VegeLeaks – Respuestas Veganas https://respuestasveganas.org Comunidad científica sobre Ética y veganismo. Más de 100 respuestas a argumentos. Tue, 14 Apr 2020 22:44:42 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.8.3 https://respuestasveganas.org/wp-content/uploads/cropped-favicon-rv-32x32.png VegeLeaks – Respuestas Veganas https://respuestasveganas.org 32 32 La falacia de la dieta mediterránea https://respuestasveganas.org/vegeleaks-falacia-dieta-mediterranea-veganismo/ https://respuestasveganas.org/vegeleaks-falacia-dieta-mediterranea-veganismo/#respond Thu, 27 Jun 2019 20:30:00 +0000 https://respuestasveganas.org/2019/03/vegeleaks-falacia-dieta-mediterranea-veganismo.html
La falacia de la dieta mediterránea

El canal de investigaciones VegeLeaks vuelve a llamar nuestra atención con una nueva investigación titulada «La falacia de la dieta mediterrénea», publicada el 31 de enero de 2019. Al parecer las guías alimentarias españolas no solo ignoran descaradamente la opción vegana, sino también la actualidad social y científica, así como las urgencias sanitarias y medioambientales que nos acucian. Para negar esta Realidad apelan irracionalmente a la tradición[1]: a la «tradicional» dieta mediterránea. A continuación, y con el permiso de VegeLeaks, compartimos dicha investigación.

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Cuando uno revisa la literatura española referida a la alimentación y la nutrición, tanto académica como civil, se encuentra con una apelación recurrente: la tradición, la tradicional dieta mediterránea. Incluso a la industria alimentaria le sirve para intentar dignificar productos procesados como una pizza industrial, para poner en alza el consumo de bebidas alcohólicas, para promocionar esnacks y aperitivos hasta las trancas de grasas poco saludables, sal o azúcar, y quedarse tan anchos. (El despiporre mercantilista-mediterráneo alcanza su paroxismo con elementos como comida para perros basada en la «dieta mediterránea»[0].)

Y es que pocas expresiones suenan tan convincentes en el terreno dietético como «dieta mediterránea». Solo mencionarla puede trasladar al consumidor un buen rollo nutricional sin parangón. Y esto, ¿por qué sucede? ¿cuál es el origen del concepto dieta mediterránea, y de su aparentemente incuestionable consideración como sumún de la alimentación saludable, que pudiera justificar aquella defensa a ultranza?

El origen de la dieta mediterránea

Entre los años 1958 y 1970 se desarolló la investigación dirigida por Ancel Keys, en la que se analizaron los estilos de vida (principalmente la salud cardiovascular y la dieta) en 22 países[1]. Los resultados y conclusiones del proyecto fueron publicados en 1980 en la obra «Siete países: análisis multivariable de fallecimiento y enfermedad coronaria», considerada alma máter y columna vertebral del asunto mediterráneo[2]. Sin embargo, hay que destacar un hecho verdaderamente paradójico: en realidad en dicha obra, no hay una sola referencia a algo llamado «dieta mediterránea». Nótese por cierto la población que mostró tener un menor ratio de enfermedades cardíacas degenerativas fue la japonesa, y no es que su mar sea muy mediterráneo… En realidad el término «dieta mediterránea» fue acuñado en 1975, cuando el propio Ancel publicó junto con su esposa el libro «Cómo comer y estar bien: El estilo mediterráneo». Y fue entonces cuando la mercadotecnia se puso en marcha a lo bestia, y el término «dieta mediterránea» y sus supuestas virtudes empezaron a grabarse a fuego en el inconsciente colectivo, y a extenderse por medio mundo como supuesto paradigma de la alimentación saludable. Respondiendo al porqué se considera a Ancel Keys padre de la dieta mediterránea, Henry Blackburn, mano derecha de Keys, declaraba: «han sido los expertos en alimentos, los cocineros y la industria alimentaria los que han cogido esas aportaciones de Keys, y se han apresurado para ofrecernos esa expresión tan elegante y chic como es la «dieta mediterránea»».[3] A pesar de que la dieta de los españoles jamás fue revisada en aquella investigación, y de que el matrimonio Keys apenas se refiriera a España en aquel libro y casi como un país más entre tantos otros del Mediterráneo, nuestro país tomó aquella dieta mediterránea como propia, y se convirtió en motivo de orgullo nacional.

La oscura (mal)interpretación de los estudios por los «profesionales» de la alimentación

Si bien el trabajo de Ancel Keys fue encumbrado hasta los altares por parte de algunos sectores, y sus hallazgos tuvieron una gran repercusión mediática, lo cierto es que desde el principio y hasta hoy, ha sido objeto de numerosas críticas dentro del mundo científico[4]. Con todo, en nuestros días es frecuente oír a todo tipo de «expertos» hablando sobre la importancia de seguir la dieta mediterránea, «ya que está demostrado que es la mejor». Esto lo dicen con una mezcla de dogma ciego y aire científico, sin ser conscientes de las limitaciones de los estudios y suposiciones que la sustentan. Esta actitud combina lo peor del dogma religioso y de la vanidad científica.

(La Plaza del Olivo en Soria alberga un monolito que simboliza el respaldo institucional a la dieta mediterránea en el que se recogen sus «10 mandamientos». Tal y como reza dicho monolito y siguiendo la tradición bíblica más ortodoxa esos 10 mandamientos se resumen en dos: amarás la dieta mediterránea como a ti mismo; y al prójimo transmitirás sus beneficios[5].)

A menudo estos «expertos», y claro, también la parte de la industria alimentaria interesada, citan estudios cuyas supuestas conclusiones demuestran la magnificencia de la dieta mediterránea. El más recurrente es el PREDIMED[6]. Al final del vídeo dejaremos un análisis de tal estudio de mano del Doctor Neal Barnard, que forma parte de su ponencia en la Sexta Conferencia Internacional de Nutrición en Medicina en Washington de Agosto de 2018, en la que comparaba la dieta mediterránea con la vegana[7]. Actualmente se está desarrollando su primo hermano, el estudio PREDIMED-PLUS[8](*). Muy resumidamente consiste en: se hacen dos grupos de personas mayores con obesidad, a uno simplemente se le cuenta las bondades de la dieta mediterránea (grupo control) y al otro (grupo de intervención intensiva) se le prescribe una dieta mediterránea tradicional hipocalórica, para lo cual se reduce el consumo de carnes y embutidos, y otros alimentos azucarados como pastelería y bollería. Concretamente: «la restricción de la ingesta de grasas debe ser a partir de alimentos de origen animal, el aceite de oliva y los frutos secos deben ser las fuentes preferidas de grasa, y las proteínas deben ser derivadas preferentemente de fuentes vegetales».

También junto con la dieta se les prescribe un aumento de la actividad física y soporte conductual. Como curiosidad, para que no abandonen el estudio se le regala a cada abuelito 1 litro de aceite de oliva virgen extra y 125 gramos (inicialmente 500 gramos) de frutos secos cada mes, y así de paso se da por hecho que su dieta será alta en grasas y pueden concluir también del estudio, a saber qué, del alto consumo de grasas (como se hizo en el PREDIMED) y también se les permite beber un poquito de vino y así de paso se podrá concluir el consumo de vino es saludable, de paso se justificará su incorporación en las guías alimentarias, y de paso le servirá a la industria del vino para vender su producto. Es decir, básicamente se les prescribe una dieta basada en plantas, saludable e hipocalórica, junto con ejercicio físico[9]. Al parecer y como era de esperar, están mejorando algunos marcadores de salud del grupo intervenido[10]. ¿Y cuál es la causa de esta mejora de la salud? ¿La reducción de alimentos de origen animal? ¿La dieta prácticamente vegetariana? ¿La restricción calórica? ¿El ejercicio físico? ¿Las sesiones de soporte conductual? ¿Una combinación de todas ellas y quizá de otras tantas variables? No. Es la extraordinaria y cuasi-milagrosa «dieta mediterránea».

Pues es esto mismo lo que pasó con el PREDIMED, y también con las investigaciones de Ancel Keys. Hubo quienes interpretaron los resultados de aquel estudio a su antojo y conveniencia, para así seguir glorificando ¡cómo no! la dieta mediterránea. Por supuesto son los mismos que jamás mencionarán el PROVEGETARIAN[11]. Un subestudio del PREDIMED que lo revisó y reinterpretó, y que en resumidas cuentas concluyó que: «cuanto más se coma como un vegetariano, menor será el riesgo de morir por cualquier causa». Incluso se hacen tendenciosos estudios[12] que quieren comparar directamente una dieta vegetariana con una dieta mediterránea, la cual es, al igual que en el proyecto PREDIMED, convenientemente diseñada para que los resultados de los beneficios en la salud de sendas dietas sean similares. De nuevo hacen prácticamente vegetariana una dieta omnívora mediterránea, para concluir que la una es tan saludable como la otra. De nuevo, ¿cuál fue la causa? ¿la reducción de alimentos de origen animal? ¿la dieta prácticamente vegetariana? etc. No, de nuevo fue la extraordinaria y cuasi-milagrosa «dieta mediterránea». Bueno, pues con los «cientos de estudios que demuestran no se qué» de la dieta mediterránea hacen la misma trampa mezquina.

