Egoísmo psicológico – Respuestas Veganas https://respuestasveganas.org Comunidad científica sobre Ética y veganismo. Más de 100 respuestas a argumentos. Sun, 04 Apr 2021 00:37:35 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.8.3 https://respuestasveganas.org/wp-content/uploads/cropped-favicon-rv-32x32.png Egoísmo psicológico – Respuestas Veganas https://respuestasveganas.org 32 32 ARGUMENTO: “Los veganos respetan a los animales por autointerés, el altruismo no existe” https://respuestasveganas.org/argumento-los-veganos-respetan-los/ https://respuestasveganas.org/argumento-los-veganos-respetan-los/#comments Thu, 15 Aug 2019 21:00:00 +0000 https://respuestasveganas.org/2017/05/argumento-los-veganos-respetan-los.html

RESUMEN: ¿Qué es el altruismo? ¿qué es una conducta autointeresada? ¿qué es el altruismo simulado? ¿qué es le egoísmo? ¿qué es el egoísmo psicológico? ¿debemos respetar a los demás porque nos interesa o porque es nuestro deber ético? ¿los veganos son veganos por su propio interés o porque es su deber ético? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí voy a responder.

La conducta altruista es aquella conducta que está motivada por el objetivo de satisfacer los intereses de otros, aunque ello sea perjudicial para quien la realiza. En cambio, la conducta autointeresada es aquella que está motivada por el objetivo de satisfacer los propios intereses. La conducta autointeresada puede tener que ver con los demás: si les beneficia es altruismo simulado, si les perjudica es egoísmo, y si no tiene nada que ver con los demás entonces es irrelevante. Según el egoísmo psicológico, «los humanos siempre actúan motivados por autointerés», por lo tanto niega la existencia de conductas altruistas. Sin embargo, del supuesto hecho de que los humanos siempre actuaran motivados por autointerés no se puede inferir lógicamente la conclusión normativa «los humanos deben ser autointeresados», ni tendría sentido esa norma. Por lo tanto, responder a la cuestión sobre si los humanos siempre actúan autointeresadamente o, si por el contrario, existen las conductas altruistas, tiene un interés meramente psicológico, no ético. El egoísmo psicológico no es una teoría falsable, por lo tanto no es una teoría científica. El veganismo no es practicado por una motivación autointeresada, sino por racionalidad ética: «A priori, los intereses no deben ser frustrados». La conducta altruista guarda una relación estrecha con la Ética: limitar la conducta propia para beneficiar (no perjudicar) a los demás.

Palabras clave: altruismo, egoísmo psicológico

 

Mostrar origen de la palabra «altruismo» y su relación con el egoísmo

En 1851, el filósofo francés Auguste Comte (1798-1857) acuñó la palabra «altruisme» (del francés antiguo «altrui» = de los otros) y ésta luego fue adoptada por el castellano como «altruismo». El altruismo es procurar el bien ajeno aun a costa del bien propio.

altruismo (Del fr. altruisme.)
1. m. Diligencia en procurar el bien ajeno aun a costa del propio.
2. m. Ecol. Fenómeno por el que algunos genes o individuos de la misma especie benefician a otros a costa de sí mismos.

El altruismo es la idea contraria al egoísmo. El egoísmo es buscar el bien propio a costa del mal ajeno. El egoísmo se teoriza en los planos psicológico, racional y ético de las siguientes maneras:

  • Egoísmo psicológico: teoría que describe CÓMO los individuos se comportan.
  • Egoísmo racional: teoría que sugiere que LO RACIONAL es maximizar los intereses del actor en todas circunstancias.
  • Egoísmo moral o egoísmo ético: teoría normativa según la cual los individuos DEBEN ser egoístas porque supuestamente ser egoísta es ser racional, según formula el egoísmo racional.

En este artículo respondo al egoísmo psicológico.

