ARGUMENTO: “Los animales no tienen lenguaje”

RESUMEN: ¿El lenguaje es lo que crea la conciencia? ¿todos los humanos tienen lenguaje? ¿tienen lenguaje los animales no humanos? Éstas son algunas de las preguntas a las que aquí voy a responder. La conciencia no sólo está compuesta por enunciados, también está compuesta por imágenes, emociones y sentimientos. La ciencia reconoce la existencia de conciencia en animales no humanos sin necesidad de que tengan un lenguaje. Existen millones de humanos que no tienen lenguaje y animales no humanos que tienen uno.

Palabras clave: lenguaje, zoosemiótica

Quienes no son humanos poseen muchas características[1], pero ya explicamos que la característica que diferencia éticamente a las personas de las cosas es «tener una conciencia» y que el uso de dicho criterio se llama «sensocentrismo».[2]

1. Algunas personas dicen que tener lenguaje es lo que «activa» la conciencia.

Existe una línea vaga de pensamiento filosófico, derivada quizá de algunas doctrinas asociadas con Ludwig Wittgenstein (1889–1951) y el «giro linguístico», según la cual no podemos «significativamente» atribuir estados de conciencia a seres sin lenguaje, es decir, que si un ser no tiene un lenguaje entonces no puede pensar.

Está muy extendida la creencia de que la conciencia «se activa» con la capacidad de formar conceptos abstractos, de planificar el futuro o de usar un lenguaje. Esta idea es errónea porque la conciencia no sólo está compuesta por enunciados, sino que también está compuesta por imágenes, emociones y sentimientos. En 1997, la zoóloga y etóloga Temple Grandin (1947–) publicó un artículo titulado «Hay que pensar como los animales» en el que explica como su autismo sólo le permite pensar en imágenes:

«Yo carezco de todo tipo de pensamiento basado en el lenguaje. Mis pensamientos son en imágenes, como si tuviera una cinta de video en la mente. Cuando rescato algo de mi memoria, solamente veo imágenes. Durante mucho tiempo, pensé que todo el mundo pensaba así, hasta que comencé a hablar con otras personas sobre la forma en que pensaban. Comprendí que hay una escala muy amplia en los estilos de pensamiento, desde el pensamiento totalmente visual, como el mío, hasta el pensamiento totalmente verbal. Los artistas, los ingenieros y los buenos entrenadores de animales, tienden a tener un pensamiento muy visual; los contadores, los banqueros y la gente que opera en los mercados de futuros tienden a desarrollar un pensamiento muy verbal, y sus procesos mentales contienen escasas imágenes.» –Temple Grandin, zoóloga y etóloga con autismo

Además, la ciencia reconoce la existencia de conciencia en animales no humanos sin necesidad de que tengan un lenguaje.[3]

2. Algunas personas dicen quienes no son humanos no lenguaje.

Estas personas suelen decir que todos los humanos tienen lenguaje (y por lo tanto conciencia, según ellos), por lo tanto usan la falacia ecológica[4], pues existen millones de humanos que no tienen lenguaje: bebés y humanos con afasia.

La afasia es una disfunción en los centros o circuitos del lenguaje del cerebro que imposibilita o disminuye la capacidad de comunicarse mediante el lenguaje oral, la escritura o los signos, conservando la inteligencia y los órganos fonatorios; también los niños ferales (criados por animales no humanos o confinados) pueden no tener lenguaje.

A finales de 2016, un estudio de Tecumseh Fitch y su equipo en la Universidad de Viena demostró que los monos y algunos otros animales tienen lo necesario para poder hablar, pero no lo hacen porque carecen de ciertos grupos de neuronas en la corteza motora y el área el lenguaje que son completamente cruciales para gestionar habla, por ejemplo carecen de neuronas que permitan controlar de forma precisa los movimientos de la laringe y la lengua.

Sin embargo, muchos animales no humanos se comunican entre ellos, ya sea mediante un lenguaje simple y señales auditivas, y/o mediante comunicación no verbal. Se han realizado experimentos que han mostrado la capacidad comunicativa de animales no humanos; a continuación los iré enumerando:

Estudios sobre lenguaje en animales no humanos

Lenguaje en primates

El 18 de abril de 2016 se publicó en la revista «Proceedings of the National Academy of Sciences» (PNAS) un estudio titulado «Gelada vocal sequences follow Menzerath’s linguistic law». Fue el primer estudio en demostrar evidencia de que la ley Menzerath también se cumple en animales no humanos. La Ley de Menzerath es una ley lingüística que establece que, cuanto más larga es la secuencia, más cortos son los sonidos que la forman. Las geladas (Theropithecus gelada) son unos simios que viven en Etiopía que destacan por su capacidad de sostener una conversación con sus semejantes a partir de rápidas modulaciones del tono y volumen de la voz. Se comprobó que en secuencias vocales de los geladas machos salvajes, la construcción de tamaño (tamaño de secuencia en la cantidad de llamadas) se correlaciona negativamente con el tamaño constituyente (duración de las llamadas). (Fuente: agenciasinc.es)