La manipulación del concepto por los medios de comunicación y por la industria alimentaria

Y lo peor es que cada vez que se publica uno de estos tendenciosos estudios, por supuesto la prensa se hace eco de los mismos con titulares amarillistas y sensacionalistas, que a menudo tergiversan todavía más los resultados y las conclusiones de dichos estudios, reforzando aún más el sesgo de la población[13][14]. Incluso sociedades españolas de nutrición supuestamente científicas y rigurosas, y también supuestamente imparciales, recogen y divulgan esos infames estudios[15]. Claro que son las mismas sociedades que acompañan a las cárnicas en sus deleznables campañas de desinformación en las que quieren engañar a la población[16]. Por su parte, la industria utiliza los sintagmas «dieta meditarránea» o «mediterráneo» casi como alegaciones de salud en sí mismas. Pero con una gran e importante matización a tener en cuenta: al poner «dieta mediterránea» en un envase o al mencionarla en un anuncio, no se necesita rendir cuentas a nadie ni pedir permiso por ejemplo, a las autoridades sanitarias, como sí han de hacer las verdaderas alegaciones. Y eso que en 2011 la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicó un documento de posicionamiento, en el que se defendía que no es posible realizar ninguna alegación de salud relativa al uso o seguimiento de la dieta mediterránea, sentenciando que «NO se puede atribuir a la dieta mediterránea ninguna alegación positiva en materia de salud»[17].

Por otro lado, seguramente todos hayan oído alguna vez que la susodicha dieta forma parte de la Lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO desde 2010[18]. Es cierto, pero no está ahí principalmente por considerarse beneficiosa para la salud. Las cuestiones relativas a la salud figuran someramente en un tercer o cuarto plano en el documento que le acredita dicho estatus. Fueron los conceptos relativos a los conocimientos, cocina, formas de cultivo, etcétera, los que le valieron aquella mención. Y por cierto, tampoco cuando algunos organismos sugieren entre otras la dieta mediterránea, lo hacen porque típicamente incluya, por ejemplo, el consumo de vino. El consenso científico respecto al consumo de alcohol es muy claro: el alcohol no es saludable[19], pero aún así las industrias del vino y otras interesadas no tienen ningún tipo de reparo en tergiversar el mensaje para engañar a la población con razonamientos inconsecuentes[20].

La dieta mediterránea ya no es mediterránea

En realidad, debatir si aquella dieta de hace 50 años era saludable o no, es bastante absurdo hoy porque la actual dieta de los españoles, y en general los hábitos de vida, dista muchísimo de parecerse a aquella de hace medio siglo. Ya lo dijo en su día el mencionado Henry Blackburn, alma máter de Keys: «En realidad, y a día de hoy, la población de la cuenca mediterránea es la que principalmente ha abandonado este estilo de vida, al tiempo que se ha alejado de la pobreza implícita que tenía asociada en otro tiempo»[3]. Así es, cada vez nos alejamos más de aquel perfil mediterráneo[21][22]. Lo han puesto de relieve varios estudios recientes, como por ejemplo éste de 2009[23], éste de 2012[24], o éste otro de 2018[25].

Se ignoran las urgencias sanitarias

Además hay otro hecho flagrante que bien podría evidenciar: ó bien que la dieta mediterránea no es en absoluto esa panacea que se nos ha vendido siempre para poder tener una salud óptima, y para prevenir enfermedades como la obesidad o las cardiovasculares, ó bien que efectivamente la de hoy en España nada tiene que ver con aquella dieta mediterránea supuestamente saludable de hace medio siglo (ó bien una concurrencia de ambas y de otras tantas circunstancias como el consumo de procesados, el sedentarismo, etc). Y es justamente por un lado la creciente epidemia de sobrepeso y obesidad en España, con una prevalencia del 21’6% de obesidad y 39’3% de sobrepeso en población adulta, según el estudio ENPE 2014-2015[26]. Se estima que en 2016 había en España unos 24 millones de mediterráneos con exceso de peso —24 millones— con un coste extra de 1.950 millones de euros para el sistema de salud, lo cual lo hace insostenible y asfixia cualquier posibilidad de crecimiento económico[27]. Pero es que por otro lado resulta que la principal causa de defunción en España son las enfermedades cardiovasculares, que en 2016 fueron la causa del 29’2% de los fallecimientos en nuestro país, según los datos del Instituto Nacional de Estadística de 2018[28]. Según algunos, «la dieta mediterránea de los españoles es maravillosa para prevenir la obesidad y las enfermedades del corazón», pero más de media España es obesa y más de 120.000 españoles mueren por eventos cardíacos cada año.

Nuestro problema no es con la dieta mediterránea

No se nos malinterprete, no estamos insinuando que tal o cual tipo de dieta sea lo que provoca estas alarmantes cifras. No vamos a caer nosotros en la falacia causal que estamos denunciando precisamente en este vídeo. Pero, como dice la OMS: «uno de los indicadores más importantes para evaluar la eficacia de los sistemas de salud de los países es la cifra anual de muertes y su causa». De este modo, las autoridades sanitarias pueden orientar sus actividades en materia de salud pública poniendo en marcha programas para fomentar, por ejemplo, pautas alimentarias que ayuden a prevenir estas enfemedades y estas muertes[29]. Y nosotros pensamos que difícilmente van a conseguir que la gente cambie sus hábitos alimenticios, si publicación tras publicación insisten en la idea de defender la tradición. El peligro de ensalzar en un estudio, en un titular de prensa, o en una guía alimentaria, las virtudes de una hipotética dieta mediterránea ideal, es el recurrente y falaz razonamiento que le sigue por parte del ciudadano que lo lee:

P1) Yo vivo en España.
P2) España está bañada por el mar Mediterráneo.
C1) Mi dieta es mediterránea.
P3) Aquí pone que mi dieta mediterránea es la mejor.
C2) Voy a seguir con mi dieta mediterránea: VOY A SEGUIR COMIENDO LO QUE VENGO COMIENDO.

Y es que aunque no lo parezca, nuestra pretensión con este vídeo no es tanto el cuestionar la dieta mediterránea. Muchos de sus postulados generales —aunque más o menos ambiguos y en ocasiones manipulados torticeramente— pueden ser recomendables. Por ejemplo, seguir un patrón de alimentación con presencia abundante de alimentos vegetales y de temporada, frente a los alimentos procesados. Pero es que hay otros tipos de alimentación que pueden partir de esta premisa, y no se llaman «dieta mediterránea». Como la alimentación vegana, sin ir más lejos. Es más, como dice el propio Barnard en su ponencia: «Puedes ser mediterráneo y vegano, o mediterráneo y omnívoro(**). En definitiva la conclusión que yo extraigo de esto es que el patrón mediterráneo es bueno, pero nos interesa adoptarlo lo más vegano posible».

La alimentación vegana es la más sana

Nuestro problema no es la dieta mediterránea. Nuestro problema es que HAY A QUIENES LES INTERESA ENORMEMENTE QUE LOS ESPAÑOLES SIGAN COMIENDO LO QUE VIENEN COMIENDO. Tanto es así, que desde 1996 existe una Fundación de la Dieta Mediterránea en España, cuyo patronato goza de un amplio apoyo institucional[30]. De hecho el propio Gobierno de España lanza campañas con la dieta mediterránea por bandera para lobotomizar a la población, especialmente a los pequeños[31]. Dicha fundación divulga su propia pirámide de alimentación saludable[32] y sus nutricionistas contratados, es decir, pagados por las industrias de las bebidas alcohólicas, de la carne y los embutidos, de los lácteos o del pescado, se dedican a fomentar el consumo de alcohol, carne, embutidos, lácteos y pescado[33] ¡Qué sorpresa!

Nuestro problema es el uso deleznable, ruin y deshonesto que la industria alimentaria hace de este concepto, con la doblemente deleznable ruin y deshonesta complicidad de una parte importante del sector sanitario, pues al menos de estos se espera rigor científico y responsabilidad social.

Nuestro problema son las colaboraciones y convenios entre unos que venden lo que los otros nos dicen qué tenemos que comprar[34][35][36][37][38].

Nuestro problema es que a la hora de hacer recomendaciones de consumo no se atienda el avance científico[19][39][40].

Nuestro problema que tampoco se atienda la urgencia de tomar parte en la preservación medioambiental con nuestra toma de decisiones a la hora de alimentarnos. Hace apenas unos días la comisión científica internacional EAT-Lancet, publicó un informe donde urge a un cambio en la alimentación y la agricultura para salvar el planeta y la salud de los humanos[41]. Sus directrices apuntan a una alimentación basada en plantas. Es exactamente lo que vienen demandando otros tantos estudios[42][43][44].

Las guías alimentarias de los países más avanzados ya están implementando estas advertencias (USA[45], UK[46], CA[47]). Aquí seguimos con el vino y el chorizo, igual que hace 15 años[48]. Por supuesto nuestro problema es que tampoco se atienda el avance empático y ético de la sociedad española y de la humanidad[49]. Pero sobre todo, nuestro problema es que para seguir ignorando todo lo anterior se apele vilmente a la tradición, a la tradicional «dieta mediterránea».

