Los lácteos NO SON necesarios: tenlo claro

En la decimoctava edición del «Día Nacional de la Nutrición en España» se puso el foco sobre el consumo de productos lácteos bajo el lema «Lácteos: tenlo claro». A pesar de que tanto la evidencia científica como la Lógica, evidencian que el consumo de lácteos es definitivamente prescindible, todavía las entidades sanitarias del campo de la alimentación y la nutrición en España, siguen empeñadas en perpetuar la idea de que incluir la leche de vaca y sus derivados en la dieta es necesario, hasta el punto de sentenciar en ocasiones que «deben ser consumidos». Y por supuesto obviando las consideraciones medioambientales y éticas de su producción. ¿Por qué tal obstinación? ¿Por qué una defensa a ultranza de la leche, como si de la propia industria láctea se tratara?…

El canal de investigaciones VegeLeaks ha publicado una investigación titulada «Los lácteos NO SON NECESARIOS: tenlo claro» en la que se denuncian las irregularidades encontradas en dicha campaña.

Día Nacional de la Nutrición

El pasado 28 de Mayo se celebró la decimoctava edición del Día Nacional de la Nutrición, una iniciativa de la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética (FESNAD) en la que cada año —al menos últimamente— pone el foco sobre un grupo de alimentos. El tema elegido esta vez por FESNAD fueron los lácteos, bajo el contundente lema: «Lácteos: tenlo claro”».

Lácteos: tenlo claro

En el acto que acogió el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la doctora Ascensión Marcos, presidenta de FESNAD, declaró: “«Hemos escogido este año los lácteos y sus derivados como eje central del Día de la Nutrición, por sus enormes propiedades y beneficios» [1]. Pero lo cierto es que cuando uno mira el díptico o la presentación que proporciona la FESNAD [2] nunca se explican esos supuestos beneficios de consumir lácteos, frente a no consumirlos [SPOILER: NO EXISTEN]. Sí se listan una serie de nutrientes, que en absoluto son exclusivos de la leche, y las propiedades de estos. Conviene aclarar que en salud y seguridad alimentaria, se permite asociar los beneficios de un determinado nutriente al alimento que lo contiene en una proporción suficiente, aunque de hecho no esté comprobado que tal alimento produzca tales beneficios. Valorar un alimento en función de sus nutrientes individuales, y no como conjunto, es tremendamente erróneo. Entre otras cosas, puede alentar el consumo exagerado e innecesario de suplementos alimenticios, y la elección de alimentos insanos creyendo que son beneficiosos solo porque contengan tal o cual nutriente. Nótese además la cantidad de veces que aparece la palabra «NORMAL» o el sintagma «condiciones normales». No es casual. La normativa europea regula las declaraciones de salud obligando a usar tales términos para que la industria alimentaria no lleve a confusión a los consumidores al exaltar las supuestas bondades de sus productos. Pero la FESNAD no es la industria alimentaria.

Por supuesto la doctora no desperdició la oportunidad para taladrarnos con el mantra de que: «los productos lácteos son la principal fuente de calcio». Esto es cierto… en nuestra cultura. Pero hay países donde la principal fuente de calcio no son los lácteos, ni siquiera una fuente de origen animal. Por ejemplo en Japón el calcio se obtiene principalmente de la soja y de sus derivados, o de algas. Y este hecho no es una simple anécdota, debería ser suficiente para demostrar que el consumo de lácteos no es imprescindible para el ser humano. No deja de ser curioso, por cierto, que en países como Japón, donde la principal fuente de calcio no son los lácteos, las recomendaciones de consumo son por lo general inferiores. En España la RDA de calcio es de 900 mg para adultos y de 1000 mg para hombres a partir de 60 años y mujeres a partir de 50. En Japón la RDA es de 600 mg, incluso en mayores de 70 años.