En diciembre de 2009 se publicó en la revista «Proceedings of the National Academy of Sciences» (PNAS) un estudio titulado «Campbell’s monkeys concatenate vocalizations into context-specific call sequences». El estudio demuestra que los monos Campbell (Cercopithecus campbelli campbelli) del Parque Nacional de Taï de Costa de Marfil usan un repertorio de seis gritos con significados concretos. Señalan que los machos articulan esos seis gritos en secuencias de 20 o más términos usando una forma primitiva de sintaxis. Los monos emiten distintas secuencias que comienzan con boom, seguido de otros gritos para diferenciar una pelea entre monos de otra especie o la llegada a su territorio de congéneres rivales. También gritan secuencias distintas dependiendo de si se acerca un águila (Hok) o un leopardo (krak) y si lo ven o sólo lo escuchan. En el caso del leopardo, cuanto mayor es la alarma, más kraks contiene la frase. Otro estudio «Campbell’s Monkeys Use Affixation to Alter Call Meaning».

Breve diccionario español-Campbell:

El idioma Campbell posee seis Palabras: «Boom», «krak», «hok», «hokoo», «krakoo», «wakoo».

– «Venid» -> «Boom boom».
– «Se va a caer una rama» -> «Boom boom krakoo krakoo».
– «Vienen monos rivales» -> «Boom boom krakoo krakoo hakoo».
– «Viene un leopardo» -> «Krak krakoo». El número de «kraks» es mayor
cuanto mayor es el nivel de alarma. Cuando sólo se oye al leopardo,
aumenta el número de «krakoos».
– «Viene un águila» -> «Wakoo krakoo hok hokoo». Cuanto mayor es la alarma, más «hoks» y «hokoos» se pronuncian.

Washoe (1965–2007) fue una chimpancé común hembra que fue el primer ser vivo no humano en aprender a comunicarse mediante la lengua de signos americana (ASL, por sus siglas en inglés), como parte de de un experimento de investigación sobre la adquisición del lenguaje en los animales. Washoe aprendió aproximadamente 350 palabras del ASL, y además le enseñó algunas de estas palabras a su hijo adoptivo Loulis. Usando métodos similares, muchos otros chimpancés aprendieron más tarde unas 150 o más señas, y fueron capaces de combinarlas para formar mensajes complejos.

Koko (1971–2018) fue una gorila adiestrada por la doctora Francine Patterson y otros científicos de la Universidad de Stanford. Koko podía comunicarse con humanos mediante el uso de más de 1000 signos basados en la lengua de señas americana (ASL) y comprendía aproximadamente 2000 palabras de inglés hablado.

Lenguaje en delfines

– En enero de 2010, la revista Acta Astronautica[4] publicó un estudio realizado durante tres años por el Proyecto Wild Dolphin (Delfin Salvaje), en Florida, mostró que una comunicación básica con delfines libres empleando una forma primitiva de lenguaje con sonidos, símbolos y accesorios. Se centraron en pedirse, humanos y delfines, unos a otros, objetos como pelotas y pañuelos. Se utilizó un teclado grande bajo el agua que sirvió de eje del estudio. Cada tecla estaba pintada con un símbolo diferente y emitía un tono diferente. Cuando un delfín presionaba cierta tecla con su nariz, los científicos le arrojaban un tipo de objeto al agua, con ello el delfin aprendía el tono mediante el cual le arrojaban el objeto esperado. Los delfines más participatívos fueron las hembras jóvenes. Se realizarón 40 sesiones de media hora y aquellos con los que los científicos habían interactuado y simpatizado previamente.

Lenguaje en aves

– Los loros grises africanos (Psittacus erithacus) son una de las aves más inteligentes. En un libro de una profesora de Harvard, explica cómo los loros grises contestan hablando a las preguntas que se les hacen. Por ejemplo, les enseñan una figura geométrica y responden cuántos ángulos tiene, o si se les pregunta por el color de un objeto mostrado dicen su color, etc.

Lenguaje en perros

El 2 de septiembre de 2016 la revista «Science» publicó el estudio «Neural mechanisms for lexical processing in dogs» («Mecanismos neurales para procesar léxico en perros») el cual dice lo siguiente: «Durante el procesamiento del habla, los oyentes humanos pueden analizar por separado las claves léxicas e intonacionales para llegar a una representación unificada del contenido comunicativo. La evolución de esta capacidad se puede investigar mejor mediante estudios comparativos. Utilizando la resonancia magnética funcional, exploramos si y cómo los cerebros de los perros segregan e integran información léxica e intonacional. Encontramos un sesgo del hemisferio izquierdo para procesar palabras significativas, independientemente de la entonación; Una región auditiva del cerebro derecha para distinguir palabras intonacionales marcadas y no marcadas; Y el aumento de la actividad en las regiones de recompensa primaria sólo cuando la información tanto léxica como intonacional era coherente con el elogio. Los mecanismos neuronales para analizar e integrar por separado el significado de las palabras y la entonación en perros sugieren que esta capacidad puede evolucionar en ausencia de lenguaje».