 

Conductas y motivaciones

1. Algunas personas no conocen la diferencia entre la conducta altruista y las conductas autointeresadas.

Las conductas que vemos (acciones) pueden estar motivadas, en último término, para satisfacer intereses propios (autointerés) o para satisfacer intereses ajenos (altruismo), es decir, para beneficiarse uno mismo (autointerés) o para beneficiar a otros (altruismo):

La conducta altruista es aquella conducta que está motivada por el objetivo de SATISFACER LOS INTERESES DE OTROS, aunque ello sea perjudicial para quien la realiza. Por ejemplo, es una conducta altruista renunciar a ciertos sabores y a cierta comodidad con el objetivo de respetar el derecho a la salud y a la vida de los demás seres sintientes. La conducta altruista guarda una relación estrecha con la Ética: limitar la conducta propia para beneficiar (no perjudicar) a los demás.

La conducta autointeresada es aquella que está motivada por el objetivo de SATISFACER LOS PROPIOS INTERESES. La conducta autointeresada puede tener que ver con los demás (beneficiándoles o perjudicándoles) o realizarse sin tener nada que ver con los demás:

  • Conducta autointeresada que beneficia los demás. La llamaré «altruismo simulado». Algunas personas simulan que una conducta autointeresada es una conducta altruista. Por ejemplo, las personas y empresas privadas que han defraudado a Hacienda limpian su imagen pública realizando donaciones.
  • Conducta autointeresada que es indiferente para los demás. Por ejemplo, tienes sed y bebes agua.
  • Conducta autointeresada que perjudica a los demás en circunstancias en las que no deberían ser perjudicados. La llamaré «conducta egoísta». Por ejemplo, es una conducta egoísta anteponer los gustos gastronómicos personales sobre el derecho ético a la salud y a la vida de los demás seres sintientes. Agresiones, violación sexual, indiferencia ante el mal padecido por los demás, etc. son conductas egoístas.

En este artículo solo analizo la conducta altruista y el altruismo simulado. La conducta egoísta no la trato en este artículo, pues perjudica a los demás.

Ética

2. Algunas personas argumentan que «los humanos siempre actúan por autointerés, POR LO TANTO los humanos deben ser autointeresados».

Premisa: «Los humanos siempre actúan motivados por autointerés». (descripción)
Conclusión: «Los humanos deben ser autointeresados». (norma)

Al analizar el argumento vemos que pasa de la descripción «los humanos siempre actúan por autointerés» a una conclusión normativa: «los humanos deben ser autointeresados», por lo tanto este argumento usa la falacia lógica. La falacia lógica consiste en el error de inferir una conclusión normativa a partir de premisas descriptivas.[1] Por lo tanto, del supuesto hecho de que los humanos siempre actuaran motivados por el autointerés no se puede inferir lógicamente la conclusión normativa «los humanos deben ser autointeresados». Por otro lado, es absurdo usar un argumento que niega la existencia del altruismo y que concluye que no debemos ser altruistas, pues si no existiera el altruismo entonces no podríamos ser altruistas.

Responder a la cuestión sobre si las conductas humanas siempre son autointeresadas o, si por el contrario, también existen las conductas altruistas, tiene un interés meramente psicológico (descriptivo), no ético (normativo). En el siguiente punto voy a indagar sobre la cuestión meramente psicológica.

Psicología

3. Algunas personas afirman que «los humanos SIEMPRE actúan movidos por motivaciones autointeresadas, el altruismo no existe».

La idea según la cual las conductas altruistas no existen se llama «egoísmo psicológico» y muchas veces se usa como premisa para concluir falazmente que «los humanos deben ser autointeresados», como he explicado en el punto anterior.

Veganismo por saludLa teoría del egoísmo psicológico fue propuesta originalmente por Jeremy Bentham (1748-1832), con antecedentes en Thomas Hobbes (1588-1679) y en François de La Rochefoucauld (1613-1680). El egoísmo psicológico es la teoría sobre una supuesta «naturaleza humana», ya rebatida[2], según la cual la conducta humana siempre está impulsada por motivaciones autointeresadas, por lo que niega la existencia de conductas altruistas. La teoría más importante de egoísmo psicológico es el hedonismo psicológico, que asegura la motivación de todas las conductas humanas voluntarias es querer sentir placer y evitar sentir dolor; lo cual implicaría que prestamos auxilio a los demás porque sentimos placer o porque así evitamos sentir dolor por verles así. Por ejemplo, según el egoísmo psicológico, quienes practican el veganismo (respetar a los demás seres sintientes) no lo hacen por el deber ético de beneficiar a otros respetándoles, sino porque se benefician: por satisfacción personal, por reconocimiento social, por placer, «por salud», etc. Sin embargo, el veganismo no es practicado por una motivación autointeresada, sino por racionalidad ética: «A priori, los intereses no deben ser frustrados». La conducta altruista guarda una relación estrecha con la Ética: limitar la conducta propia para beneficiar (no perjudicar) a los demás.

