ARGUMENTO: “No existe un holocausto animal”

RESUMEN: ¿Qué es un holocausto? ¿qué es una hecatombe? ¿qué es un genocidio? ¿los animales están sufriendo un holocausto? ¿los animales están sufriendo un genocidio? ¿podemos comparar el exterminio de animales humanos con el exterminio de animales no humanos? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí voy a responder.

El origen etimológico de la palabra «holocausto» es el de un sacrificio de animales no humanos. Milenios más tarde, la palabra «holocausto» también se usó para referirse al exterminio de humanos. Lo que ocurre es que los humanos especistas desprecian las vidas de quienes no son humanos y por eso consideran un insulto comparar a los humanos con sus víctimas. Lo mismo ocurría con los nazis. Los nazis despreciaban la vida de los judíos, por eso los nazis consideraban un insulto que les comparasen con sus víctimas. El error de especistas y nazis es el mismo: desprecian los intereses de un grupo de sujetos, es decir, les discriminan arbitrariamente para, a continuación, violar el derecho ético a la salud y a la vida de estos. En otro artículo expliqué que el deber ético se origina en los intereses, no en la especie humana. Sin embargo, vivimos en sociedades que ignoran y rechazan la Ética, y por esa razón no practican el veganismo. Las granjas son campos de concentración. Los mataderos son campos de exterminio. Quienes comparamos el holocausto humano con el holocausto animal, condenamos ambos holocaustos. Al comparar un holocausto con otro no despreciamos a nadie, sino que apreciamos a todas las víctimas.

Palabras clave: exterminio, genocidio, hecatombe, holocausto, matanza

Terminología

La etimología estudia «el origen o procedencia de las palabras, que explica su significado y su forma». Algunos diccionarios muestran, además del significado de las palabras, su etimología.

1. Algunas personas dicen que «la palabra “holocausto” no se debe usar para referirse a matanzas de animales no humanos».

Un holocausto (del griego ὁλόκαυστον holókauston, significando ὁλον «completamente» y καυστον «quemado») es, en el ámbito religioso, el sacrificio de animales no humanos, cuyo cuerpo es completamente consumido por el fuego como ofrenda a las divinidades. El holocausto se diferencia del moirocausto,​[1] en que en este último una parte de la víctima es quemada y otra parte es consumida como alimento.

En los ritos religiosos paganos griegos y romanos, a los «dioses» de la tierra y el inframundo se les ofrecían animales oscuros o dorados, sacrificados de noche y quemados por completo.

En algunos de los sacrificios judíos especificados por la Torá, la ofrenda se quemaba completamente. Estas ofrendas se conocen en hebreo como oláh, término que significa «ascendente».[2]​ En la Septuaginta dicho término fue traducido como holókauston. Actualmente algunas traducciones de la Biblia recogen aquella palabra como «holocausto»; otras la traducen como «ofrenda ígnea».

Miles de años después, a mediados del siglo XIX, la palabra «holocausto» comenzó a ser usada por un gran número de autores para aludir a grandes catástrofes y masacres. En el siglo XX el término «holocausto» fue utilizado por historiadores judíos de finales de la década de 1950 para referirse al Holocausto judío, consistente en el exterminio de la población judía europea por la Alemania nazi de Hitler y conocido como proyecto de la «Solución Final». La generalización de dicho término se produjo a finales de la década de 1960.

Asimismo, durante el siglo XX, la palabra «holocausto» comenzó a ser usada para referirse al exterminio de los animales no humanos en granjas, en mataderos y en barcos pesqueros a lo largo de todo el mundo, con la finalidad de resaltar la gravedad de dichos hechos. Los defensores de los Derechos Animales se refieren al Holocausto animal.

Holocausto animal

Holocausto animal representado en una pintura de Jo Frederiks

2. Algunas personas dicen que «la palabra “hecatombe” no se debe usar para referirse a matanzas de animales no humanos».

Hecatombe

Una hecatombe (en griego ἑκατόμβη, hekatómbê; del griego antiguo ἑκατόν, hekatón, «cien», y βοῦς, boũs, «buey») designa originalmente, en la Antigua Grecia, un sacrificio religioso de cien bueyes. Muy pronto, la palabra se extendió a todo gran sacrificio, independientemente del número de víctimas y de la especie del animal. Así, se encuentra en el libro «Ilíada» (2ª mitad del siglo VIII a.C.) una hecatombe de doce bueyes, otra de cincuenta carneros, y en la «Odisea» (siglo VIII a.C.), una de ochenta y un bueyes. Popularmente se usa para señalar una gran catástrofe, con gran mortandad.

