ARGUMENTO: “La agricultura vegana no existe”

RESUMEN: ¿Qué problemas éticos existen en la agricultura no vegana? ¿Puede existir una agricultura vegana? ¿Alguien ha demostrado que la agricultura vegana es posible? ¿Qué son los Stockfree Organic Standards? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí voy a responder.

Para producir vegetales no es necesario el uso de estiércol ni el uso de pesticidas. Podemos usar como abono compost vegetal y humus. Incluso existen alternativas al uso de abonos, como los cultivos de ciclo natural o permacultura, un ejemplo es la agricultura natural de Masanobu Fukuoka que no los usa, ni usa pesticidas. Otro ejemplo es el francés Pascal Poot, que tampoco usa pesticidas.

Palabras clave: abono, agricultura, pesticidas

 

En un artículo anterior demostré que la alimentación vegetariana pura (vegana) necesita un menor área de cultivo que una alimentación no vegetariana, por lo tanto mata a menos animales.[1] Además, debemos promover una agricultura vegana para reducir al mínimo el número de animales que son matados en los campos de cultivo, que es lo que trataré en este artículo.

Muertes de animales en cultivos

1. Algunas personas dicen que «no puede existir una agricultura vegana porque la agricultura siempre producirá algún accidente mortal».

Quizás sea imposible conseguir que no muera ningún ser sintiente debido a las labores agrícolas, especialmente insectos, pero ello no es una razón para rechazar una agricultura lo más vegana posible. Esto es similar a lo que ocurre con la prevención de los accidentes de tráfico: aunque sea imposible evitar que haya heridos y muertes en las carreteras, nuestro deber ético es reducir el número de accidentes al mínimo posible. Como ya expliqué en otro artículo: una práctica incorrecta no rebate la teoría, sino que es una razón para mejorar dicha práctica.[2]

«El uso de pesticidas y fertilizantes artificiales es contrario a los principios del veganismo, y el cultivo vegánico ha demostrado que esos métodos son totalmente innecesarios si se establece un correcto balance del suelo. Frutas y verduras sembradas mediante los métodos vegánicos salen igual de grandes y hermosos, y perfectamente formados, como los que han sido sembrados usando cualquier otro método. (Es importante decir que vegánico no es lo mismo que «orgánico”, que puede significar utilizar sangre seca, hueso molido, cuerno molido y cualquier otro desecho del matadero.)

Esto ha sido ciertamente ilustrado por las diapositivas enseñadas durante el discurso del Señor O’Brien en la Sociedad Real de Bellas Artes de Londres, las cuales probaron que el método de cultivo vegánico sin perforación del señor Dalziel O’Brien produce alimentos grandes y hermosos, y hasta mas nutritivos y deliciosos que los que han sido sembrados usando sustancias artificiales y sofocados con insecticidas venenosos. Tienen la ventaja para los veganos de ser producidas humanitariamente, sin usar los productos provenientes del matadero anteriormente mencionados.» —Eva Batt, «¿Por qué veganismo?» (1964)

En el ensayo «Crop Cultivation and Wild Animals», Brian Tomasik analiza el impacto de la agricultura dependiendo del tipo de cultivo.

Abono orgánico

1. ¿Qué es el abono orgánico?

Según la Unión Europea, el abono o fertilizante es «material cuya función principal es proporcionar elementos nutrientes a las plantas». Los abonos pueden ser inorgánicos u orgánicos. Los abonos inorgánicos son de origen mineral. Los abonos orgánicos pueden ser de origen vegetal o de origen animal.

Ejemplos de abonos orgánicos de origen animal son el estiércol, el guano, humus de lombriz y los subproductos de origen animal como harinas de sangre, de huesos, pescado así como la harina de plumas. El estiércol son excrementos y orina de animales de  ganadería ovina, caprina, vacuno, de cerdos, caballos, mulas, etc. Antes de ser usado, el estiércol se composta para eliminar los posibles patógenos (bacterias y parásitos) que pueda haber en las heces. El guano es abono orgánico procedente de las aves (gallinas, palomas, etc.) y de murciélagos.

Ejemplos de abonos orgánicos de origen vegetal son los restos de cosechas y restos de vegetales, las cenizas vegetales y las algas.

Mostrar Historia de la fertilización de las tierras de cultivo

«A lo largo de los siglos, se han llevado a cabo numerosos descubrimientos que han permitido avanzar en el conocimiento de la nutrición vegetal.El agricultor inicialmente se cambiaba de lugar a medida que iba agotando la tierra y, ya en la época de los romanos, comenzó a utilizar el estiércol para dar «calor» al suelo, como cuenta Plinio el Viejo en alguna de sus obras.