La teoría del egoísmo psicológico es rebatida por las siguientes objeciones:

3.1. La teoría del egoísmo psicológico no es una teoría falsable.
3.2. Hacer siempre lo que más queremos hacer no demuestra el egoísmo psicológico.
3.3. Ayudar a otros porque nos sienta bien, o porque nos produce placer, o porque calma nuestra conciencia no demuestra el egoísmo psicológico, sino el altruismo.
3.4. Existen casos de altruismo que difícilmente se pueden explicar mediante la teoría del egoísmo psicológico.

A continuación desarrollo dichas objeciones:

3.1. La teoría del egoísmo psicológico no es una teoría falsable.

El egoísmo psicológico no es una teoría falsable empíricamente, pues dada una conducta supuestamente altruista se la puede reinterpretar como autointeresada sin necesidad de verificación empírica. Es decir, no existe una manera de comprobar empíricamente que el egoísmo psicológico sea cierto, por lo tanto no es una teoría científica. El egoísmo psicológico no demuestra que los motivos autointeresados son más ciertos que los motivos altruistas que pretende remplazar. Por lo tanto, el egoísmo psicológico pudiera ser posible, pero falta por demostrarse que sea verdadero. Éste es el argumento más fuerte contra el egoísmo psicológico.

3.2. Hacer siempre lo que más queremos hacer no demuestra el egoísmo psicológico.

Tanto si describimos a una persona como autointeresada o como altruista, si actúa de manera voluntaria, siempre actúa haciendo lo que más quería hacer. Por lo tanto, parecería que, hagamos lo que hagamos, sólo actuamos autointeresadamente. Este argumento puede rebatirse de dos maneras:

  • Depende de la idea de que «todo lo que queremos hacer lo hacemos voluntariamente». Sin embargo, a veces voluntariamente hacemos cosas que preferiríamos no hacer, pero las hacemos porque son un medio necesario para alcanzar un determinado fin. Dicho fin puede ser satisfacer el interés de otros. Por ejemplo, estar cuidando a un perro enfermo para que sane, cuando preferiríamos estar divirtiéndonos con los amigos.
  • El sólo hecho de actuar siguiendo los propios intereses no significa que se esté actuando autointeresadamente, sino que depende de qué intereses se tiene. Preocuparse sólo por el propio bienestar y no pensar en otros, es ser egoísta; pero si también se quiere que otros sean felices, incluso a costa de uno mismo, y se actúa siguiendo ese interés, entonces no se es egoísta, sino altruista.

3.3. Ayudar a otros porque nos sienta bien, o porque nos produce placer, o porque calma nuestra conciencia no demuestra el egoísmo psicológico, sino el altruismo.

Así lo explica James Rachels (1941-2003) en su libro «Introducción a la Filosofía Moral»:

Ayuda a un cerdo herido en un accidente de tráfico«¿Por qué deberíamos pensar, solamente porque alguien obtiene una satisfacción al ayudar a otros, que esto lo hace egoísta? ¿No es precisamente la persona desinteresada aquella que deriva satisfacción de ayudar a otros, mientras que la persona egoísta no? Si Lincoln “quedó con la conciencia tranquila” tras rescatar a los cerditos, ¿muestra esto que era egoísta o, por el contrario, lo muestra como compasivo y de buen corazón? (Si una persona fuera verdaderamente egoísta, ¿por qué debería molestarle que otros sufrieran, y mucho menos los cerdos?) De modo similar, no es más que un sofisma decir que, porque alguien encuentra satisfacción al ayudar a otros, es egoísta. Si lo decimos rápidamente, pensando en otra cosa, tal vez suene bien, pero si lo decimos lentamente y ponemos atención en lo que estamos diciendo, suena simplemente ridículo.