Según las obras de Hesíodo, en el mito de Prometeo, en Teogonía. Después de que el titán Prometeo engañara a Zeus, al hacerle elegir entre dos partes de un buey, una con carne y otra solamente con los huesos, pero esta última seria cubierta con grasa, para que así el dios Cronidas (Zeus) cayera en los astutos engaños del titán y este se quedaría con las visceras que compartiría con los humanos, Zeus obliga a los hombres a quemar grasa del animal. Siendo esta una nueva forma de «comunicación con los dioses olímpicos».

Hecatombeas

La Hécatombaia (Hecatombeas), transliteración del griego antiguo Έκατομβαϊα, designa, de una manera general, las fiestas religiosas en que se celebraban hecatombes. La mayoría de las Hecatombeas no eran fiestas independientes, sino que formaban parte de un conjunto más vasto de festividades. Se celebraban Hécatombaia a:

– Apolo Hecatombaios (griego antiguo Έκατομβαϊος), en Atenas durante el mes de Hecatombeon. Se ignora el desarrollo de estas Hecatombaia. Asimismo en Miconos tenían lugar en honor de este dios: eran inmolados diez bueyes y diez corderos. La fiesta podía estar acompañada de concursos musicales.
– Atenea, en el mes de Hecatombeon en Atenas tenían lugar las Grandes Panateneas dedicadas a Atenea.
– Hera, durante las Hereas, gran fiesta que se le dedicaba en Argos.

En la actualidad también se usa la palabra «hecatombe» para referirse a «un suceso trágico en el que se produce una gran destrucción y muchas desgracias humanas y materiales».

3. Algunas personas dicen que «la palabra “genocidio” no se debe usar para referirse a matanzas de animales no humanos».

La palabra genocidio es un neologismo latino acuñado por el polaco Raphael Lemkin (1900-1959), que aparece por primera vez en su obra en 1944. Está formado a partir de la raíz gen- (estirpe, linaje, grupo genético o de origen común), y el elemento -cid, generado por la raíz del verbo latino caedere (matar, cortar), vinculado a una raíz indoeuropea *kaƏ-id (cortar, hendir), con un sufijo latino de efecto o resultado -io.

En 1946 la Asamblea General de la ONU intentó dar una definición exacta de la palabra «genocidio» mediante el artículo 96, definiéndolo como «la exterminación total o parcial de grupos sociales por motivos étnicos, raciales, religiosos, políticos o de cualquier otra naturaleza». Sin embargo, las presiones de la Unión Soviética de Stalin, acotaron la definición a «la exterminación total o parcial de grupos sociales por motivos étnicos, raciales o religiosos».

El genocidio, sin limitaciones arbitrarias, consiste en la exterminación de un grupo de sujetos debido a características compartidas por dicho grupo. Quienes no son humanos son sujetos, no objetos, y se les extermina por no ser humanos. Se trata, sin lugar a dudas, de un genocidio, el genocidio más brutal de la Historia.

Comparaciones

4. Algunas personas dicen que «usar las palabras “holocausto” y “genocidio” para referirse a la matanza de los animales no humanos significa despreciar a los humanos víctimas de holocaustos y de genocidios».

Lo que ocurre es que los humanos especistas desprecian las vidas de quienes no son humanos y por eso consideran un insulto comparar a los humanos con sus víctimas. Lo mismo ocurría con los nazis. Los nazis despreciaban la vida de los judíos, por eso los nazis consideraban un insulto que les comparasen con sus víctimas. El error de especistas y nazis es el mismo: desprecian los intereses de un grupo de sujetos, es decir, les discriminan arbitrariamente para, a continuación, violar el derecho ético a la salud y a la vida de estos.