Conclusión:

Como hemos visto la «dieta mediterránea», tal y como se la conoce popularmente, tiene mucho más de ejercicio de mercadotecnia —con resultados espectaculares— que beneficio para la salud. Por eso desde la industria alimentaria, e inexplicablemente también desde el ámbito científico, hay quienes se empeñan en defender la dieta mediterránea a capa y espada por sobre cualquier otra, y así poder seguir justificando ciertas recomendaciones de consumo que satisfacen sus propios intereses económicos. Hay maneras de alimentarnos que son tanto o más saludables que la tradicional dieta mediterránea, y definitivamente más éticas y respetuosas con los demás. Las guías alimentarias no pueden ignorar las urgencias sanitarias de un país, ni las urgencias medioambientales del planeta. Y siempre deben considerarlas y tratar de enfrentarlas con el máximo rigor científico y responsabilidad social. La nutrición es la ciencia de la alimentación. ¿Cómo puede ser que una buena parte de su comunidad científica anteponga la tradición a la realidad social y al avance científico? ¿Acaso una de las máximas de la ciencia no es la necesidad de constante revisión y actualización de su contenido? ¿Acaso se podría concebir esto en cualquier otra disciplina científica? ¿Alguien imagina hoy a un neurólogo reivindicando con nostalgia la práctica de lobotomías cerebrales para curar la ansiedad crónica? En definitiva, nos preguntamos: ¿cómo puede ser que se anteponga la tradición… a la razón?

Seguiremos informando.

 


NOTAS:

(*) El estudio PREDIMED-PLUS lo lleva a cabo la Universidad de Jaén, provincia productora del 50% del aceite de toda España, con la financiación de la Diputación de Jaén, de la Fundación Caja Rural de Jaén a través de su programa ‘Olivarum’, y del Centro de Estudios Avanzados en Olivar y Aceite de Oliva, entre otros:
(https://www.predimedplus.com/ensayo-predimed-plus-ha-financiado/)

(**)
Evidentemente el doctor no está sugiriendo que uno «deje de ser omnívoro» al alimentarse éticamente acorde al veganismo; lo que critica sutilmente es el absurdo del concepto «dieta mediterránea» pues primero, en la cuenca mediterránea existen infinitas maneras de alimentarse, que son muy diferentes entre sí, pero todas a la vez son «dieta
mediterránea»; y segundo, al final es irrelevante en qué región del planeta viva uno, puede seguir el patrón realmente saludable que típicamente se le atribuyen a la «dieta mediterránea»: prevalencia de alimentos vegetales y saludables por sobre los alimentos animales y procesados.

REFERENCIAS

[0] https://picartpetcare.com/producto/select-light-comida-perros-sobrepeso/
[1] https://www.sevencountriesstudy.com/about-the-study/
[2] https://amzn.to/2TmBk5l https://www.amazon.es/How-eat-well-stay-Mediterranean/dp/0385009062/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1502285340&sr=8-1&keywords=How+to+eat+well+and+stay+well+the+Mediterranean+way&tag=epheme-21
[3] http://www.epi.umn.edu/cvdepi/essay/the-mediterranean-diet-in-2011/
[4] https://thescienceofnutrition.files.wordpress.com/2014/03/fat-in-the-diet-and-mortality-from-heart-disease1.pdf
[5] https://elmirondesoria.es/soria/capital/capital-de-la-dieta-mediterrnea
[6] http://www.predimed.es/
[7] https://www.youtube.com/watch?v=Xv_ykZr_8cc
[8] https://www.predimedplus.com/
[9] https://www.predimedplus.com/wp-content/uploads/2018/11/Protocolo-PREDIMED-Plus_Cast.pdf
[10] https://www.diariosur.es/malaga-capital/pacientes-obesos-malaga-20190122191534-nt.html
[11] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24871477
[12] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29483085
[13] https://www.abc.es/salud/habitos-vida-saludable/abci-dieta-mediterranea-eficaz-como-vegetariana-para-prevenir-infartos-ictus-201802261623_noticia.html
[14] https://www.lasexta.com/noticias/ciencia-tecnologia/dietas-mediterranea-vegetariana-son-igual-eficaces-prevenir-enfermedades-corazon-ictus_201802265a94580c0cf2586cf83db5ff.html
[15] http://www.sennutricion.org/es/2018/02/26/la-dieta-mediterrnea-tan-eficaz-como-la-vegetariana-para-prevenir-los-infartos-e-ictus
[16] http://www.sennutricion.org/es/2015/10/19/i-simposio-cientifico-de-la-carne-de-cerdo-de-capa-blanca
[17] https://efsa.onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.2903/j.efsa.2011.2245
[18] http://www.unesco.org/culture/ich/doc/download.php?versionID=07372
[19] https://linkinghub.elsevier.com/retrieve/pii/S0140673618313102
[20] http://bodegacanaria.es/informe-oms-la-dieta-mediterranea-considerada-muy-saludable
[21] https://www.elconfidencialdigital.com/articulo/te_lo_aclaro/espanoles-seguimos-dieta-mediterranea/20170810135449086324.html
[22] https://elpais.com/elpais/2019/01/25/buenavida/1548432263_291328.html
[23] https://www.cambridge.org/core/journals/public-health-nutrition/article/worldwide-variation-of-adherence-to-the-mediterranean-diet-in-19611965-and-20002003/61B8F91A8BD47BD3B9AAAB269212792F
[24] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22875552
[25] http://www.injuve.es/sites/default/files/2018/17/publicaciones/evaluacion_de_habitos_nutricionales.pdf
[26] http://www.revespcardiol.org/es/prevalencia-obesidad-general-obesidad-abdominal/articulo/90453754/
[27] http://www.revespcardiol.org/es/exceso-peso-espana-situacion-actual/avance-resumen/S0300893218303877/
[28] http://www.ine.es/prodyser/espa_cifras/2018/20/
[29] https://www.abc.es/sociedad/abci-morimos-mapa-principales-causas-defuncion-cada-pais-201807160159_noticia.html
[30] https://dietamediterranea.com/fundacion/
[31] http://www.alimentacion.es/es/campanas/semana_de_la_dieta_mediterranea/
[32] https://dietamediterranea.com/fundacion/descarga-la-piramide/
[33] http://www.laespanolasalud.com/es/entrevistas/102-isabel-bertomeu-nutricionista-de-fdm
[34] http://www.fen.org.es/index.php/sobre-fen/promotores
[35] http://www.fen.org.es/index.php/sobre-fen/colaboradores/0
[36] http://www.habitosdevidasaludables.com/empresas.php
[37] http://www.nutricioncomunitaria.org/es/colaborador-documento/3
[38] https://www.lamarea.com/2015/03/21/el-lobby-de-la-mala-alimentacion-espanola/?utm_content=buffer61999&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer
[39] https://www.who.int/features/qa/cancer-red-meat/es/
[40] https://www.hsph.harvard.edu/nutritionsource/what-should-you-eat/calcium-and-milk/
[41] https://www.thelancet.com/pdfs/journals/lancet/PIIS0140-6736(18)31788-4.pdf
[42] https://www.theguardian.com/environment/2018/oct/10/huge-reduction-in-meat-eating-essential-to-avoid-climate-breakdown
[43] https://www.ipcc.ch/sr15/chapter/summary-for-policy-makers/
[44] http://www.vegetarismus.ch/klimaschutz/index_en.htm
[45] https://www.choosemyplate.gov/multilanguage-spanish
[46] https://www.hsph.harvard.edu/nutritionsource/healthy-eating-plate/translations/spanish/
[47] https://food-guide.canada.ca/en/
[48] https://twitter.com/Midietacojea/status/1086340192028577792
[49] https://unionvegetariana.org/el-veganismo-en-espana-en-cifras/

]]>
https://respuestasveganas.org/vegeleaks-falacia-dieta-mediterranea-veganismo/feed/ 0
Los lácteos NO SON necesarios: tenlo claro https://respuestasveganas.org/lacteos-no-necesarios-tenlo-claro/ https://respuestasveganas.org/lacteos-no-necesarios-tenlo-claro/#respond Sun, 09 Jun 2019 12:55:13 +0000 https://respuestasveganas.org/?p=19658

En la decimoctava edición del «Día Nacional de la Nutrición en España» se puso el foco sobre el consumo de productos lácteos bajo el lema «Lácteos: tenlo claro». A pesar de que tanto la evidencia científica como la Lógica, evidencian que el consumo de lácteos es definitivamente prescindible, todavía las entidades sanitarias del campo de la alimentación y la nutrición en España, siguen empeñadas en perpetuar la idea de que incluir la leche de vaca y sus derivados en la dieta es necesario, hasta el punto de sentenciar en ocasiones que «deben ser consumidos». Y por supuesto obviando las consideraciones medioambientales y éticas de su producción. ¿Por qué tal obstinación? ¿Por qué una defensa a ultranza de la leche, como si de la propia industria láctea se tratara?…

El canal de investigaciones VegeLeaks ha publicado una investigación titulada «Los lácteos NO SON NECESARIOS: tenlo claro» en la que se denuncian las irregularidades encontradas en dicha campaña.

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Día Nacional de la Nutrición

El pasado 28 de Mayo se celebró la decimoctava edición del Día Nacional de la Nutrición, una iniciativa de la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD) en la que cada año —al menos últimamente— pone el foco sobre un grupo de alimentos. El tema elegido esta vez por FESNAD fueron los lácteos, bajo el contundente lema: «Lácteos: tenlo claro”».