Intereses no egoístasAdemás, supóngase que preguntamos por qué debería alguien obtener satisfacción de ayudar a otros. ¿Por qué debe hacerte sentir bien aportar dinero para un albergue de gente sin hogar, cuando en cambio podrías estarlo gastando en ti mismo? La respuesta debe ser, por lo menos en parte, que eres la clase de persona a la que le importa lo que les sucede a otros. Si no te importara lo que les sucede, entonces dar dinero parecería una pérdida y no una fuente de satisfacción. Te sentirías más como un tonto que como un santo. Aquí hay una lección general que aprender, relacionada con la naturaleza del deseo y de sus objetos. Deseamos todo tipo de cosas —dinero, un coche nuevo, jugar al ajedrez, casarnos, etc.— y porque deseamos esas cosas, podemos obtener satisfacción al conseguirlas. Pero el objeto de nuestro deseo no es la satisfacción: eso no es lo que buscamos. Lo que buscamos es simplemente el dinero, el coche, el ajedrez o el matrimonio. Sucede lo mismo al ayudar a otros. Debemos primero querer ayudarlos, antes de que podamos obtener de ello alguna satisfacción. La grata satisfacción es un producto derivado, no es lo que estamos buscando. De este modo, sentir esa satisfacción no es una marca de egoísmo.» —James Rachels

3.4. Existen casos de altruismo que difícilmente se pueden explicar mediante la teoría del egoísmo psicológico.

Según la teoría del egoísmo psicológico, toda acción humana está motivada por el autointerés, sin embargo hay numerosos casos de sujetos que han preferido molestarse, arriesgar su vida o morir para beneficiar a otros.

Son abundantes los estudios que corroboran que el altruismo y la empatía pueden encontrarse en los seres humanos desde su nacimiento y es posteriormente, mediante la experiencia y el aprendizaje, cuando se elige modificarlo o no. Por ejemplo, el altruismo se puede ver claramente en la llamada imitación motriz: cuando un bebé humano comienza a llorar, los bebés que hay a su alrededor, sin motivo alguno, también lloran. De este modo, se solidarizan con el dolor ajeno, y llaman más la atención de los cuidadores, para que acudan a atenderlo. Existen otros ejemplos de altruismo innato que podemos ver en los niños más pequeños.

En su libro «Introducción a la Filosofía Moral», James Rachels nos habla sobre Raoul Wallenberg (1912-1947) un destacado caso de altruismo durante la Segunda Guerra Mundial:

Raoul Wallenberg actuó por altruismo«Raoul Wallenberg, un hombre de negocios sueco que pudo haberse quedado tranquilo en su casa, pasó los últimos días de la segunda Guerra Mundial en Budapest. Wallenberg se había ofrecido a ir allí como parte de una misión diplomática sueca después de que oyó informes acerca de la “solución final al problema judío” de Hitler. Una vez allí, presionó (con éxito) al gobierno húngaro para suspender las deportaciones a los campos de concentración. Cuando el gobierno húngaro fue remplazado por un régimen títere de los nazis y se reanudaron las deportaciones, Wallenberg expidió “pases protectores suecos” a miles de judíos, insistiendo en que todos ellos tenían conexiones con Suecia y estaban bajo la protección de su gobierno. Ayudó a muchos a encontrar lugares donde esconderse. Cuando se hacían redadas, Wallenberg se interponía entre ellos y los nazis, diciendo a éstos que antes tendrían que matarlo a él. Al final de la guerra, cuando todo era un caos y los otros diplomáticos huían, Wallenberg se quedó. Se le atribuye la salvación de unas 120.000 vidas. Cuando terminó la guerra, desapareció, y por mucho tiempo nadie supo qué le había sucedido. Ahora se cree que lo mataron, no los alemanes, sino las fuerzas de ocupación soviéticas. La historia de Wallenberg es más dramática que muchas otras, pero de ningún modo es única. El gobierno israelí ha documentado 6.000 casos de gentiles que protegieron a sus vecinos judíos durante el Holocausto, y sin duda hay miles más.»

