MALTRATO: Producción de lana

La lana es maltrato animal

Quien dice que «los humanos deben ser respetados porque son humanos» no está dando ninguna razón, está defendiendo una ética hueca, pues ya sabemos que los humanos son humanos, que los blancos son blancos y que los hombres son hombres. La razón por la que un humano debe ser respetado es porque tiene una conciencia, gracias a la cual puede sentir, sufrir y disfrutar; por lo tanto tiene intereses respecto a dichas experiencias que deben ser éticamente considerados.[1] Quienes no son humanos deben ser respetados exactamente por esa misma razón. Discriminar a alguien porque es una determinada especie es especismo.[2] El especismo es una discriminación arbitraria que sigue el mismo patrón que siguen todas las discriminaciones arbitrarias, como lo son el racismo, el sexismo, etc. La industria lanera maltrata a los demás animales. Comprar lana de oveja o de cualquier otro animal es éticamente incorrecto, por lo tanto la lana debe ser rechazada e ilegalizada.

Introducción a la lana

Tejer lana es maltrato animal

Aproximadamente el 40% de la producción mundial de lana se obtiene de ovejas merinas y un 43%, de variedades de ovejas cruzadas. El 17% restante procede en su mayoría de variedades especiales de oveja y de otros animales tales como el camello, la alpaca, astracán, las cabras de angora, cachemira y mohair, la llama, el conejo, la vicuña, el yak y el guanaco. La lana se utiliza en la industria textil para confeccionar productos tales como pantalones, abrigos, trajes, jerséis, bufandas, guantes, etc. La lana se utiliza también en la fabricación de algunas mantas y alfombras.

Los mayores productores de lana del mundo son empresas privadas localizadas en Australia. En 2015 se estimó que dichas empresas generaban unos ingresos de 3000 millones al año.

Los maltratos de la industria lanera

La selección genética perjudicial para las ovejas

Las ovejas, especialmente las de la raza merina, son seleccionadas genéticamente para que tengan una mayor superficie de piel y que de esta manera produzcan una mayor cantidad de lana. Una mayor superficie de piel tiene como resultado que estas ovejas tengan una piel muy arrugada. Una piel más arrugada les produce una mayor sudoración, y por tanto un mayor riesgo de contraer enfermedades e infecciones. Además, el exceso de lana hace que miles de ovejas mueran de calor cada verano.

La consecuencia de reproducir ovejas para que produzcan más lana es que producen una gran cantidad de lana alrededor de las nalgas, ensuciándose con orina y con heces, lo cual atrae a las moscas de la especie Lucilia cuprina, etc. que ponen sus huevos en ella y causan la infección «flystrike». El «flystrike» es una miasis, es decir, es una infección parasitaria ocasionada por larvas de mosca que afecta los tejidos y órganos de vertebrados (incluyendo a los humanos). Después de la eclosión, los gusanos se entierran en la lana de oveja y finalmente bajo la piel de las ovejas, alimentándose de su carne.

Flystrike en oveja

Oveja con infección flystrike producida por el exceso de lana

Oveja víctima del mulesing

Para intentar evitar el «flystrike», a las ovejas se les somete a una práctica llamada mulesing (ver vídeos). El mulesing es una práctica muy común en Australia (el país que más lana produce del mundo), particularmente en ovejas merino muy arrugadas. El «mulesing» consiste en arrancar tiras de piel que contiene lana alrededor de la nalga de la oveja. Normalmente les arrancan la piel con tijeras de podar y sin ponerles anestesia. El tejido cicatricial que crece sobre la herida no produce lana, por lo que es menos probable que se ensucien de orina y de heces que atraen a las moscas que causan el «flystrike». Sin embargo, queda una herida sangrante que será foco nuevas e inevitable infecciones.

Ovejas víctimas del mulesing

Los ganaderos y algunas organizaciones veterinarias antropocentristas defienden el mulesing, pues consideran que es la manera más efectiva de evitar el «flystrike». Sin embargo, la manera más efectiva de acabar con el «flystrike» es dejar de seleccionar genéticamente a las ovejas que más lana producen, evitando su reproducción. En su lugar debe permitirse que se reproduzcan aquellas ovejas que pueden presentar menos problemas de salud y poner fin al comercio de lana.