Lácteos: tenlo claro

En el acto que acogió el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la doctora Ascensión Marcos, presidenta de FESNAD, declaró: “«Hemos escogido este año los lácteos y sus derivados como eje central del Día de la Nutrición, por sus enormes propiedades y beneficios» [1]. Pero lo cierto es que cuando uno mira el díptico o la presentación que proporciona la FESNAD [2] nunca se explican esos supuestos beneficios de consumir lácteos, frente a no consumirlos [SPOILER: NO EXISTEN]. Sí se listan una serie de nutrientes, que en absoluto son exclusivos de la leche, y las propiedades de estos. Conviene aclarar que en salud y seguridad alimentaria, se permite asociar los beneficios de un determinado nutriente al alimento que lo contiene en una proporción suficiente, aunque de hecho no esté comprobado que tal alimento produzca tales beneficios. Valorar un alimento en función de sus nutrientes individuales, y no como conjunto, es tremendamente erróneo. Entre otras cosas, puede alentar el consumo exagerado e innecesario de suplementos alimenticios, y la elección de alimentos insanos creyendo que son beneficiosos solo porque contengan tal o cual nutriente. Nótese además la cantidad de veces que aparece la palabra «NORMAL» o el sintagma «condiciones normales». No es casual. La normativa europea regula las declaraciones de salud obligando a usar tales términos para que la industria alimentaria no lleve a confusión a los consumidores al exaltar las supuestas bondades de sus productos. Pero la FESNAD no es la industria alimentaria.

Por supuesto la doctora no desperdició la oportunidad para taladrarnos con el mantra de que: «los productos lácteos son la principal fuente de calcio». Esto es cierto… en nuestra cultura. Pero hay países donde la principal fuente de calcio no son los lácteos, ni siquiera una fuente de origen animal. Por ejemplo en Japón el calcio se obtiene principalmente de la soja y de sus derivados, o de algas. Y este hecho no es una simple anécdota, debería ser suficiente para demostrar que el consumo de lácteos no es imprescindible para el ser humano. No deja de ser curioso, por cierto, que en países como Japón, donde la principal fuente de calcio no son los lácteos, las recomendaciones de consumo son por lo general inferiores. En España la RDA de calcio es de 900 mg para adultos y de 1000 mg para hombres a partir de 60 años y mujeres a partir de 50. En Japón la RDA es de 600 mg, incluso en mayores de 70 años.

En realidad, la simple idea de que un mamífero necesite tomar durante toda su vida la secreción mamaria en lactancia de otra especie, es tan absurda, biológica y evolutivamente, que debería bastar para entender que el animal humano no necesita la leche de otro animal. La naturaleza es más sabia que eso, valga la expresión. Así lo racionaliza el Doctor Kapler [3] desde una perspectiva médica:

«Cuando lo piensas, el propósito de la leche de vaca… yo crecí en una lechería en Wisconsin, el propósito es convertir a un ternero de 30 kg en una vaca de 200 kg lo más rápido posible. La leche de vaca es el fluido de crecimiento del ternero. De eso se trata. Todo lo que hay en ese líquido blanco, las hormonas, las grasas, la proteína, el sodio, el factor de crecimiento, el IGF, todos esos nutrientes están ahí para que el ternero se transforme en una gran vaca. Y aunque lo uses para hidratar tus cereales, o para tu yogur, o para hacer queso, o aunque lo congeles para helado, no dejas de ser fluido de crecimiento para terneros. Y las mujeres lo comen y eso estimula sus tejidos, y les sales tumores en los pechos, sus úteros crecen, y les aparecen fribromas y les sangran, y luego necesitan histerectomías y mamografías. Y a los hombres les salen pechos. Esto se debe a que la leche de vaca son las secreciones de la lactancia de un gran mamífero bobino que acaba de tener un bebé. Es para terneros solamente. Entonces yo les pido a mis pacientes que se miren al espejo y busquen sus orejas y su cola y como no los encuentran yo les digo, ahí no hay nada que una persona necesite.» —Doctor Kapler

La leche de vaca es para los terneros

Leche, calcio y salud ósea, no son sinónimos

Y no menos cuestionable es el mantra que habitualmente sigue al anteriormente mencionado, y es que: «tomar mucha leche es la clave para una buena salud ósea» Cuando se compara la incidencia de fracturas de cadera (el principal tipo de fractura osteoporótica) en distintos países según su consumo de lácteos, resulta que los países que menos lácteos consumen son también en los que menos incidencia tiene la osteoporosis. ¡Y viceversa! [4] Pero es que además se han realizado estudios que cuestionan la idea de que un mayor consumo de lácteos —o de suplementos de calcio— prevenga las fracturas en los huesos. Por ejemplo este de 2014 publicado en JAMA Pediatrics [5] en el que se siguió a 96.000 hombres y mujeres durante 22 años, y en el que se concluyó que una mayor ingesta de leche durante la adolescencia, no se relaciona con un menor riesgo de fracturas de cadera en adultos mayores. O estos de 2015, publicados en la revista Britis Medical Journal [6][7], en los que mostraban que aumentar la ingesta de calcio, sea a partir de alimentos o a partir de suplementos, no disminuirá nuestro riesgo de padecer una fractura. O este todavía más reciente de 2018 [8]. Es evidente que la relación entre el consumo de lácteos y la salud ósea es más que cuestionable, y que en todo caso hay otras consideraciones que son tanto o más importantes para prevenir la osteoporosis que el consumo de calcio (ejercicio físico (fuerza), vitamina D, vitamina K, no exceder vitamina A…) [9]. Y también es evidente que podemos alcanzar nuestro requerimiento de calcio —y cualquier otro nutriente esencial presente en la leche— prescindiendo de la leche.

Mostrar sentencia de 2001 sobre leche y huesos
No en vano, en 2001, el Tribunal Supremo Federal de Suiza dictaminó que la industria láctea no podía utilizar el eslogan de que «La leche fortalece los huesos» o «La leche es buena para los huesos» y el mensaje de que el calcio que contiene la leche puede utilizarse para combatir la osteoporósis. La industria ya no puede emplear este tipo de afirmaciones en Suiza.

 

Pero los expertos en nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard no solo recuerdan que la leche no es la única fuente de calcio, sino que además sugieren que podría no ser la mejor, pues, además de lo ya comentado, un consumo excesivo de lácteos podría aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares [10], posiblemente aumente el riesgo de padecer cáncer de ovario, y probablemente aumente el riesgo de padecer cáncer de próstata [11]. Es por eso que Harvard establece, para el caso de que se optara por tomar lácteos, un LÍMITE de consumo, es decir, un MÁXIMO: COMO MUCHO 2 lácteos al día. En la campaña «Lácteos: tenlo claro» —y en las guías alimentarias de muchas de las sociedades de nutrición que integran la FESNAD— se recomienda a todo la población un MÍNIMO de 2 o 3 lácteos al día. ¿Cómo puede ser que el máximo de unos —motivado científicamente— sea el mínimo de los otros?

En realidad, lo que pretendemos señalar aquí no es lo más o menos saludables que pudieran ser los lácteos, ni si son o no una buena fuente de calcio. Quizá lo sean. Lo que no podemos entender, es que aún hoy las entidades sanitarias referidas a la nutrición en España, sigan empeñadas en perpetuar la idea de que el consumo de leche de vaca y de sus derivados es imprescindible y necesario. Normalmente, promueven esta idea sutilmente, por omisión de información. Incluyen los lácteos en sus guías alimentarias, y por supuesto en sus infames pirámides alimentarias, haciendo creer que su consumo es necesario —repitiendo el mantra del calcio hasta el sopor—, pero jamás dejan claro que es un alimento prescindible, ni cual pudieran ser otras alternativas para obtener sus nutrientes.

Otras veces no se cortan un pelo y directamente aseveran que SE DEBE tomar lácteos, como afirmó el CSIC desde su cuenta oficial en twitter. Recordamos que el CSIC es una agencia estatal adscrita al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Es anticientífico expresarse en esos términos, y por tanto especialmente escandaloso si lo hace un organismo científico y público. Es muy reveladora la triquiñuela semántica que usó precisamente el doctor Javier Fontecha, investigador científico del CIAL-CSIC, en sus declaraciones de aquel acto del 28 de mayo para defender el consumo de lácteos: «Existen mensajes discordantes en cuanto a la importancia del consumo de lácteos en adultos, pero a nivel científico, no existe ningún aspecto negativo en cuanto al consumo de lácteos, durante todas las etapas de la vida». No está diciendo que los lácteos supongan un beneficio extra para la salud, respecto a no consumirlos. Tan solo dice que no suponen un perjuicio para la salud —cuestionable como ya hemos visto—. Parece estar reconociendo que no existe tal beneficio, y por fin, que los lácteos no son necesarios…

Entonces, si los lácteos son prescindibles, es evidente que debe haber algún motivo por el que se defiendan los lácteos con tal vehemencia, hasta el punto de aseverar que DEBEN ser consumidos. Un momento. ¿Qué empresas colaboraron con el programa «Lácteos: tenlo claro»? Central Lechera Asturiana (del grupo CAPSA) y Danone. Precisamente las dos empresas que más facturan en el sector de la fabricación de leche en España. También Cocacola, que si bien tiene una marca de lácteos apenas conocida en España (FairLife), lo cierto es que no se pierde una oportunidad en la que pueda patrocinar.

Con motivo de aquel «Día Nacional de la Nutrición», también se celebró un acto en el Club Prensa Asturiana del diario LA NUEVA ESPAÑA, a cargo de María Fernández, directora del Instituto de Productos Lácteos de Asturias (IPLA) [12]. El IPLA pertenece al Área de Ciencia y Tecnología de Alimentos del CSIC. Uno de los integrantes de la mesa redonda declaró: «El consumo ha bajado de 100 litros al año a 79 en dos décadas; es necesario aumentarlo». ¿Y quién decía que es necesario aumentar el consumo de lácteos? Pues la directora de calidad y nutrición de CAPSA, Marta Hernández Cabria, cómo no. ¿Y quién forma parte del patronato del IPLA, por cierto? Pues Central Lechera Asturiana, del grupo CAPSA, cómo no. ¿Y qué empresas colaboran con las sociedades de la FESNAD? Pues la Federación Nacional de Industrias Lácteas (FENIL), Central Lechera Asturiana, Puleva, Danone, Nestle, Ordesa, etc. ¿Y qué empresas colaboran con la Agencia Española de Consumo? Central Lechera Asturiana, Lactalis, Danone, etc.