La perra Chaser. Tres años de trabajo necesitaron los psicólogos Alliston Reid y John Pilley, del Wofford College de Spartanburg, al sur de California (EEUU) para que Chaser, una perra de la raza ‘border collie’, aprendiera a reconocer 1022 palabras distintas, asociándolas a 1022 objetos distintos. Nunca tuvo más de dos fallos por cada veinte peticiones. Chaser también es capaz de ordenar los objetos a los que corresponden por categorías, según su función y su forma, algo que los humanos aprenden a hacer a partir de los tres años de edad. Chaser deja muy atrás los logros de Rico, un perro alemán que aprendió hasta 200 palabras durante nueve años. Adam Miklósi, fundador del proyecto ‘Family Dog’, en la Universidad Eötvös Loránd de Budapest, avala la certeza de los logros experimentados con Chaser. «Otros perros realizan tareas similares, pero cometen más errores. La diferencia reside en el entrenamiento intensivo al que ha sido sometida Chaser’, asegura el especialista. Para Miklósi, lo que pone de relieve el estudio es que los perros tienen habilidades para la comprensión, pero no para comunicarse por sí mismos, como ocurre con animales como los loros, que son capaces de reproducir palabras que han aprendido e, incluso, construir pequeñas frases. (Fuente: El País) (Vídeo)

– «Border collie comprehends sentences containing a prepositional object, verb, and direct object»
– «Border collie comprehends object names as verbal referents»

Un border collie tiene el record de vocabulario con 1022 palabras (Link)

Otros animales y lenguaje

– Se ha podido comprobar que los bebés humanos, chimpancés e incluso las palomas son capaces de categorizar y agrupar categorías de objetos en conceptos aun no teniendo un lenguaje[5].

Los perros conocen nuestro vocabulario y comprenden los nombres de más de 1.000 objetos [6]

Investigadores del Wofford College de Estados Unidos han descubierto que una raza de perros, el border collie o collie de la frontera, es capaz de comprender los nombres de más de 1.000 objetos, diferenciando dichos objetos y las órdenes de cogerlos.Este descubrimiento profundiza en los resultados de un estudio anterior realizado en Alemania, en el que se constató que un perro conocía los nombres de cientos de cosas.

De ambos estudios se desprenden, asimismo, dos interesantes cuestiones: ¿cuál puede ser la extensión del vocabulario de un perro si se le entrena?, y ¿qué entienden realmente los perros cuando usamos el lenguaje humano para comunicarnos con ellos?

El perro utilizado por los científicos del Wofford Colleg aprendió los nombres de un total de 1.022 objetos durante tres años de entrenamiento, y podría haber aprendido más si se hubiera seguido con dicho entrenamiento, aseguran los investigadores.

Las pruebas realizadas con el perro demostraron asimismo que éste era capaz de distinguir entre la mera pronunciación de dichos nombres y las órdenes referidas a los objetos, así como de entender ciertas categorías semánticas como “juguete” (comprendía que esa palabra se refería a cosas con las que se podía jugar).

Según los investigadores, esta investigación es importante porque demuestra que los perros, como los niños, pueden desarrollar un vocabulario. Queda por determinar si esta capacidad es compartida por otras razas de perros u otras especies de animales, o simplemente se ha desarrollado en los perros como consecuencia de su relación histórica con los humanos.

Citas

– «El día que comprendamos que un pensamiento sin lenguaje existe en los animales nos moriremos de vergüenza por haberlos encerrado en zoos o haberlos humillado con nuestras risas». Boris Cyrulnic, neurólogo, psiquiatra, psicoanalista y etólogo francés
– «Los animales se aproximan cuando se les llama por su nombre. Igual que los seres humanos.» Ludwig Wittgenstein

Referencias

[3] elmundo.es – El mito de los niños salvajes
[4] SETI meets a social intelligence: Dolphins as a model for real-time interaction and communication with a sentient species. Denise L. Herzing. Wild Dolphin Project, P.O. Box 8436, Jupiter, FL 33468, USA b Department of Biological, Psychological Sciences, Florida Atlantic University, Boca Raton, FL, USA Received 22 February 2009; revised 21 December 2009; accepted 18 January 2010. Available online 9 February 2010.
[5] 20minutos.es – Los perros conocen nuestro vocabulario y comprenden los nombres de más de 1.000 objetos
[6] Harris (1998). The Nurture Assumption, The Free Press.- Dennett, D. C. 1996. Kinds of minds: Towards and understanding of consciousness. Weidenfeld & Nicolson, London.
– Rosenthal, D. 1993. Thinking that one thinks. In M. Davies and G. W. Humphreys (eds.), Consciousness, pp. 197–223. Blackwell, Oxford.Más Referencias:- Gustison, Semple, Ferrer-i-Cancho y Bergmann (2016). “Gelada vocal sequences follow Menzerath’s linguistic law”. Proceedings of the National Academy of Sciences 18 de abril de 2016.

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