«Si alguien dijera que voy a morir si no como caldo de carne o carne de cordero incluso por consejo médico, preferiría morir. Esa es la base de mi vegetarianismo. Para mí ese fue un gran descubrimiento en mi búsqueda de la verdad». —Mohandas Gandhi

Hay numerosos casos de altruismo en especies no humanas.[3] Por ejemplo, numerosos experimentos con ratas ha demostrado que, en la mayoría de los casos, las ratas eligen socorrer a sus compañeras antes que obtener comida.

Resumiendo, el argumento según el cual «los humanos SIEMPRE actúan movidos por egoísmo, POR LO TANTO deben ser egoístas» está mal en casi todas las formas en que un argumento puede estar mal: las premisas no son verdaderas, y aun si lo fueran, la conclusión no se seguiría de ellas.

Bibliografía

– Nagel, Thomas. «La Posibilidad del Altruismo». Fondo de Cultura Económica, 2004
– Rachels, James. «Introducción a la Filosofía moral». pags.108-125. Fondo De Cultura Económica, 2011.

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ARGUMENTO: “Los animales no tienen empatía ni son altruistas” https://respuestasveganas.org/argumentos-los-animales-no-tienen/ https://respuestasveganas.org/argumentos-los-animales-no-tienen/#comments Sun, 11 Jul 2010 01:30:00 +0000 https://respuestasveganas.org/2010/07/argumentos-los-animales-no-tienen.html
RESUMEN: ¿Los animales no humanos tienen empatía? ¿los animales no humanos son altruistas? Éstas son algunas de las preguntas que aquí voy a responder.
La principal característica éticamente relevante para respetar a alguien es que es alguien, es un ser sintiente, no la capacidad de empatía, de compasión ni si es altruista. Los estudios realizados concluyen que los animales no humanos también tienen capacidad de empatía y por eso, por ejemplo, muestran conductas altruistas.
Palabras clave: altruismo, auxilio, compasión, empatía

 

Empatía y simpatía

1. Algunas personas no conocen la diferencia entre empatía y simpatía.

Mientras que la empatía es ponerse imaginariamente en el lugar del otro. La simpatía es alegrarse por el bien de la persona con la que empatizamos. La empatía puede usarse para compadecerse del sufrimiento del otro o para alegrarse de su sufrimiento. Por ejemplo, los torturadores empatizan con sus víctimas, con las cuales no simpatizan, imaginando cómo infringirlas el máximo dolor y sufrimiento posible.

Mostrar diferencia entre empatía y simpatía

DIFERENCIA ENTRE SIMPATÍA Y EMPATÍA [8]

Por razones metodológicas seguiré una tendencia actual a distinguir entre simpatía y empatía[9]. Lo primero alude a la capacidad de percibir y compartir, o acompañar emocionalmente, los estados mentales ajenos. Este concepto, popularizado filosóficamente por Hume, se encuentra muy cercano al de compasión, pues tiene un contenido básicamente afectivo y se puede reconocer ya en niños pequeños, así como en primates no humanos cognitivamente poco desarrollados.

La empatía, por el contrario, es una habilidad más cognitiva que afectiva, y alude especialmente a la capacidad de reconocer las creencias ajenas y sus necesidades y sentimientos, incluso si uno no los comparte, si a uno no lo movilizan psicológicamente o si uno emplea ese conocimiento precisamente para manipular el comportamiento ajeno. Hay debate respecto de si se puede separar simpatía y empatía, pero la demostración de que sí se puede es la existencia de personas con gran capacidad empática, pero mínima o ninguna capacidad simpática, como sería el caso de los psicópatas.

Por otra parte, está reconocida la existencia de individuos (sobre todo bebes muy pequeños e incluso animales) que son capaces de percibir el sufrimiento ajeno y sentirse afectados por él, sin tener un desarrollo cognitivo suficientemente complejo como para entender, o siquiera imaginar, la situación por la que la otra persona o criatura está pasando. Aunque podemos distinguir entre empatía y simpatía como capacidades diferentes, ciertamente se complementan y se potencian mutuamente. Todo parece indicar, sin embargo, que la simpatía es evolutivamente anterior a la empatía.