La leche de soja tiene calcio

Pero en el 28M no solo se defendió el consumo de lácteos, sino que además se atacó al sector de las alternativas vegetales. La presidenta de la FESNAD declaró para Televisión española: «Se están mandando mensajes que son pura desinformación. Están hablando de leches cuando son a veces bebidas vegetales, y tenemos una importante deficiencia de calcio». Como siempre dando a entender que la leche es la única fuente de calcio, como si no hubiera otros tantos alimentos y de origen vegetal de donde obtenerlo, pero además, sugiriendo que es imposible obtener la cantidad diaria recomendada de una leche vegetal. Y de hecho existen estudios [13], en los que se compara la biodisponibilidad del calcio de una leche de vaca y una leche de soja fortificada (que son la gran mayoría si no todas en el mercado). ¿Y cual fue el resultado? Pues que la absorción de calcio es equivalente. En un artículo publicado en la revista de la Sociedad Americana de Nutrición se llegó a la misma conclusión tras revisar una basta colección de estudios referidos al tema [14]. Quien asevere que la leche es la mejor fuente de calcio biodisponible, está mintiendo. Además eligiendo alternativas vegetales a la leche de vaca uno puede disminuir su huella hídrica y de carbono, puesto que estas bebidas producen hasta un 80% menos emisiones de gases invernadero [15]. Por no hablar del sufrimiento que ahorra a millones de vacas y sus terneros cada año al eligir leches vegetales [16][17][18].

Tenlo claro la leche animal es maltrato

Deberían prevalecer los intereses de los consumidores y de los demás animales, no los económicos

Entonces, si se puede obtener el calcio requerido prescindiendo de la leche, ¿por qué la presidenta de la FESNAD no lo explica? ¿Por qué no lo explica ninguna sociedad de nutrición española? ¿Por qué no se deja claro en ninguna de las guías alimentarias que elaboran? ¿Por qué la defensa acérrima de un producto, cuya producción por cierto no es ni la más sostenible medioambientalmente, ni mucho menos la más ética? Mientras la industria láctea —también la farmacéutica— siga influyendo en las recomendaciones de consumo de entidades sanitarias referidas a la nutrición, tanto si son públicas como si no (ya que se les supone un espíritu de servicio público), estas seguirán perpetuando de manera directa o indirecta la idea de que «calcio, leche y salud son sinónimos», y en definitiva, la idea de que los lácteos son necesarios. Seguirán prevaleciendo los intereses económicos de la industria, por sobre los derechos y los intereses de los ciudadanos.

Seamos claros:

¿Hay algún nutriente esencial presente exclusivamente en los lácteos? NO
¿Se puede obtener cualquier nutriente de los lácteos prescindiendo de ellos? SI
¿Se puede obtener el calcio requerido prescindiendo de los lácteos? SI
¿Consumir lácteos aporta ningún beneficio extra a la salud? NO

Los lácteos no son necesarios: Tenlo claro.

Ten claro que la leche animal no es necesaria

Referencias

[1] efesalud.com/importancia-lacteos-nutricion/
[2] fesnad.org/?seccion=dinamico&subSeccion=bloque&idS=3&idSS=55
[3] youtube.com/watch?v=toZ7Mr-ClCE
[4] ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4926535/
[5] ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24247817/
[6] ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26420598/
[7] ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26420387/
[8] bmj.com/content/351/bmj.h4183
[9] hsph.harvard.edu/nutritionsource/what-should-you-eat/calcium-and-milk/
[10] academic.oup.com/ajcn/article/104/5/1209/4564387
[11] hsph.harvard.edu/nutritionsource/what-should-you-eat/calcium-and-milk/calcium-full-story/
[12] lne.es/oviedo/2019/05/29/vivir-leche-asegura-pediatra-juan/2479785.html
[13] ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16177199
[14] ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2981009/
[15] planetvision.com/blog/2018/02/28/ask-emily-sustainable-milk
[16] youtube.com/watch?v=I4axIhL4yY4
[17] youtube.com/watch?v=9BMXQv25pms
[18] youtube.com/watch?v=EHfDmCTaa1I

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https://respuestasveganas.org/lacteos-no-necesarios-tenlo-claro/feed/ 0
Las guías alimentarias españolas ignoran la opción vegana https://respuestasveganas.org/vegeleaks-guias-alimentarias-nutricion-dieta-vegana-veganismo/ https://respuestasveganas.org/vegeleaks-guias-alimentarias-nutricion-dieta-vegana-veganismo/#respond Sun, 27 Jan 2019 15:00:00 +0000 https://respuestasveganas.org/2019/01/vegeleaks-guias-alimentarias-nutricion-dieta-vegana-veganismo.html

El canal de investigaciones VegeLeaks vuelve a llamar nuestra atención con una nueva investigación. Esta vez nos han enviado una investigación sobre cómo las guías alimentarias españolas ignoran la opción alimentaria vegana. Es un nuevo escándalo de manipulación que se suma a una larga lista. Con permiso de VegeLeaks, y agradeciéndoles su colaboración con Respuestas Veganas, comparto con todos vosotros la investigación: «Las guías alimentarias españolas ignoran la opción vegana». Aquí la tenéis, difundidla por favor.

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El gobierno de España no está informando a la población

Con tan solo tres clics, podemos acceder a la enorme cantidad de información acerca de la alimentación vegana que facilita el Departamento de Agricultura del Gobierno de los Estados Unidos (USDA) a través de su sitio web [1]. Por supuesto, el USDA avala este tipo de alimentación como nutricionalmente adecuada [2], y además apunta a sus potenciales beneficios para la salud como la reducción de la obesidad, de la presión arterial, y del riesgo de padecer enfermedades tales como las cardiovasculares o la diabetes tipo 2 [3]. Podemos encontrar: recetas, menús semanales, avales científicos y guías para la alimentación vegana en bebés y niños, un link a la web de la Vegan Society británica, estudios y posicionamientos de entidades científicas de la nutrición y de la salud en favor de la alimentación vegana, recogidos en su Biblioteca Nacional de Medicina, tips para adaptar su versión del «Plato para Comer saludable», guías para quienes se inician en este tipo de alimentación, entre mucha otra información, incluida una guía de viajes y restaurantes. Pero cuando buscamos dieta vegana en la web del Ministerio de Sanidad del Gobierno de España [4] no encontramos información alguna. Al intentarlo con dieta vegetariana, la búsqueda devuelve 9 entradas. Se trata de fugaces menciones de una línea a la dieta vegetariana para básicamente terminar recomendando la suplementación de B12, más que nada a embarazadas. En Estados Unidos ya recomiendan restaurantes, aquí todavía estamos por superar lo de la B12. Nuestro Ministerio de Agricultura que ahora también es el de Alimentación [5] tampoco aporta mucho. Lo más interesante es una estadística de población «veggie» en España de 2014 [6].

Tampoco en las estrategias nacionales dedicadas a la nutrición, NAOS, PERSEO o HAVISA, como en sus correspondientes campañas, se hace la más mínima referencia a población vegetariana [7].

Dietas veganas ignoradas por los "profesionales"

La mayoría de asociaciones españolas de nutrición tampoco informan correctamente

Por su parte, las distintas asociaciones españolas de profesionales y entidades científicas relacionadas con el ámbito de la alimentación y la nutrición, no se han posicionado a favor de la alimentación vegetariana, como sí hacen la Academia de Nutrición y Dietética (AND) americana [8], la Asociación Dietética Británica (BDA) [9], la Asociación de Dietistas Canadienses [10], o la Asociación de Dietistas de Australia (DAA) [11], entre otras [12]. Aunque lo cierto es que tampoco desaconsejan esta opción dietética, simplemente es… ignorada.

Este hecho es ciertamente llamativo en casos como el de la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD) que en consenso con la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), sí parece reconocer los potenciales beneficios de la alimentación vegetariana, al menos para prevenir y tratar la obesidad [13]. Y no olvidemos que la obesidad incrementa la probabilidad de padecer otros tantos problemas para la salud como la diabetes, la hipertensión, las enfermedades del corazón, los accidentes cerebrovasculares, problemas renales, incluso algunos tipos de cáncer [14].

Las guías españolas ignoran la dieta vegana

Pero nos sorprende especialmente el caso de algunas como la Academia Española de Nutrición y Dietética (antes Fundación Española de Dietistas-Nutricionistas (FEDN) y antes Asociación Española de Dietistas y Nutricionistas (AEDN)) o la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), que nunca han emitido un posicionamiento sobre dietas vegetarianas, aunque sí recogen en sus portales web la postura de la ADN americana, la más grande con más de 100.000 profesionales miembros y máximo referente en materia de nutrición del mundo, y que como no puede ser de otra manera, avala esta opción alimentaria [15][16].