En otro artículo expliqué que el deber ético se origina en los intereses,[1] no en la especie humana.[2] Sin embargo, vivimos en sociedades que ignoran y rechazan la Ética, y por esa razón no practican el veganismo.

Las granjas son campos de concentración. Los mataderos son campos de exterminio. Quienes comparamos el holocausto humano con el holocausto animal, condenamos ambos holocaustos. Al comparar un holocausto con otro no despreciamos a nadie, sino que apreciamos a todas las víctimas.

Víctimas vivas

5. Algunos especistas han denunciado a quienes han comparado el holocausto animal con el holocausto humano.

A continuación enumeraré las denuncias especistas contra quienes denuncian el holocausto animal:

– El 1 de julio de 2019, Ernesto Castro, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, publicó un tuit denunciando el holocausto en el macromatadero de Binéfar (Huesca), el más grande de Europa, y fue denunciado por la organización «Movimiento Contra la Intolerancia» ante la Fiscalía Provincial de Madrid. ¡Qué paradoja! los que no toleran el derecho a la salud y a la vida de quienes no son humanos se autodenominan «Movimiento Contra la Intolerancia». Patético.

– En 2004, la organización PETA difundió en EEUU la campaña «Holocaust on Your Plate» («Holocausto en tu plato») que yuxtaponía imágenes de animales en mataderos y granjas industriales con imágenes de humanos en campos de concentración nazis. La campaña se inspiró en un pasaje del libro del autor judío Isaac Bashevis Singer, ganador del premio Nobel, The Letter Writer: «En relación con los animales, todos los humanos son nazis; para los animales es un Treblinka eterno». Esta campaña fue llevada a Alemania, pero el Consejo Central Judío dijo que: «La campaña es ofensiva y viola la dignidad humana de las víctimas y de los supervivientes del Holocausto puesto que habrían sido colocados al mismo nivel que los animales», y la denunció ante el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos y ante el Tribunal Superior de Alemania. El 26 de marzo de 2009, el Tribunal Superior de Alemania la prohibió la campaña «Holocaust on Your Plate».

Holocaust on Your Plate (PETA)

Campaña de PETA censurada en Alemania: «Holocausto en tu plato»

Testimonios de víctimas del Holocausto

A continuación iré añadiendo los testimonios de víctimas del holocausto nazi que lo comparan con el holocausto animal. Iré actualizando el artículo con nuevos datos.

Albert Kaplan

Albert Kaplan, un apasionado activista por los derechos de los animales que perdió familiares en el Holocausto escribió:

«La gran mayoría que sobrevivió al Holocausto son carnívoros, sin más preocupación sobre el sufrimiento de los animales que la preocupación de los alemanes por el sufrimiento de los judíos. ¿Qué significa esto? Te lo diré. Significa que no hemos aprendido nada del Holocausto. Nada. Todo fue en vano. No hay esperanza.» —Albert Kaplan, perdió familiares en el Holocausto

Alex Hershaft

«Sé de primera mano qué es ser cazado por los asesinos de mi familia y amigos, preguntarse cada día si veré el amanecer al día siguiente, estar apelotonado en un camión de ganado de camino al matadero. En medio de nuestro tecnológico, ostentoso y hedonístico estilo de vida, entre los monumentos deslumbrantes de la historia, el arte, la religión, y el comercio, hay cajas negras. Son la investigación en laboratorios, las granjas industriales y los mataderos compuestos sin cara donde la sociedad lleva a cabo los negocios sucios de abusar y matar seres inocentes y sensibles. Éstas son nuestras Dachaus, nuestras Buchenwalds, nuestras Birkenaus. Como los buenos ciudadanos alemanes, tenemos una idea cierta de lo que pasa ahí, pero no queremos comprobaciones.» —Alex Hershaft, superviviente del Holocausto judío

Alex Hershaft con Reuven Rivlin

Alex Hershaft con el presidente Israel Reuven Rivlin (Mayo 2015)

Alex Hershaft, nacido el 1 de julio de 1934, es un activista estadounidense por los derechos de los animales. Es cofundador y presidente del Farm Animal Rights Movement (FARM USA) (Movimiento por los Derechos de los Animales de Granja), la organización más antigua de EEUU (1976) dedicada exclusivamente a la promoción de los derechos de los animales. Sobreviviente del Holocausto, es mejor conocido por comparar el tratamiento infligido a los animales con su industrialización y el Holocausto. El Dr. Hershaft vive en Bethesda, en Maryland (EEUU).