Las formas más rudimentarias de la simpatía pueden ser encontradas en los mamíferos superiores y en los bebes muy pequeños con incluso solo horas de vida, en lo que se conoce como “contagio emocional”.[10] Esto se produce cuando un individuo reconoce estados mentales en otro, especialmente aquellos que involucran sufrimiento pero también placer o dicha, reproduciéndolos en sí mismo. Esta reproducción suele ser inconsciente y precognitiva.

Un ejemplo de esto es cuando tenemos un grupo de recién nacidos y uno de ellos se pone a llorar; lo más probable es que todos los demás se contagien de esto y rompan también a llorar, incluso si no tienen ninguna incomodidad. El contagio emocional tiene un alto valor de supervivencia porque permite reaccionar apropiadamente ante situaciones compartidas como, por ejemplo, con temor ante una amenaza común. Probablemente el sustrato más básico del contagio emocional sea el motor mimicri, o imitación mecánica del comportamiento ajeno. Esto es lo que ocurre, por ejemplo, con una manada de alpacas que dejan lo que están haciendo y se ponen a mirar en cierta dirección, una vez que una de las alpacas ha actuado de esa manera. Motor mimicri y contagio emocional son probablemente las raíces evolutivas de lo que después serán la simpatía, la empatía y la simulación, que originalmente tendrían como objetivo permitir que los individuos se apoyen mutuamente en la satisfacción de necesidades y se protejan de peligros comunes.

En lo que sigue voy a imaginar una secuencia evolutiva que conduciría al altruismo moral, donde cada paso anterior es condición de posibilidad del posterior. Los conceptos entre paréntesis son explicaciones o se dan de manera asociada a los que vienen inmediatamente antes de ellos. Después de exponer el esquema intentaré justificarlo.

Motor mimicri -> contagio emocional -> simpatía (compasión) -> empatía (reconocimiento de la propia identidad en un espejo, consciencia de sí mismo, identificación con otro) -> metarrepresentación/simulación (teoría de la mente, capacidad de mentalización) -> deliberación moral (autonomía, reconocimiento de intencionalidad moral, interpretación y juicio moral) -> altruismo moral.

 

Animales con empatía

2. Algunas personas dicen que «los animales no humanos no tienen empatía ni compasión, no son altruistas».

Estas personas dicen que esa es la razón por la que es éticamente correcto maltratar a los animales no humanos. Sin embargo, la principal característica éticamente relevante para respetar a alguien es que es alguien, es un ser sintiente[1], no la capacidad de empatía, de compasión ni si es altruista. (Fuente: nmas1.org)

– El 11 de abril de 2019 , la revista Current Biology publicó un estudio titulado «Emotional Mirror Neurons in the Rat’s Anterior Cingulate Cortex» en el que se descubrieron neuronas espejo en el cerebro de las ratas. La corteza cingulada anterior (una zona responsable de la empatía) de los roedores se activó al ver a otras ratas sufriendo.

Ratones con empatía y altruismo – El 9 de diciembre de 2011, la revista Science publicó un estudio titulado «Empathy and Pro-Social Behavior in Rats», realizado por especialistas del cerebro de la Universidad de Chicago (norte). El estudio  muestra que las ratas tienen empatía hacia otras ratas. Se colocó una rata encerrada en un inmovilizador que mostraba signos de agitación y una a una se comprobó que las otras ratas aprendieron a abrir la puerta para liberarla, la cual era difícil de abrir. Las ratas no abrieron los inmovilizadores cuando estaban vacíos o contenían objetos. Liberaron a los compañeros de celda incluso cuando se impidió el contacto social. Cuando se liberó a una jaula de combate contra el chocolate contenido dentro de un segundo dispositivo de contención, las ratas abrieron ambos restrictores y típicamente compartieron el chocolate. Por lo tanto, las ratas se comportan de manera pro-social en respuesta a la angustia de un conespecífico, proporcionando una fuerte evidencia de las raíces biológicas del comportamiento de ayuda motivado empáticamente. Según Jean Decety, este estudio es «el primero en poner en evidencia un comportamiento de ayuda en las ratas suscitado por un sentimiento de empatía». Incluso cuando los científicos rediseñaron el experimento para comprobar si las ratas liberarían a otros colegas distintos a aquel con que convivieron, estas lo hicieron, lo que muestra que no estaban motivadas por compañerismo. «No hubo otra razón para realizar esta acción que finalizar la aflicción de las ratas atrapadas», dijo el investigador Bartal. «En el modelo del mundo de las ratas, ver este comportamiento repetido de forma constante significa, básicamente, que la acción es gratificante para la rata» que libera a su par. En la última prueba para medir la resolución de las ratas, los científicos les pusieron un montón de trozos de chocolate en la caja. En situaciones normales, las ratas devorarían todo el chocolate. Pero, también entonces, las ratas tendían a actuar de forma benevolente: incluso cuando en algunos casos tomaban unas pocas pepitas en primer lugar, liberaban a su compañero y compartían el chocolate con él. Puesto que la mayoría, aunque no todas las ratas, abrían las puertas para sus compañeros, el próximo paso de la investigación podría ser buscar «la fuente biológica de estas diferencias de comportamiento», se indica en el estudio.