En realidad, la simple idea de que un mamífero necesite tomar durante toda su vida la secreción mamaria en lactancia de otra especie, es tan absurda, biológica y evolutivamente, que debería bastar para entender que el animal humano no necesita la leche de otro animal. La naturaleza es más sabia que eso, valga la expresión. Así lo racionaliza el Doctor Kapler [3] desde una perspectiva médica:

«Cuando lo piensas, el propósito de la leche de vaca… yo crecí en una lechería en Wisconsin, el propósito es convertir a un ternero de 30 kg en una vaca de 200 kg lo más rápido posible. La leche de vaca es el fluido de crecimiento del ternero. De eso se trata. Todo lo que hay en ese líquido blanco, las hormonas, las grasas, la proteína, el sodio, el factor de crecimiento, el IGF, todos esos nutrientes están ahí para que el ternero se transforme en una gran vaca. Y aunque lo uses para hidratar tus cereales, o para tu yogur, o para hacer queso, o aunque lo congeles para helado, no dejas de ser fluido de crecimiento para terneros. Y las mujeres lo comen y eso estimula sus tejidos, y les sales tumores en los pechos, sus úteros crecen, y les aparecen fribromas y les sangran, y luego necesitan histerectomías y mamografías. Y a los hombres les salen pechos. Esto se debe a que la leche de vaca son las secreciones de la lactancia de un gran mamífero bobino que acaba de tener un bebé. Es para terneros solamente. Entonces yo les pido a mis pacientes que se miren al espejo y busquen sus orejas y su cola y como no los encuentran yo les digo, ahí no hay nada que una persona necesite.» —Doctor Kapler

La leche de vaca es para los terneros

Leche, calcio y salud ósea, no son sinónimos

Y no menos cuestionable es el mantra que habitualmente sigue al anteriormente mencionado, y es que: «tomar mucha leche es la clave para una buena salud ósea» Cuando se compara la incidencia de fracturas de cadera (el principal tipo de fractura osteoporótica) en distintos países según su consumo de lácteos, resulta que los países que menos lácteos consumen son también en los que menos incidencia tiene la osteoporosis. ¡Y viceversa! [4] Pero es que además se han realizado estudios que cuestionan la idea de que un mayor consumo de lácteos —o de suplementos de calcio— prevenga las fracturas en los huesos. Por ejemplo este de 2014 publicado en JAMA Pediatrics [5] en el que se siguió a 96.000 hombres y mujeres durante 22 años, y en el que se concluyó que una mayor ingesta de leche durante la adolescencia, no se relaciona con un menor riesgo de fracturas de cadera en adultos mayores. O estos de 2015, publicados en la revista Britis Medical Journal [6][7], en los que mostraban que aumentar la ingesta de calcio, sea a partir de alimentos o a partir de suplementos, no disminuirá nuestro riesgo de padecer una fractura. O este todavía más reciente de 2018 [8]. Es evidente que la relación entre el consumo de lácteos y la salud ósea es más que cuestionable, y que en todo caso hay otras consideraciones que son tanto o más importantes para prevenir la osteoporosis que el consumo de calcio (ejercicio físico (fuerza), vitamina D, vitamina K, no exceder vitamina A…) [9]. Y también es evidente que podemos alcanzar nuestro requerimiento de calcio —y cualquier otro nutriente esencial presente en la leche— prescindiendo de la leche.

Mostrar sentencia de 2001 sobre leche y huesos
No en vano, en 2001, el Tribunal Supremo Federal de Suiza dictaminó que la industria láctea no podía utilizar el eslogan de que «La leche fortalece los huesos» o «La leche es buena para los huesos» y el mensaje de que el calcio que contiene la leche puede utilizarse para combatir la osteoporósis. La industria ya no puede emplear este tipo de afirmaciones en Suiza.

 

Pero los expertos en nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard no solo recuerdan que la leche no es la única fuente de calcio, sino que además sugieren que podría no ser la mejor, pues, además de lo ya comentado, un consumo excesivo de lácteos podría aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares [10], posiblemente aumente el riesgo de padecer cáncer de ovario, y probablemente aumente el riesgo de padecer cáncer de próstata [11]. Es por eso que Harvard establece, para el caso de que se optara por tomar lácteos, un LÍMITE de consumo, es decir, un MÁXIMO: COMO MUCHO 2 lácteos al día. En la campaña «Lácteos: tenlo claro» —y en las guías alimentarias de muchas de las sociedades de nutrición que integran la FESNAD— se recomienda a todo la población un MÍNIMO de 2 o 3 lácteos al día. ¿Cómo puede ser que el máximo de unos —motivado científicamente— sea el mínimo de los otros?