Mostrar publicaciones que ignoran la alimentación vegetariana
Guías alimentarias y otras publicaciones revisadas que parecen ignorar la alimentación vegetariana y que en ningún caso dan indicaciones específicas:SENC 2001 (no digitalizada)
SENC 2004 http://www.nutricioncomunitaria.org/es/noticia-documento/19
SENC 2016 http://www.nutricioncomunitaria.org/es/noticia/guias-alimentarias-senc-2016
SENC 2018 http://www.nutricioncomunitaria.org/es/noticia/presentacion-guia-alimentacin-saludable-ap
MSC 2007
http://www.mscbs.gob.es/ca/profesionales/saludPublica/prevPromocion/promocion/saludJovenes/docs/alimentSaludGuiaFamilias_2007.pdf
FEN 2013 http://www.fen.org.es/storage/app/media/imgPublicaciones/31032013124951.pdf
SEN 2018
http://www.sennutricion.org/es/2018/12/20/la-alimentacin-espaola-caractersticas-nutricionales-de-los-principales-alimentos-de-nuestra-dieta

 

Las menciones a la alimentación vegetariana son anecdóticas en las publicaciones de nuestro país. A menudo son líneas sueltas con información muy poco útil. Y las recomendaciones específicas son escasas: En el «Manual Práctico de Nutrición en Pediatría» de la Asociación Española de Pediatría (AEPED) de 2007 hay un capítulo dedicado a «Dietas no omnívoras en la edad pediátrica. Dietas alternativas: vegetarianas» [17]. En los Cursos de Actualización de 2017 y 2018 de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP) se celebraron sendos seminarios de título «Niños vegetarianos, ¿niños sanos?» que recogen el posicionamiento de la AND americana, y dan buenas pautas de alimentación a vegetarianos [18][19]. Una mención especial requieren las guías de alimentación de la Agencia de Salud Pública de la Generalitat de Catalunya (ASPCAT), para la alimentación en la primera infancia (de 0 a 3 años) [20] y para la etapa escolar [21], que llevan años estando muy actualizadas en alimentación vegetariana, avalándola y ofreciendo indicaciones específicas y derivando sus correspondientes menús. Estamos a la espera de la traducción a español de vuestra prometedora «Nueva guía de alimentación para población general» de noviembre de 2018 [22]. No hemos encontrado indicaciones específicas para población vegetariana en ninguna otra guía de alimentación consultada.

Posicionamientos contra la alimentación vegana

Sí hay un posicionamiento firme y contrario a la alimentación vegana que podemos encontrar en el «Libro Blanco de la Nutrición Infantil en España» de 2015, donde se desaconseja explícitamente la dieta vegana para lactantes y niños de corta edad, afirmando que estos deben tomar lácteos y quizá leches de fórmula [23]. Ya advertimos en el canal que tal recomendación está basada en la posición obsoleta de una sociedad europea que ya no se manifiesta en esos términos, y que se sirvió en su día de un único estudio ciertamente sesgado de hace 25 años, en vez de basarse en la evidencia y el consenso científico de entonces. También demostramos la posibilidad de que pudieran existir ciertos conflictos de interés en la elaboración del documento [24].

Guías de alimentación vegana de ONGs y asociaciones vegetarianas y veganas

Diversas ONGs y asociaciones afines al vegetarianismo ofrecen sus propias versiones de guías de alimentación o pirámides vegetarianas. Como ejemplo representativo tenemos la pirámide de la Unión Vegetariana Española (UVE) [25], incluída en un díptico muy útil [26], y que cuenta con justificación bibliográfica. Su web ofrece además una amplia recopilación de textos referidos a la alimentación vegetariana [27].

Plato vegano

Los profesionales españoles de la salud no tienen formación en alimentación vegetariana

En otro orden de cosas, la alimentación vegetariana sigue siendo una opción cuasi ignorada en los planes de estudio, especialmente en dietoterapia, y muchos profesionales sanitarios aún asumen como ciertos varios mitos relacionados con el vegetarianismo y los transmiten a sus pacientes. Actualmente en España, a la hora de aconsejar o tratar a un paciente vegetariano, los profesionales sanitarios tienen que recurrir a guías y recomendaciones de otros países, cuyas costumbres gastronómicas y sociales difieren de las nuestras, así como también los productos existentes en el mercado. A menudo se ven obligados a, en el mejor de los casos, hacer una adaptación de esas recomendaciones a la población española, en espera de que los organismos competentes empiecen a tener en cuenta a un colectivo cada vez más numeroso. Es importante además tener presente que los estudios en población española vegetariana son inexistentes, por lo que debemos recurrir en todo momento a estudios realizados en su mayor parte sobre población anglosajona, cuyas condiciones ambientales y de estilo de vida no siempre son equiparables a las nuestras.

Cada vez más personas siguen una alimentación vegana

En definitiva, la dieta vegana es una opción alimentaria que cada vez suma más adeptos en el mundo y también en España. Según el informe «The Green Revolution» elaborado por la consultora Lantern publicado en 2017, el 7,8% de la población española mayor de 18 años es vegetariana o principalmente vegetariana [28], y la tendencia es al alza según el periódico The Economist que titula su edición anual de «The World in: 2019, el año del veganismo» [29]. Sin embargo en nuestro país no existen guías de alimentación enfocadas a esta opción alimenticia, ni se tiene en cuenta en la mayoría de la literatura existente dirigida a educación nutricional de la población general. Quien sí la tiene en cuenta es la industria, a juzgar por la cada vez mayor oferta de productos típicamente consumidos por este colectivo, como son las bebidas vegetales, el tofu, los yogures de soja, las hamburguesas vegetales, etc., que ya pueden adquirirse en la mayoría de supermercados.

En la lista 2015-2020 de guías alimentarias para los americanos que cada cinco años publican conjuntamente los departamentos de agricultura y de salud, del gobierno de los Estados Unidos, hay un apéndice exclusivo para alimentación vegetariana [30]. Nuestro gobierno si eso ya tal…

Conclusiones

Empieza a ser de urgente necesidad que las asociaciones dedicadas a la nutrición de nuestro país se pronuncien sin complejos acerca de la alimentación vegana y vegetariana, y por supuesto esperamos que lo hagan basándose en la evidencia y el consenso general científico. El colectivo vegetariano necesita educación alimentaria, igual que le es imprescindible a la población general con dieta tradicional, y necesita de profesionales preparados para atender sus necesidades nutricionales específicas, y poder guiarlos en elecciones adecuadas de alimentos en todas las etapas de la vida, del mismo modo que se hace con el resto de la población.

Sociedad Española de Nutrición, por favor déjese de compartir infames publicaciones en favor de INTERPORC [31], y abandone ese tendencioso alarmismo cada vez que se refiere a la alimentación vegetariana en cada una de sus publicaciones, y si acaso los vegetarianos estrictos están sometidos a un riesgo muy alto de tener tal o cual deficiencia, hágales una buena guía alimentaria para que sepan prevenirlas.

Al Ministerio del gobierno de España que competa: haga una buena lista del material disponible referido a la alimentación vegetariana para ofrecérsela a sus ciudadanos, como hace por ejemplo el gobierno de Estados Unidos. Con este vídeo ya le hemos hecho buena parte del trabajo, tiene en la descripción del vídeo todos los enlaces que necesita. No pedimos que recomiende restaurantes vegetarianos, pero no le niegue a los ciudadanos la información fundamental que tienen obligación de brindarles.

Si unos y otros siguen mirando para otro lado e ignorando la realidad social, tendremos que empezar a pensar que no son los intereses de los ciudadanos lo que les mueve, sino otro tipo de intereses.

Seguiremos informando…

 


NOTAS

Declaración de VegeLeaks en la descripción de su vídeo:
«Este
vídeo quiere ser una actualización —y es en buena parte una lectura de
viva voz— de un artículo titulado «Recomendaciones oficiales para
población vegetariana. Situación en el mundo y en España” de Lucía
Martínez Argüelles, autora del blog Dime Qué Comes
(http://bit.ly/2sGe06L), publicado el 12 de septiembre de 2014 en el
portal de nutrición Dietistas Nutricionistas. Link al artículo:
https://www.dietistasnutricionistas.es/dieta-vegetariana-recomendaciones-oficiales/»

