vida de los seres sintientes no tiene relación con el respeto que les debemos. Aunque valoremos más la vida de un ser sintiente que la vida de otro, a priori, debemos respetarlos a todos, según establece la Regla de Oro de la Ética: a priori, los intereses no deben ser frustrados.[2]

En el programa número 5 de Charlas Veganas estuvimos hablando de la falacia de confundir el respeto con el valor. ]]> https://respuestasveganas.org/argumento-quien-salvarias-tu-perro-o-tu/feed/ 5