En el siglo VIII se estableció un régimen de rotaciones de cultivos, en el que se dejaba descansar la tierra e introducía una leguminosa. También, se fueron mejorando las labores, lo que permitió mantener el escaso rendimiento de los cereales.

En 1577 Van Helmont intentó averiguar de donde procedía el peso de las plantas. Para ello, plantó una rama de sauce en un recipiente de tierra, que pesó tras secar en una estufa. Después de 5 años, en los que la tierra no había recibido más que el agua de lluvia, el sauce había crecido y pesaba 167 libras. Al final del ensayo volvió a secar la tierra, la pesó y comprobó que sólo había perdido 2 libras, llegando a la errónea conclusión de que al menos 165 libras procedían «exclusivamente» del agua.

Más adelante, Woodward, en 1699, a través de otros ensayos, concluyó que era la tierra y no el agua la base del crecimiento de las plantas, y unos años más tarde, se consideró que era la materia orgánica el principal nutriente de los cultivos.

Justus Von Liebig, en 1840, desechó la teoría de que la materia orgánica era la base de la alimentación de las plantas y tras analizar los elementos que éstas contenían, formuló algunas recomendaciones para la nutrición de los cultivos. Entre ellas, Liebig formuló la «ley del mínimo» e incluso llegó a fabricar el primer fertilizante inorgánico, que fue un completo fracaso. La «ley del mínimo» dice así: «el rendimiento de la cosecha está determinado por el elemento nutritivo que se encuentra en menor cantidad». Además, un exceso en cualquier otro nutriente, no puede compensar la deficiencia del elemento nutritivo limitante. Esta Ley pone en evidencia la relación entre los elementos nutritivos y la necesidad de alcanzar una riqueza suficiente en cada uno de ellos, para que pueda obtenerse el rendimiento óptimo.

Poco antes, en 1804 en el desierto de Atacama (Chile), se descubrió que una sal contenía nitrógeno, iniciándose la explotación de los yacimientos del «nitrato de Chile». En 1890, se exportaron un millón de toneladas de este primer fertilizante mineral, que se complementaron con las exportaciones de «guano», otro producto nitrogenado natural, procedente de las deyecciones de los pájaros.

La síntesis del amoniaco, patentada en 1908 por Fritz Haber en Alemania y el desarrollo a escala comercial de este descubrimiento, realizado por Carl Bosch, que diseñó la primera planta industrial, puede considerarse como uno de los más relevantes hitos en la historia de la fertilización. A partir de entonces, se produjo un empleo generalizado del nitrógeno en la agricultura.

En 1842, J. B. Lawes, en el Reino Unido, patentó la fabricación del superfosfato procedente de huesos y de yacimientos de fosfatos naturales. En cuanto al potasio, el aprovechamiento comercial de las minas, de donde se extrae, se inició en 1860, en Stassfurt (Alemania).

Se puede resumir que, aunque se llevan siglos investigando cómo se nutren las plantas, sólo se lleva unos 150 años aplicando fertilizantes químicos a los cultivos.

Los fertilizantes tienen un papel fundamental en la producción de alimentos, piensos, fibras y energía. Decir que «los fertilizantes alimentan al mundo», como ha dicho IFA (International Fertilizer Association), parece una exageración, pero no lo es tanto, ya que el suelo, por si mismo, no es capaz de abastecer las necesidades nutritivas de los cultivos y sólo es posible hacerlo en su totalidad gracias a los abonos.

Los fertilizantes permiten restituir a los suelos los elementos nutritivos que las plantas extraen, o que los suelos pierden por lavado, retrogradación y erosión, poniendo a disposición de los cultivos los nutrientes que precisan en cada momento. Dicho de otro modo, el agricultor con los fertilizantes mantiene llena la despensa de nutrientes, que en parte, es el suelo.» — «Guía Práctica de la Fertilización Racional de los Cultivos en España». Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España.

 

2. Algunas personas dicen que «no puede existir una agricultura vegana porque la agricultura necesita abono orgánico procedente del estiércol que producen los animales de las granjas».

Estiércol

La agricultura puede existir sin ganadería porque:

– Sin ganadería es necesaria una menor cantidad de estiércol. La alimentación vegetariana estricta necesita un menor área de tierra para cultivo, pues no necesita cultivar los vegetales para hacer el pienso con el que se alimenta a los miles de millones de animales explotados en las granjas. Si no hubiera granjas entonces el área de tierra de cultivo sería mucho menor, por lo tanto ya de entrada necesitaríamos muchísima menos cantidad de estiércol.