El Dr. Alex Hershaft sobrevivió al Gueto de Varsovia y se ocultó durante muchos meses a la edad madura de 11 años. La mayor parte de su familia, junto con otros 400.000 reclusos del Gueto murieron de hambre, enfermedades o la cámara de gas de Treblinka. Cuando la supervivencia ya no era un desafío diario, la culpa y la búsqueda de un significado se establecieron. ¿Por qué se salvó cuando muchas personas merecedoras, incluido su padre, perecieron? ¿La caída del régimen nazi asesino marcaría el fin del genocidio en el mundo? ¿Se volvería el mundo más amable y compasivo debido al sacrificio supremo de los judíos? Y, lo más importante, cómo podría pagarle a la sociedad el regalo de su vida. El Dr. Hershaft llegó a los EEUU. En 1951, obtuvo un doctorado en ciencias y participó en una larga y fructífera carrera en investigación, enseñanza, consultoría de gestión y defensa de la justicia social. Finalmente, encontró las respuestas a esas temidas preguntas y un significado para su supervivencia trabajando para salvar a los animales, los seres más oprimidos de la tierra. Actualmente se encuentra en una gira de conferencias para compartir su terrible experiencia y sus felices hallazgos con audiencias receptivas. A continuación su conferencia  «Del gueto de Varsovia a la compasión por todos».

«Así que, como muchos sabéis, pasé mi infancia en gueto Warsaw donde casi toda mi familia fue asesinada con otros 350.000 judíos polacos. La gente me pregunta a veces si esa experiencia tiene algo que ver con mi trabajo por los animales. No tuvo algo que ver con mi trabajo por los animales, tuvo todo que ver con mi trabajo por los animales.» —Alex Hershaft, superviviente del Holocausto judío

«En 1975, después de emigrar a EEUU, visité un matadero donde vi animales aterrorizados sujetos a horrendas condiciones de hacinamiento mientras esperaban su muerte. Como mis familiares en el famoso campo de concentración Treblinka. Vi la misma eficiente e insensible rutina de matar que en Treblinka, vi las limpias pilas de corazones, pezuñas y otras partes del cuerpo, y me recordó a las pilas de pelo judío, gafas y zapatos en Treblinka.»  «Y después, amaneció en mí. “Nunca más” no es sobre lo que los otros no deberían hacernos. “Nunca más” significa que no debemos volver a perpetrar atrocidades masivas contra otros seres vivos. Que nunca debemos volver a criar animales para comida o para cualquier otra forma de explotación. Y que es ahí cuando me convertí en activista por los animales.» —Alex Hershaft, superviviente del Holocausto judío

Anne Muller

Anne Muller perdió a muchos familiares en el Holocausto y dijo lo siguiente:

«La mayoría de la sociedad vivían como si nada pasara. Tenían trabajos normales, los trabajadores de los campos de concentración se iban al trabajo por la mañana y volvían a casa por la noche a sus queridas familias, una comida casera y una cálida cama. Era un trabajo para ellos como lo es para el que experimenta con animales, el cazador o el trabajador de una granja industrial.» —Anne Muller, perdió a muchos familiares en el Holocausto

Barbara Stagno

Barbara Stagno es directora de In Defense of Animals, ella perdió a sus abuelos en el Holocausto y dijo lo siguiente:

«Esa es la verdadera lección del Holocausto, ¿no? Que las personas pueden hacer de todo a los que consideran “sub-humanos”, que es, por supuesto, lo que le hacemos a los animales.» —Barbara Stagno, sus abuelos fueron asesinados en el Holocausto

Edgar Kupfer-Koberwitz

Edgar Kupfer (1906-1991) fue prisionero en el campo de concentración de Dachau (Alemania) en 1940. En sus últimos 3 años en Dachau obtuvo un trabajo administrativo en el almacén del campo de concentración. Esto le permitió mantener un diario secreto en pedacitos robados de papel y trozos de lápiz. Enterró sus escritos y cuando Dachau fue liberado el 29 de abril de 1945 los reunió de nuevo.