En realidad, lo que pretendemos señalar aquí no es lo más o menos saludables que pudieran ser los lácteos, ni si son o no una buena fuente de calcio. Quizá lo sean. Lo que no podemos entender, es que aún hoy las entidades sanitarias referidas a la nutrición en España, sigan empeñadas en perpetuar la idea de que el consumo de leche de vaca y de sus derivados es imprescindible y necesario. Normalmente, promueven esta idea sutilmente, por omisión de información. Incluyen los lácteos en sus guías alimentarias, y por supuesto en sus infames pirámides alimentarias, haciendo creer que su consumo es necesario —repitiendo el mantra del calcio hasta el sopor—, pero jamás dejan claro que es un alimento prescindible, ni cual pudieran ser otras alternativas para obtener sus nutrientes.

Otras veces no se cortan un pelo y directamente aseveran que SE DEBE tomar lácteos, como afirmó el CSIC desde su cuenta oficial en twitter. Recordamos que el CSIC es una agencia estatal adscrita al Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Es anticientífico expresarse en esos términos, y por tanto especialmente escandaloso si lo hace un organismo científico y público. Es muy reveladora la triquiñuela semántica que usó precisamente el doctor Javier Fontecha, investigador científico del CIAL-CSIC, en sus declaraciones de aquel acto del 28 de mayo para defender el consumo de lácteos: «Existen mensajes discordantes en cuanto a la importancia del consumo de lácteos en adultos, pero a nivel científico, no existe ningún aspecto negativo en cuanto al consumo de lácteos, durante todas las etapas de la vida». No está diciendo que los lácteos supongan un beneficio extra para la salud, respecto a no consumirlos. Tan solo dice que no suponen un perjuicio para la salud —cuestionable como ya hemos visto—. Parece estar reconociendo que no existe tal beneficio, y por fin, que los lácteos no son necesarios…

Entonces, si los lácteos son prescindibles, es evidente que debe haber algún motivo por el que se defiendan los lácteos con tal vehemencia, hasta el punto de aseverar que DEBEN ser consumidos. Un momento. ¿Qué empresas colaboraron con el programa «Lácteos: tenlo claro»? Central Lechera Asturiana (del grupo CAPSA) y Danone. Precisamente las dos empresas que más facturan en el sector de la fabricación de leche en España. También Cocacola, que si bien tiene una marca de lácteos apenas conocida en España (FairLife), lo cierto es que no se pierde una oportunidad en la que pueda patrocinar.

Con motivo de aquel «Día Nacional de la Nutrición», también se celebró un acto en el Club Prensa Asturiana del diario LA NUEVA ESPAÑA, a cargo de María Fernández, directora del Instituto de Productos Lácteos de Asturias (IPLA) [12]. El IPLA pertenece al Área de Ciencia y Tecnología de Alimentos del CSIC. Uno de los integrantes de la mesa redonda declaró: «El consumo ha bajado de 100 litros al año a 79 en dos décadas; es necesario aumentarlo». ¿Y quién decía que es necesario aumentar el consumo de lácteos? Pues la directora de calidad y nutrición de CAPSA, Marta Hernández Cabria, cómo no. ¿Y quién forma parte del patronato del IPLA, por cierto? Pues Central Lechera Asturiana, del grupo CAPSA, cómo no. ¿Y qué empresas colaboran con las sociedades de la FESNAD? Pues la Federación Nacional de Industrias Lácteas (FENIL), Central Lechera Asturiana, Puleva, Danone, Nestle, Ordesa, etc. ¿Y qué empresas colaboran con la Agencia Española de Consumo? Central Lechera Asturiana, Lactalis, Danone, etc.