Obtención de excrementos sin explotación animal. Además, junto a los abonos orgánicos vegetales, podemos usar excrementos de animales sin explotarles. Enumeramos algunas de las maneras de obtener estiércol de manera ética:

– Permitir la entrada de animales en las tierras cuando están en reposo (barbecho). Tiene el problema de la eutrofización del suelo, por exceso de nutrientes y exceso, principalmente de urea; otro de los problemas que se evitan compostando.

– Murciélagos, aves marinas y algunas otras especies, suelen defecar en sitios determinados, acumulando grandes cantidades de excrementos que pueden ser aprovechados sin causarles ninguna molestia.

– Los compostadores de lombrices, dudo que se puedan considerar explotación, aunque en un huerto sano no hace falta criar lombrices separadamente, viven en libertad y «trabajan» para nosotros sin necesidad de encerrarlas.

– Excrementos humanos (compost humano) una vez que, como con otro tipo de excrementos, se ha comprobado que no porta enfermedades y se ha compostado.

– El estiércol puede ser sustituido por compost vegetal y humus. El compost, composta o compuesto (a veces también se le llama abono orgánico) es el producto que se obtiene del compostaje, y constituye un «grado medio» de descomposición de la materia orgánica, que ya es en sí un buen abono. Se denomina humus al «grado superior» de descomposición de la materia orgánica. El humus supera al compost en cuanto abono, siendo ambos orgánicos. Tendríamos que conocer cuál sería la productividad en uno y en otro caso, y si esta productividad satisface la demanda.

– Se pueden usar cultivos de ciclo natural o permacultura. La permacultura es el diseño de hábitats humanos sostenibles y sistemas agriculturales, que imita las relaciones encontradas en ecosistemas. Existen alternativas al uso de abonos, por ejemplo, Masanobu Fukuoka, autor del libro «La Revolución de una Brizna de Paja», utilizaba un método de cultivo relacionado con la permacultura que él mismo denominaba como «agricultura natural», y que consistía en no usar abonos ni fertilizantes: mediante la interacción de los diferentes elementos botánicos, animales y minerales del suelo, la fertilidad del terreno de cultivo se regenera como en cualquier ecosistema no domesticado.

– Se puede prescindir del estiércol, incluso del compostaje, pero para eso hay que cambiar el paradigma de la agricultura actual. Los árboles se abonan a sí mismos y a su alrededor. Hay que planificar los espacios de cultivo intercalando árboles con otros cultivos, hay árboles de la familia de las leguminosas que actúan como abono verde de forma permanente. Las raíces profundas actúan bombeando bolsas de nutrientes minerales enterradas hacia las hojas, que una vez caen al suelo quedan disponibles en superficie. También la consuelda, actúa bombeando potasio y fósforo de depósitos del subsuelo. Las ortigas acumulan hierro en forma asimilable por las plantas. Algunas plantas de cosecha anual y raíces profundas (maíz, cáñamo, etc.) se pueden incorporar al suelo las partes no aprovechables y pondrán a disponibilidad de la siguiente cosecha los nutrientes acumulados de capas muy profundas del suelo.

– Se pueden usar cultivos hidropónicos. La hidroponía o agricultura hidropónica es un método utilizado para cultivar plantas usando soluciones minerales en vez de suelo agrícola. La palabra hidroponía proviene del griego, (del griego Yδωρ (hidro)= agua y πόνος (ponos)= labor, trabajo). Las raíces reciben una solución nutritiva equilibrada disuelta en agua con todos los elementos químicos esenciales para el desarrollo de las plantas, que pueden crecer en una solución mineral únicamente, o bien en un medio inerte, como arena lavada, grava o perlita, entre muchas otras.

Fumigación

3. Algunas personas dicen que «no puede existir una agricultura vegana porque la agricultura necesita fumigar los cultivos».

Son varios los ejemplos de agricultura exitosa sin el uso de pesticidas. Por ejemplo, la agricultura natural de Masanobu Fukuoka, o la agricultura de Pascal Poot, el francés que cultiva 400 variedades de tomates sin pesticidas y casi sin agua.

Agricultura vegana

4. Algunas personas dicen que «no existe la agricultura vegana».

Agricultura vegana por la Vegan Organic Network

En 1996 se creó la Vegan Organic Network (VON) (Red Orgánica Vegana) y en 2004 se creó el Stockfree Organic Standards (SOS) (Normas Orgánicas Stockfree). El SOS consiste en cultivar sin herbicidas, sin pesticidas y sin fertilizantes artificiales, pero también sin estiércol animal y sin subproductos de matadero que benefician económicamente a dicha industria. Por ejemplo, la organización Stockfree Organic Services certifica que los vegetales han sido cultivados siguiendo el estándar de la agricultura vegana. En el siguiente vídeo nos lo explica Iain Tolhurst.