Los «Diarios de Dachau» se publicaron en 1956. De entre sus notas de Dachau, Kupfer escribió «Los Animales, mis hermanos», un ensayo sobre vegetarianismo que se tradujo al inglés. Todavía se conserva una copia al carbón de este ensayo de 38 páginas con los Diarios originales de Dachau en la Colección Especial de la Biblioteca de la Universidad de Chicago.

«Me niego a comer animales porque no puedo alimentarme del sufrimiento y la muerte de otras criaturas. Me niego a hacerlo porque yo he sufrido tanto que puedo sentir el dolor de los demás cuando recuerdo el mío.» —Edgar Kupfer-Koberwitz, prisionero en Dachau (Alemania)

Edgar Kupfer sobre el holocausto animal

Georges Metanomski

Georges Metanomski fue uno de los supervivientes del Holocausto que luchó en el Levantamiento del Gueto de Varsovia. Georges djo lo siguiente:

«Cuando veo cajas embutidas con gallinas de jaulas de batería lanzadas a camiones como fardos de basura, veo, con los ojos de mi alma, el Umschlagplatz (donde los judíos eran forzados a entrar en trenes que iban a campos de concentración). Cuando voy a un restaurante y veo a gente devorando carne, me siento enfermo. Veo un holocausto en sus platos». —Georges Metanomski, superviviente del Holocausto que luchó en el Levantamiento del Gueto de Varsovia

Henry (Noah) Spira

Henry (Noah) Spira logró escapar de la ocupación nazi y dijo:

«Esta mal dañar a otros, consecuentemente no limitamos quiénes son los otros; si pueden diferenciar dolor y placer, entonces tienen el derecho fundamental de no ser dañados… A no ser que creas en el fascismo, puede que eso lo haga correcto, no tenemos el derecho de dañar a otros.» —Henry (Noah) Spira, superviviente del Holocausto

Víctimas del holocausto animal

Isaac Bashevis Singer

Isaac Bashevis Singer (1902-1991), judío y premio Nobel de la Literatura en 1978. Singer fue un destacado vegetariano durante los últimos 35 años de su vida, y a menudo incluía temas vegetarianos en su obra. Singer fue hijo y nieto de rabinos y hermano del novelista Israel Joshua Singer. Creció en el barrio judío de Varsovia —rodeado por un recurrente escenario de violencia antisemita en forma de pogroms— donde se hablaba idish. En 1935 Singer se unió al personal del Jewish Daily Forward como corresponsal extranjero. Ante el temor de la ofensiva nazi, ​para escapar de la amenaza antisemita emigró a los Estados Unidos. Isaac Bashevis Singer dijo lo siguiente:

«¿Qué saben todos esos estudiosos, todos esos filósofos, todos los líderes del mundo? Se han convencido a sí mismos de que el hombre, el peor transgresor de todas las especies, es la corona de la creación. El resto de criaturas fueron creadas meramente para proveerle con comida, pieles, para ser atormentadas, exterminadas. En relación con ellos (los animales), todas los humanos son nazis; para los animales, es un eterno Treblinka». —Isaac Bashevis Singer, «The Letter Writer»

Treblinka fue un campo de exterminio construido por los nazis, cerca de la aldea polaca de Treblinka, al noreste de la Polonia ocupada por los alemanes. Estuvo funcionando desde julio de 1942 hasta noviembre de 1943. En total, 1.500.000 de humanos fueron asesinados en Treblinka, la gran mayoría judíos polacos, entre ellos unos 265.000 procedentes de la liquidación del gueto de Varsovia.