– En junio de 2006, un estudio titulado «Social Modulation of Pain as Evidence for Empathy in Mice» mostraba la empatía de las ratas hacia el dolor de otras. El estudi fue realizado por Mogil y su equipo en la Universidad McGill. Demostraron que los ratones sienten ansiedad cuando observan a otros ratones que sienten dolor. Concluyeron, de forma provisional, que los ratones empleaban pistas visuales para la generación de esta respuesta empática (Mogil, 2006; Ganguli, 2006). Frans De Waal responde así al estudio: «Se trata de un hallazgo muy significativo, que debería abrir los ojos de la gente que piensa que la empatía se limita a nuestra especie.» (Carey, 2006) [3]

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«La empatía empezó a formarse hace más de 100 millones de años, mucho antes de que el Homo sapiens pusiese sus pies sobre la faz de la tierra. Por lo tanto, la separación clásica entre animales y humanos basada en la creencia religiosa de que ellos no tienen alma y nosotros sí no tiene ningún sentido. Y son el cristianismo, el judaísmo y el islam los responsables de esta idea errónea. Al fin y al cabo, la semilla de estas religiones occidentales se gestó en un entorno desértico y nómada, donde había pocos animales parecidos a nosotros. Nuestros ancestros imaginaron que la única forma de inteligencia posible era la humana.» —Redes para la Ciencia, programa nº 53: «Nuestro cerebro altruista», minuto 05:35.

– «Hay quien piensa que no hay razón para la no-violencia hacia los animales porque entre ellos se comportan de forma violenta. Pero contrariamente, muchos animales no son violentos y a menudo exhiben comportamientos altruistas, incluso en situaciones extremas. Por ejemplo, en un experimento de laboratorio con monos rhesus se les daba de comer sólo cuando tiraban de una cadena que provocaba una descarga eléctrica a otro mono, cuya reacción podían observar a través de una ventana. Antes que infligir sufrimiento al otro, estos animales eligen pasar hambre, padeciendo durante días e incluso semanas.» (American Journal of Psychiatry, v.121)

– «Hace unos años el conocido primatólogo holandés F. B. M. de Waal realizó un experimento que tuvo gran repercusión. Los macacos rhesus tienen un sistema social determinado por una escala jerárquica rígida en la que los individuos dominantes mantienen atemorizados a los subordinados. Otra especia próxima, los de muñón, tienen, por el contrario, buen carácter, son poco agresivos y tras una pelea se reconcilian fácilmente. El experimento consistió en colocar en la misma jaula individuos de ambas especies con objeto de comprobar si los rhesus modificaban su comportamiento al interaccionar con los macacos de muñón. Inicialmente, los rhesus reaccionaron con miedo y gruñidos, agrupándose en una esquina de la jaula, mientras los de muñón paseaban tranquilamente y mostraban curiosidad por la larga cola que los rhesus tienen y ellos no. Con el tiempo, el nivel de conflictividad de los rhesus fue disminuyendo y se inició un comportamiento de acicalamiento entre individuos de ambas especies. El nivel de relajación de la jaula aumentó, alcanzándose una situación similar a la habitual entre los macacos de muñón y, al cabo de cinco meses, unos y otros llegaron incluso a dormir agrupados.» [4]