La leche de soja tiene calcio

Pero en el 28M no solo se defendió el consumo de lácteos, sino que además se atacó al sector de las alternativas vegetales. La presidenta de la FESNAD declaró para Televisión española: «Se están mandando mensajes que son pura desinformación. Están hablando de leches cuando son a veces bebidas vegetales, y tenemos una importante deficiencia de calcio». Como siempre dando a entender que la leche es la única fuente de calcio, como si no hubiera otros tantos alimentos y de origen vegetal de donde obtenerlo, pero además, sugiriendo que es imposible obtener la cantidad diaria recomendada de una leche vegetal. Y de hecho existen estudios [13], en los que se compara la biodisponibilidad del calcio de una leche de vaca y una leche de soja fortificada (que son la gran mayoría si no todas en el mercado). ¿Y cual fue el resultado? Pues que la absorción de calcio es equivalente. En un artículo publicado en la revista de la Sociedad Americana de Nutrición se llegó a la misma conclusión tras revisar una basta colección de estudios referidos al tema [14]. Quien asevere que la leche es la mejor fuente de calcio biodisponible, está mintiendo. Además eligiendo alternativas vegetales a la leche de vaca uno puede disminuir su huella hídrica y de carbono, puesto que estas bebidas producen hasta un 80% menos emisiones de gases invernadero [15]. Por no hablar del sufrimiento que ahorra a millones de vacas y sus terneros cada año al eligir leches vegetales [16][17][18].

Tenlo claro la leche animal es maltrato

Deberían prevalecer los intereses de los consumidores y de los demás animales, no los económicos

Entonces, si se puede obtener el calcio requerido prescindiendo de la leche, ¿por qué la presidenta de la FESNAD no lo explica? ¿Por qué no lo explica ninguna sociedad de nutrición española? ¿Por qué no se deja claro en ninguna de las guías alimentarias que elaboran? ¿Por qué la defensa acérrima de un producto, cuya producción por cierto no es ni la más sostenible medioambientalmente, ni mucho menos la más ética? Mientras la industria láctea —también la farmacéutica— siga influyendo en las recomendaciones de consumo de entidades sanitarias referidas a la nutrición, tanto si son públicas como si no (ya que se les supone un espíritu de servicio público), estas seguirán perpetuando de manera directa o indirecta la idea de que «calcio, leche y salud son sinónimos», y en definitiva, la idea de que los lácteos son necesarios. Seguirán prevaleciendo los intereses económicos de la industria, por sobre los derechos y los intereses de los ciudadanos.

Seamos claros:

¿Hay algún nutriente esencial presente exclusivamente en los lácteos? NO
¿Se puede obtener cualquier nutriente de los lácteos prescindiendo de ellos? SI
¿Se puede obtener el calcio requerido prescindiendo de los lácteos? SI
¿Consumir lácteos aporta ningún beneficio extra a la salud? NO

Los lácteos no son necesarios: Tenlo claro.

Ten claro que la leche animal no es necesaria

Referencias

[1] efesalud.com/importancia-lacteos-nutricion/
[2] fesnad.org/?seccion=dinamico&subSeccion=bloque&idS=3&idSS=55
[3] youtube.com/watch?v=toZ7Mr-ClCE
[4] ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4926535/
[5] ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/24247817/
[6] ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26420598/
[7] ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26420387/
[8] bmj.com/content/351/bmj.h4183
[9] hsph.harvard.edu/nutritionsource/what-should-you-eat/calcium-and-milk/
[10] academic.oup.com/ajcn/article/104/5/1209/4564387
[11] hsph.harvard.edu/nutritionsource/what-should-you-eat/calcium-and-milk/calcium-full-story/
[12] lne.es/oviedo/2019/05/29/vivir-leche-asegura-pediatra-juan/2479785.html
[13] ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16177199
[14] ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2981009/
[15] planetvision.com/blog/2018/02/28/ask-emily-sustainable-milk
[16] youtube.com/watch?v=I4axIhL4yY4
[17] youtube.com/watch?v=9BMXQv25pms
[18] youtube.com/watch?v=EHfDmCTaa1I

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