Mostrar curiosidades sobre cultivos

En el libro «Imperialismo ecológico: la maldición del capitalismo», sus autores John Bellamy Foster y Brett Clark dicen que:

El concepto de «escisión metabólica» de Marx fue desarrollado en el contexto de alarma creciente planteado por los químicos agrarios y los agronomistas de Alemania, Gran Bretaña, Francia y EUA en relación a la pérdida de ciertos nutrientes de la tierra –como nitrógeno, fósforo y potasio– debido a la exportación de comida y fibras a las ciudades. En vez de ser devueltos a la tierra, como en la producción agrícola tradicional, estos nutrientes esenciales eran transportados a cientos e incluso miles de kilómetros, y terminaban como desechos contaminantes de las ciudades. Para el químico alemán Justus von Liebig, hasta la forma más avanzada de producción agrícola capitalista de entonces, la agricultura británica, basada en tecnologías más complejas y sofisticadas, no era más que un «sistema de robo», dados sus efectos sobre la tierra.(1) Como buen estudiante de Liebig y otros especialistas, Marx vio este antagonismo entre los hombres y la tierra como un problema fundamental. El capitalismo había creado, según él, una «escisión irreparable» en la «interacción metabólica» entre los seres humanos y la tierra. Y si bien era necesaria una «restauración sistemática» de esta necesaria interacción metabólica como una «ley reguladora de la producción social», Marx entendía que dentro del capitalismo el crecimiento de la industria agrícola a gran escala y del comercio de larga distancia tendía (y todavía tiende) a intensificar y extender dicha escisión metabólica. Asimismo, la contracara de tanto desperdicio de los nutrientes de la tierra era la contaminación de las ciudades.(2) Marx entendía que tanto la acumulación originaria como la escisión metabólica implicaban aspectos globales fundamentales para comprender el desarrollo del capitalismo como sistema mundial.

[…]

Esto ilustra precisamente la «escisión» en el metabolismo natural que Marx identificó, como observa Jason Moore(3):

«Con la transición al capitalismo tomó forma una nueva división del trabajo entre el campo y la ciudad –a escala mundial y regional– por medio de la cual los productos del campo (especialmente, pero no sólo en las periferias) fluían hacia las ciudades, las cuales no tenían ninguna obligación de retornar los desechos al punto de producción. Así, los nutrientes eran extraídos de un ecosistema en la periferia y se transferían a otro en el centro. Esencialmente, la tierra se degradaba progresivamente hasta que su agotamiento relativo obstaculizaba la rentabilidad. En este punto, la contracción económica forzó al capital a buscar y desarrollar nuevas formas de explotar territorios que hasta entonces habían estado al margen de la ley del valor.»

 

Notas

(1) Para una mayor elaboración del argumento de Liebig y su influencia sobre Marx, ver John Bellamy Foster, «The Communist Manifesto and the Environment», Socialist Register 1999, London: Merlin, 1999, p.179.
(2) En base a estas observaciones, Marx desarrolló la visión de una relación sustentable entre el hombre y la naturaleza (que fuera mas allá de la cuestión de la tierra) –una relación que debía ser gobernada por el principio del mantenimiento (y mejoramiento) del medio ambiente por el bienestar de las generaciones futuras. Así lo expresaba en un famoso pasaje de El Capital.
(3) Jason W. Moore, «Environmental Crisis and the Metabolic Rift in World-Historical Perspective», Organization & Environment, 13(2), 2000, p. 124.

Bibliografía

– Bueno, Mariano. «Cómo hacer un buen compost».
– Fukuoka, Masanobu. «La revolución de una brizna de paja».
– Fukuoka, Masanobu. «La senda natural del cultivo». -> Más tecnico y extenso que el anterior.
– Los libros de autosuficiencia de John Seymour -> Veréis como en cualquier modelo de finca que propone, enseguida mete animales y hay que comprar grano para alimentarlos durante el invierno, aunque sean unas pocas gallinas. Bajo parametros veganos, seria viable alimentar a una familia de 3 o 4 miembros con lo producido en media hectarea de terreno. Esto teniendo en cuenta que está basado en clima irlandés…

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David DíazalanRespuestasVeganas.OrgLuterio castaña Comentarios recientes de los autores
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alan

No existe la agricultura vegana ya que todas las plantas son producto de mucha caca de animal que junto por millones de años.