Referencias

[1] https://usdasearch.usda.gov/search?utf8=%E2%9C%93&affiliate=usda&query=vegan+diet&commit=Search
[2] https://medlineplus.gov/vegetariandiet.html#cat_8
[3] https://medlineplus.gov/ency/article/002465.htm
[4] https://www.mscbs.gob.es/
[5] https://www.mapa.gob.es/
[6] https://www.mapa.gob.es/es/alimentacion/temas/programa-de-alta-formacion-para-gestores-de-empresas-de-la-cadena-agroalimentaria/Presentaci%C3%B3n%20Mikroscopia%20%20MAGRAMA%20(2)_tcm30-212151.pdf#page=12
[7] http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/web/nutricion/campanyas/listado/aecosan_listado_campanyas_nutricion.htm
[8] https://www.eatrightpro.org/-/media/eatrightpro-files/practice/position-and-practice-papers/position-papers/vegetarian-diet.pdf
[9] https://www.bda.uk.com/news/view?id=179
[10] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12778049
[11] https://daa.asn.au/smart-eating-for-you/smart-eating-fast-facts/healthy-eating/vegan-diets-facts-tips-and-considerations/
[12] https://docs.google.com/document/d/10QTQGqDaDzAd9L8B4VBeIfamEFkLLhbmHeMuoFf5Y-M/edit (Créditos a DAMO en la Web – TV http://bit.ly/2AXSKOF)
[13] http://www.fesnad.org/resources/files/Publicaciones/Consenso_FESNAD_SEEDO_2011.pdf
[14] https://medlineplus.gov/spanish/ency/patientinstructions/000348.htm
[15] http://www.fedn.es/a-actuacion/a-c-cientifico/grep-aedn/documentos-grep
[16] http://www.seen.es/herramientasClinicas/guias/nutri/guiaNutri.aspx
[17] https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/manual_nutricion.pdf
[18] https://www.aepap.org/sites/default/files/253-268_ninos_vegetarianos_ninos_sanos.pdf
[19] https://www.aepap.org/sites/default/files/223-234_ninos_vegetarianos.pdf
[20] https://www.observatoriodelainfancia.es/ficherosoia/documentos/5029_d_alimentacion_0_3_es.pdf
[21] http://salutpublica.gencat.cat/web/.content/minisite/aspcat/promocio_salut/alimentacio_saludable/02Publicacions/pub_alim_inf/guia_alimentacio_saludable_etapa_escolar/guia_alimentacion_etapa_escolar.pdf
[22] http://salutpublica.gencat.cat/web/.content/minisite/aspcat/promocio_salut/alimentacio_saludable/02Publicacions/pub_alim_salu_tothom/Petits-canvis/petits_canvis_la_guia.pdf (en catalán)
[23] http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/docs/documentos/nutricion/libro_blanco_nutricion_infantil.pdf
[24] https://youtu.be/NuBSJi-tpPY
[25] https://unionvegetariana.org/piramide-de-la-alimentacion-vegana/
[26] https://unionvegetariana.org/wp-content/uploads/UVE_Alimentaci%C3%B3n_vegana.pdf
[27] https://unionvegetariana.org/textos/
[28] http://www.lantern.es/papers/the-green-revolution-entendiendo-el-auge-del-mundo-veggie
[29] https://worldin2019.economist.com/theyearofthevegan?utm_source=412&utm_medium=COM
[30] https://health.gov/dietaryguidelines/2015/guidelines/appendix-5/
[31] http://www.sennutricion.org/es/2016/09/23/gua-de-recomendacin-de-carne-de-cerdo-de-capa-blanca

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https://respuestasveganas.org/vegeleaks-guias-alimentarias-nutricion-dieta-vegana-veganismo/feed/ 0
El Libro no tan Blanco de la Nutrición Infantil en España https://respuestasveganas.org/vegeleaks-libro-blanco-nutricion-infanti/ https://respuestasveganas.org/vegeleaks-libro-blanco-nutricion-infanti/#respond Sat, 12 Jan 2019 20:00:00 +0000 https://respuestasveganas.org/2019/01/vegeleaks-libro-blanco-nutricion-infanti.html

En 2015 se publicó, bajo el aval del Ministerio de Sanidad del Gobierno de España, un documento titulado «Libro Blanco de la Nutrición Infantil en España» que desaconseja la alimentación vegana para lactantes y niños de corta edad, contradiciendo la evidencia, el consenso científico de 2015 y el consenso científico actual.

A raíz de detectar que la entrada «veganismo» de la Wikipedia usaba dicho documento como referencia, informé a VegeLeaks. Vegeleaks nos han enviado una investigación desmontando dicho documento y en la que desvelan el conflicto de intereses de sus autores, pues trabajan para la industria de la explotación animal. Es un nuevo escándalo de manipulación que se suma a una larga lista. Con permiso de VegeLeaks, y agradeciéndoles su colaboración con Respuestas Veganas, comparto con todos vosotros la investigación: «El Libro no tan Blanco de la Nutrición Infantil en España». Aquí la tenéis, difundid por favor.

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La entrada «veganismo» en la Wikipedia

Si uno busca la definición de veganismo en Wikipedia [1], podrá leer en algún punto acerca de las dietas veganas que: «la Agencia Española de Consumo Seguridad Alimentaria y Nutrición, las desaconseja en lactantes y niños de corta edad, y advierte del riesgo en las mujeres embarazadas». Es en la referencia 29 donde podemos encontrar la fuente de la que se obtuvo esta aseveración [2]. Se trata del «Libro Blanco de la Nutrición Infantil en España», de Montserrat Rivero Urgell y otros coordinadores publicado en 2015 por Prensas de la Universidad de Zaragoza [3].

Desmontando el Libro Blanco de la Nutrición Infantil en España

Libro Blanco de la Nutricion Infantil

En la página 103 de dicho documento se dice que «El seguimiento por parte de las familias de modas creencias o dietas restrictivas por ejemplo vegetarianos, veganos, etc, podría suponer una amenaza para el equilibrio nutricional del lactante si se hacen extensivas al periodo de introducción de la alimentación complementaria» [4], que según explica la Organización Mundial de la Salud, se da «cuando la leche materna deja de ser suficiente para atender las necesidades nutricionales del lactante y hay que añadir alimentos complementarios a su dieta», y que «abarca generalmente el periodo que va de los 6 a los 18 a 24 meses de edad» [5]. Y es en la página 105 donde para la prevención de enfermedades nutricionales, efectivamente una de las recomendaciones del libro es que «Los lactantes y niños de corta edad no deberían recibir una dieta vegana» [6].

Lamentamos que no se indique referencia alguna para sendas aseveraciones de tal categoría, y resulta ciertamente llamativo pues muchos de los demás párrafos que no tienen que ver con la alimentación vegana sí citan a menudo varias referencias. Suponemos que la fuente es la referencia 6 [7] pues las demás, o bien no hacen alusión alguna a la alimentación vegana, o bien en ningún caso las desaconseja.

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Como es el caso de la referencia 5 que remite a un documento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicado en 2003 titulado «Principios de orientación para la alimentación complementaria del niño amamantado» [8], donde se dice que «Las dietas vegetarianas no logran cubrir las necesidades nutricionales a esta edad, a menos que se utilicen suplementos nutricionales o productos fortificados» [9]. Es decir, la OMS no desaconseja la alimentación vegana para el lactante, si bien apunta la necesidad de usar suplementos o fortificados para asegurar el requerimiento nutricional.

 

La desfasada y errónea referencia 6

La referencia 6 es un documento publicado en 2008 de revisión sobre la alimentación complementaria del Comité de Nutrición de la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN). En la última línea del abstracto efectivamente se lee que «Los lactantes y niños de corta edad no deberían recibir una dieta vegana» [10]. Ya en el grueso del documento se dice: «Los bebés que reciben una dieta vegana o macrobiótica, con pocos o ningún alimento de origen animal, tienen un alto riesgo de desarrollar deficiencias nutricionales. Los problemas han sido descritos en detalle en estudios a bebés y niños que llevaban una dieta macrobiótica en Los Países Bajos» [11]. La referencia 23 nos remite a dicho estudio [12]. Éste es un estudio meramente observacional de 1994, que básicamente consistió en medir ciertos marcadores de salud a dos grupos de niños en diferentes rangos de edad; un grupo seguía una dieta macrobiótica, entendemos que vegana, y el otro una dieta omnívora [13]. Lamentablemente el contenido del estudio no es abierto, y en el abstracto no se dice el tamaño de la muestra y sobre todo no se detalla la dieta del grupo macrobiótico. Se habla de cereales integrales, legumbres y verduras, pero no se especifica en qué proporción ni cantidad ni variedad. Y aparentemente no había siquiera suplementación de vitamina B12. De manera que a priori no podemos saber si las dietas estaban bien planificadas o no. Y solo en el caso de que cada dieta fuera la adecuada para cada niño, se podría entonces concluir y con reservas algo acerca de la alimentación vegana en general. Y tenemos razones para pensar que en este caso, y como es habitual, no se valoró la idoneidad de aquellas dietas veganas y solo se consideró el tipo de dieta.

Miremos por ejemplo un estudio elaborado por el mismo profesor, también en los Países Bajos, y que también comparaba la dieta macrobiótica con la omnívora [14]. En este caso la dieta macrobiótica no era vegana, pero al parecer el consumo de productos animales era o muy limitado o nulo. De nuevo se habla de cereales integrales, legumbres, verduras, algas y apenas fruta, pero de nuevo no se especifica en qué proporción, cantidad, etc, de manera que no se puede saber si las dietas eran adecuadas o no.

Sí es relevante, y definitivamente determinante para la resolución del estudio, que 40 de los 50 niños que componían el grupo macrobiótico jamás habían consumido ningún producto de origen animal o suplemento de B12, y los otros 10 solo habían consumido alguna pequeña cantidad de lácteos. Así y como era de esperar, los resultados del estudio indicaron que los niños del grupo macrobiótico mostraban niveles más bajos de B12, a menudo deficientes. A todas luces, una conclusión bastante responsable y neutral a partir de los resultados de ese estudio bien podría haber sido que las personas que sigan una dieta macrobiótica íntegra o mayoritariamente vegetariana deberían incorporar una fuente de vitamina B12. Sin embargo este estudio tuvo a bien recomendar la incorporación de productos de origen animal. ¿Por qué? ¿por qué no un suplemento o alimentos fortificados? a saber…

El caso es que la conclusión del estudio de 1994 fue similar. Recomendó incluir pescados grasos y lácteos en las dietas macrobióticas. Desconocemos cuál es el nutriente o los nutrientes que al parecer tiene el pescado o los lácteos que resultan necesarios para el humano y que no se pueden obtener prescindiendo de esos productos. Desde luego el estudio no lo explica. Seguramente no lo explica porque no hay ninguno. No tenemos idea de cómo se puede concluir tal recomendación de un mero estudio observacional. De tomas formas debemos contextualizar estos estudios que datan del siglo pasado.

Por cierto y como curiosidad, en otro estudio del mismo profesor también en los Países Bajos, que también comparaba la dieta macrobiótica con la omnívora, se demostró que la leche de las madres que consumían carne, pescado y lácteos tenían mayores e importantes concentraciones de dieldrina y PCBs [15], que son altamente tóxicos [16] y produce en las personas ya nacidas erupciones cutáneas, y en las aún no nacidas afecta directamente al desarrollo del sistema nervioso y, como consecuencia, a la capacidad intelectual [17].