Igualmente, en «Enemigos, una historia de amor» (1972), Singer escribió:

«En su comportamiento para con los animales, todos los hombres son nazis. La vanidad con la que el hombre hace su voluntad con los animales, es vivo ejemplo de las teorías racistas más radicales: El principio de que tener el poder, es tener la razón». —Isaac Bashevis Singer, «Enemigos, una historia de amor» (1972)

Holocausto animal

Marc Berkowitz

Marc Berkowitz y su hermana gemela Francesca estaban entre las víctimas de Josef Mengele, forzadas a someterse a experimentos médicos brutales. Vio a su madre y sus otras semanas ir hacia su muerte en las cámaras de gas. En la lucha por las vidas de los gansos en Canadá, en peligro de ser asesinados, Berkowitz dijo:

«Dedico la tumba de mi madre a los gansos. Mi madre no tiene una tumba, pero si la tuviera se la dedicaría a los gansos. Yo fui un ganso también.» —Marc Berkowitz, superviviente del Holocausto judío

Susan Kalev

Susan Kalev perdió a su hermana y a su padre en el Holocausto y dijo lo siguiente:

«Acepto totalmente la comparación con el Holocausto. Siento que la violencia y el sufrimiento de los inocentes es injusto. Creo que el abuso de humanos y animales y la Tierra viene de la misma necesidad de dominar a otros. Siento que no puedo salvar a mi familia, mi gente, pero cada vez que hablo sobre maltrato animal y siendo vegetariana tal vez esté salvando la vida de otro. Después de saber lo que sé del Holocausto y sobre la explotación animal no puedo ser otra cosa que defensora de los derechos animales.» —Susan Kalev, perdió a su hermana y a su padre en el Holocausto

Libros

6. Existen libros que reconocen las semejanzas entre el Holocausto de humanos y el Holocausto animal.

El comic Maus (2006)

Comic Maus

Comic Maus (2006)

En 2006 se publicó «Maus: A Survivor’s Tale» («Maus: Relato de un Superviviente»), un comic de Art Spiegelman. La temática central de Maus es la persecución que realizaron los nazis sobre el pueblo judío. Para caracterizar a los personajes, en Maus se utilizan cuerpos humanos con cabeza de animales no humanos en función de su nacionalidad. Así los alemanes son gatos, los judíos son ratones, los polacos cerdos, los franceses ranas, los suecos ciervos, los estadounidenses perros y los ingleses peces. Maus cuenta la experiencia de un superviviente de los campos de concentración nazis. Este héroe no es otro que el padre del autor, Vladek Spiegelman, un judío polaco que cuenta a su hijo cómo fueron los días que pasó en Auschwitz durante la Segunda Guerra Mundial.

Maus es un cómic considerado por la crítica como uno de los mejores de la historia. Ganador de un premio Pullitzer en 1992.

«¿Por qué maltratamos tanto a los animales?» (2002)

Charles Patterson, "¿Por qué maltratamos tanto a los animales?Los rituales usados para descuartizar a animales no humanos en mataderos fueron utilizados como modelo para la masacre de humanos. Ésta es la base del libro de Charles Patterson titulado «Eternal Treblinka: Our treatment of Animals and the Holocaust» («¿Por qué maltratamos tanto a los animales? Un modelo para la masacre de personas en los campos de exterminio nazis»), publicado en 2002. Pero Patterson va más allá, pues pone de manifiesto una verdad indiscutible: el sufrimiento que los humanos causan a quienes no son humanos a menudo es el mismo que se provocan entre los mismos seres humanos. A pesar de todo ello, su mensaje es de esperanza. Su relato no deja a nadie indiferente, por ello es considerado uno de los libros más influyentes del siglo XXI y está traducido a once idiomas.

Referencias

[1] Robert Parker, «On Greek Religion», Cornell University Press, 2011, p. 144; Google Libros, accedido 6 de marzo de 2012.
[2] Tracey R. Rich, «Qorbanot: Sacrifices and Offerings», Judaism 101, «Olah: Burnt Offering», 1998-2011 (accedido 24 de octubre de 2013). La ofrenda podía ser un bovino, cordero, cabra o ave; luego de ser sacrificado el animal, su ascensión expresaba la total sumisión de los fieles ante la voluntad de Dios. Para una discusión, ver «Burnt Offering», Jewish Encyclopedia, 1906 (accedido 24 de octubre de 2013).

Bibliografía

– Patterson, Charles. «Eternal Treblinka: Our treatment of Animals and the Holocaust», 2002. Edición en español: «¿Por qué maltratamos tanto a los animales? Un modelo para la masacre de personas en los capos de exterminio nazis». Editorial Milenio, 2008.

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