– Un gato callejero fue filmado en Turquía (distrito de Antalya Kızılsaray) tratando de reanimar su amiga que fue atropellada por un coche. A pesar de que algunas personas trataron de ayudarlo, el gato blanco no los dejaba acercarse durante dos horas seguidas. Finalmente llegaron a un veterinario y tomó el gato herido. (No quedó muy claro si el gato se salvó)

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«En el mundo de los primates, Warneken y sus colegas en el Instituto Max Planck de Leipzig, Alemania, hallaron recientemente que los chimpancés prestan ayuda incluso a chimpancés no emparentados y a humanos que no conocen, aún cuando eso les supone una molestia y sin que tengan expectativas de recompensa.» [3]

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– Blackie, una carpa dorada moor severamente deformado, a duras penas podía nadar. Big Red, una carpa dorada oranda más grande, sintió la impotencia de Blackie. Tan pronto como Blackie fue introducido en el tanque de Big Red, éste comenzó a cuidarle. “Big Red observa constantemente a su nuevo y enfermo compañero, levantándole suavemente en su ancha espalda y nadando con él alrededor del tanque” informaba un periódico sudafricano en 1985. Siempre que la comida era esparcida sobre ellos, Big Red llevaba a Blackie a la superficie del agua para que los dos pudieran comer. El dueño de la pecera dijo que durante un año Big Red había estado mostrando esa “compasión”. La mayoría de los humanos muestran mucha menos compasión por los peces. Trágica e irónicamente, fallamos en reconocer una sensibilidad en los peces que sobrepasa la nuestra de muchas maneras distintas[5].

– En la punta norte de las montañas albanesas, en el transcurso de la primavera de 2007 se dió el caso de un lobo al que unos cazadores metieron en una jaula junto a un burro para que le devorase. Ante la sorpresa de los desalmados presentes, lobo y burro se hicieron amigos. Pronto se convirtió en un suceso mediático que puso en alerta al movimiento animalista y que hizo que la presión internacional desembocase en la liberación de ambos animales

– Existe el caso de una leona que rechazaba el consumo de carne y mostraba su amistad con animales de otras especies.

Creíamos que el ser humano era el único animal capaz de sentir empatía y de ser altruistas.[2] Sin embargo, el altruismo existe en muchos otros animales. Estar conectado con los demás, entenderlos y sentir su dolor no es exclusivo del ser humano. El primátologo Frans de Waal, gran investigador de las emociones animales, habla con Punset sobre empatía y simpatía, capacidades clave para el éxito en la vida social.

«Cuando un ser humano protege a otra especie amenazada de peligro, lo llamamos “compasión”, pero cuando lo hace una ballena o un delfín lo llamamos “instinto”.» —Pitman y Durban

Referencias

[3] humanismoyconectividad.wordpress.com – De las neuronas espejo a la neuropolítica moral
[4] A la sombra de Darwin. Las aproximaciones evolucionistas al comportamiento humano. Laureano Castro, Carlos López-Fanjul y Miguel Ángel Toro. Ed. Siglo Veintiuno.
[8] I Coloquio Peruano de Filosofía Analítica – 23-25 de junio / 18-20 de agosto, 2008. «La evolución de la mente y el comportamiento moral». Pablo Quintanilla. PUCP. pag.9-11
[9] Cf. Wispé, Lauren, “History of the Concept of Empathy”, en: Eisenberg, N. y J. Strayer (eds.), Empathy and its Development, Cambridge: Cambridge University Press, 1987, pp. 17-37; The Psychology of Empathy, Nueva York: Plenum Press, 1991.
[10] Cf. Hartfield, E., Cacioppo, T.T., Raspón, R.L., (1993), “Emotional contagion”, en: Current Directions in Psychological Science, 2:96-99. Según estos autores el contagio emocional comienza como una tendencia automática a imitar y sincronizar con otra persona posturas y gestos, convergiendo posteriormente en el plano emocional.

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