En todo caso, la Sociedad Europea de Gastroenterología (ESPGHAN) publicó un documento a principios de 2017 donde actualizaba su posición acerca de la alimentación complementaria basándose por fin en la evidencia científica actual. Ahora ya no desaconseja la dieta vegana, tan solo recomienda que sea seguida bajo supervisión profesional y avisa de los riesgos que pudiera conllevar el no planificarla adecuadamente [17]. Y nunca más citó como fuente aquel vago estudio de 1994.

ESPGHAN

La alimentación vegana está avalada por la ciencia de la nutrición para todas las edades

Por otro lado, ya en 2009 la entonces Asociación Americana de Dietética (ADA), ahora Academia de Nutrición y Dietética (AND), la mayor organización del mundo de profesionales de la alimentación y de la nutrición formada por más de 100.000 especialistas acreditados [18], declaraba respecto a las dietas vegetarianas: «las dietas vegetarianas adecuadamente planificadas, incluidas las dietas totalmente vegetarianas o veganas, son saludables, nutricionalmente adecuadas, y pueden proporcionar beneficios para la salud en la prevención y en el tratamiento de ciertas enfermedades. Las dietas vegetarianas bien planificadas son apropiadas para todas las etapas del ciclo vital, incluyendo el embarazo, la lactancia, la infancia, la niñez, y la adolescencia, así como para deportistas.» [19][20] En 2016 se ratificó al respecto [21]. Ambas publicaciones fueron traducidas al idioma español por La Unión Vegetariana Española (UVE) y pueden consultarse en su sitio web [20][22].

Es de suma importancia tener en consideración que este documento incluye la revisión independiente de la literatura por parte de los autores, además de una revisión sistemática utilizando el Proceso de Análisis de la Evidencia de la ADA y la información de la Biblioteca de Análisis de la Evidencia. La principal ventaja de este enfoque basado en la evidencia científica es la estandarización más rigurosa de los criterios de revisión, hecho que minimiza la probabilidad de sesgo por parte del revisor. El documento no tiene 1, ni 2, ni 20, ni 50, sino 117 referencias bibliográficas, en su gran mayoría estudios recientes [23].

Además, en 2017 la misma academia publicó en su web un artículo específico sobre la alimentación vegana para lactantes y niños de corta edad, donde por supuesto, se avala dicho tipo de alimentación para tales etapas del ciclo vital [24].

Recopilando: en el «Libro Blanco de la Nutrición Infantil en España», se hace una recomendación, en base a una recomendación (por cierto ya obsoleta y corregida) resultado de una más que cuestionable interpretación de un único estudio observacional de hace ahora 25 años, cuyo diseño y conclusión parecen ciertamente sesgados, en vez de basarse por ejemplo en el posicionamiento de la ADA, avalado por más de 100 referencias bibliográficas recientes.

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Otros documentos publicados en la Librería Nacional de Medicina del gobierno de los Estados Unidos [25] avalan y guían la alimentación vegana para lactantes y niños de corta edad [26][27] y embarazadas [28].

 

Conflictos de intereses en el Libro Blanco de la Nutrición Infantil en España

No podemos entender el porqué de este hecho. No se explica de ninguna manera. A no ser que… ¡Un momento! ¿Quién escribió ese Libro Blanco?… Montserrat Rivero Urgell.

Montserrat Rivero Urgell

Para la elaboración del «Libro Blanco de la Nutrición Infantil en España» colaboraron la Cátedra Ordesa de Nutrición Infantil de la Universidad de Zaragoza, del cual forma parte Laboratorios Ordesa, compañía especializada en la fabricación de alimentos infantiles tales como leches de fórmula [29]; también la Asociación Española de Pediatría (AEP) que, por ejemplo en 2015 recibió más de 550.000 euros de entidades colaboradoras, mayormente de las industrias alimentaria y farmacéutica, por el uso de su logotipo (lo cual ha hecho que se vea involucrada en más de una polémica [30] y que la ética de sus prácticas esté hoy muy en entredicho [31]) y casi 220.000 euros en donaciones de las industrias alimentaria y farmacéutica [32]. En el supermercado podemos ver su logotipo en numerosos productos lácteos [33], vaya…

Por cierto, la Sociedad Europea de Gastroenterología (ESPGHAN) también tuvo que dar algunas explicaciones, pues al parecer a veces se olvidan de declarar ciertos conflictillos de interés con algunas empresas como NESTLÉ, o NUTRICIA, del grupo DANONE [17].

No sorprende entonces que el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos también participara en este libro blanco… Y por último la Fundación Española de la Nutrición (FEN) de la cual es colaboradora, por ejemplo, la Federación Nacional de Industrias Lácteas (FENIL) [34], constituida por todas las principales lácteas de España [35]. Interesante, por cierto, quienes son los promotores de la FEN, sin comentarios [36].

Es decir, un libro redactado en definitiva y básicamente por las industrias láctea y farmacéutica, dice que los niños tienen que tomar lácteos, ¡qué sorpresa! 😅

Entidades colaboradoras del Libro Blanco de la Nutricion Infantil

Conclusiones

Una vez más entidades científicas de la salud y la nutrición haciendo recomendaciones más que cuestionables que contravienen la evidencia y el consenso científico actual, en favor de las empresas con las que colabora. Una vez más el tufo de los conflictos de interés. Y una vez más la complicidad de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición del Ministerio de Sanidad, mirando para otro lado, o incluso colaborando como en este infame caso, cuando teóricamente debería asegurar siempre una información objetiva y responsable a los ciudadanos por el bien de sus intereses, de su salud, y de sus derechos como consumidores.

El enunciado en la página de veganismo en Wikipedia debe corregirse, porque la fuente de la fuente que pudiera justificarlo ya hizo lo propio y ya no se manifiesta en tal sentido. Es una recomendación obsoleta, y como mínimo debería especificarse claramente como tal.

Seguiremos informando…

 

Referencias

[1] https://es.wikipedia.org/wiki/Veganismo
[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Veganismo#cite_note-AECOSAN2015-30
[3] http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/docs/documentos/nutricion/libro_blanco_nutricion_infantil.pdf
[4] http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/docs/documentos/nutricion/libro_blanco_nutricion_infantil.pdf#page=102
[5] https://www.who.int/nutrition/topics/complementary_feeding/es/
[6] http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/docs/documentos/nutricion/libro_blanco_nutricion_infantil.pdf#page=104
[7] http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/docs/documentos/nutricion/libro_blanco_nutricion_infantil.pdf#page=105
[8] https://www.aeped.es/sites/default/files/1-orientacion_para_la_ac.pdf
[9] https://www.aeped.es/sites/default/files/1-orientacion_para_la_ac.pdf#page=10
[10] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18162844
[11] https://journals.lww.com/jpgn/fulltext/2008/01000/Complementary_Feeding__A_Commentary_by_the_ESPGHAN.21.aspx
[12] https://journals.lww.com/jpgn/fulltext/2008/01000/Complementary_Feeding__A_Commentary_by_the_ESPGHAN.21.aspx#R23-21
[13] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8172122
[14] https://www.researchgate.net/publication/21554665_Nutrients_and_Contaminants_in_Human_Milk_from_Mothers_on_Macrobiotic_and_Omnivorous_Diets
[15] https://es.wikipedia.org/wiki/Dieldrina#Peligros_y_riesgos_conocidos_respecto_a_la_salud_humana
[16] https://es.wikipedia.org/wiki/Bifenilos_policlorados#Efectos_sobre_la_salud
[17] https://journals.lww.com/jpgn/Fulltext/2017/01000/Complementary_Feeding___A_Position_Paper_by_the.21.aspx
[18] https://www.eatrightpro.org/about-us
[19] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19562864
[20] https://unionvegetariana.org/dietas-vegetarianas-postura-de-la-ada/
[21] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/27886704
[22] https://unionvegetariana.org/dietas-vegetarianas-postura-de-la-a-n-d/
[23] https://jandonline.org/article/S2212-2672(16)31192-3/references
[24] https://www.eatright.org/food/nutrition/vegetarian-and-special-diets/feeding-vegetarian-and-vegan-infants-and-toddlers
[25] https://medlineplus.gov/
[26] https://kidshealth.org/en/kids/vegetarian.html
[27] https://kidshealth.org/en/parents/vegetarianism.html
[28] http://www.midwife.org/ACNM/files/ccLibraryFiles/Filename/000000000668/Staying%20Healthy%20on%20a%20Vegetarian%20Diet.pdf
[29] https://www.ordesa.es/
[30] https://juliobasulto.com/el-cuento-de-julio-sin-miedo-respuesta-de-julio-basulto-al-comite-de-nutricion-de-la-asociacion-espanola-de-pediatria/
[31] https://www.aeped.es/comite-nutricion/documentos/aclaracion-aep-sobre-las-galletas
[32] https://www.aeped.es/sites/default/files/informe_transparencia_aep_2015.pdf#page=13
[33] https://www.bebesymas.com/alimentacion-para-bebes-y-ninos/once-productos-alimentacion-infantil-que-llevan-sello-aep
[34] http://www.fen.org.es/index.php/sobre-fen/colaboradores/0
[35] http://fenil.org/empresas-fabricantes-lacteos/
[36] http://www.fen.org.es/index.php/sobre-fen/promotores

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