El esquilado

La lana produce sufrimiento

El esquilado es el procedimiento para cortar la lana a las ovejas. Tradicionalmente se ha esquilado con tijeras, pero también se usan máquinas eléctricas. También existe un procedimiento químico que consiste en inyectarles una proteína que hace que se les debilite la raíz del pelo y que se pueda extraer la lana con la mano. A los esquiladores no se les suele pagar por hora, sino por oveja esquilada, por lo que suelen esquilar a mucha velocidad. Las ovejas que van a ser esquiladas son inmovilizadas y tratadas como trozos de carne. En numerosas investigaciones se ha registrado cómo los esquiladores golpean a las ovejas cuando no se quedan quietas. En el mundo de los esquiladores existe el dicho «mejor que quede piel en la lana, que lana en la piel», el cual describe la mentalidad violenta de estos: obtener el máximo beneficio económico. Las ovejas son consideradas esclavas y así son tratadas.

El matadero

La lana es maltrato animal

Cuando dejan de producir lana de calidad, los granjeros australianos envían a las ovejas en barcos hacia mataderos de países asiáticos y de Oriente Medio, en los que la legislación sobre el trato a los animales no humanos es aún más lamentable si cabe. Dichos viajes de animales vivos son llamados «live export» («exportación viva») y en ellos millones de ovejas y de otros animales padecen todo tipo de maltratos. En 2005, la artista Sue Coe publicó «Sheep of Fools», un libro de cuentos ilustrado que describe el maltrato al que son sometidas las ovejas que son enviadas en barcos a mataderos para ser comidas. (Para más información sobre la exportación en vivo haz clic aquí).

Los corderos también son víctimas de la industria de la lana

Corderos víctimas de la lana

Las ovejas que son explotadas por su lana son violadas para que produzcan leche y corderos. A las pocas semanas de nacer, los granjeros les perforan las orejas para ponerles identificadores y les cortan el rabo sin anestesia. La mayoría de los corderos macho son enviados al matadero para posteriormente vender sus cuerpos como carne de cordero. Un gran número de machos son castrados sin anestesia usando un cuchillo o un anillo cortante. Los corderos hembra serán usadas para producir más lana, pero su destino final acabará siendo el mismo que el de sus madres cuando dejan de ser rentables: el matadero.

INVESTIGACIONES

En 2013, en 2015 y en 2017, PETA y sus afiliados internacionales expusieron la crueldad a las ovejas maltratadas para lana en Australia. En 2014, PETA mostró los abusos de la industria lanar en Wyoming, Colorado y Nebraska, y en 2017 en Utah (EEUU). En 2015, PETA documentó dos veces el sufrimiento infligido a las ovejas en Argentina, y 2016 en Chile. En 2018, PETA Asia documentó la misma crueldad de la industria lanera en el Reino Unido. En cuatro años, la crueldad sistémica de la industria lanera mundial a las ovejas ha sido expuesta en docenas de granjas en cuatro continentes.

– En 2018, la organización PETA Asia hizo público el vídeo de una investigación de un trabajador en una granja de ovejas en Victoria (Australia), el mayor exportador de lana del mundo. La investigación descubrió que el gerente de la granja y los trabajadores mutilaban corderos aterrorizados en la línea de ensamblaje, lo que demuestra, una vez más, que no existe la producción ética de lana. Otro investigador trabajó para un contratista de esquila de ovejas en Nueva Gales del Sur, Australia, y documentó a los trabajadores golpeando en la cara con afiladas pinzas de metal a una oveja apacible y asustada. (Fuente: PETA)

– En agosto de 2015, PETA hizo público el vídeo de una investigación dentro de la red argentina que provee lana a Patagonia, Inc. Trabajadores asesinaron a corderos plenamente conscientes. Un trabajador amputó las colas de los corderos sin ponerles anestesia, como ocurre siempre. Una oveja que tenía una pata rota fue esquilada de todas formas y abandonada en un corral.

– En julio de 2014, PETA hizo pública una investigación con cámara oculta en una granja de producción de lana en Australia, el mayor exportador de lana en el mundo. Los investigadores encontraron que los esquiladores golpeaban, pateaban y lanzaban a las ovejas de manera rutinaria, sin que nadie de los allí presentes se sorprendiera.

– En julio de 2014, PETA hizo pública una investigación con cámara oculta en una granja de producción de lana en EEUU. Un esquilador torcía con fuerza los cuellos y las extremidades de las ovejas y cortó parte de la oreja de una oveja. Los trabajadores cosen las heridas abiertas sin analgésicos.

Bibliografía

Mostrar bibliografía

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