Judaísmo – Respuestas Veganas https://respuestasveganas.org Comunidad científica sobre Ética y veganismo. Más de 100 respuestas a argumentos. Sat, 01 Aug 2020 21:51:43 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.8.3 https://respuestasveganas.org/wp-content/uploads/cropped-favicon-rv-32x32.png Judaísmo – Respuestas Veganas https://respuestasveganas.org 32 32 ARGUMENTO: “El judaísmo no dice nada sobre respetar a los animales” https://respuestasveganas.org/judaismo-veganismo/ https://respuestasveganas.org/judaismo-veganismo/#respond Sat, 25 Jul 2020 02:00:00 +0000 https://respuestasveganas.org/2012/05/pregunta-dice-el-judaismo-sobre-los_2878.html

Judaísmo y veganismo

El judaísmo está basado en la Torá que está compuesta por los cinco primeros libros del Antiguo Testamento que hay en la Biblia: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. El judaísmo rechaza el Nuevo Testamento dado por Jesús de Nazareth.

Veganismo en Génesis

1. Algunos dicen que «el judaísmo no dice nada sobre respetar a los demás animales».

Sin embargo, el libro Génesis 1:29-31 dice que Dios creó un Paraíso vegano: en él todos los seres sintientes se respetaban los unos a los otros, como Dios quería que fuera, y la alimentación era vegana en todos los casos. Ese fue el plan original de Dios antes de que los humanos le desobedecieran.

Paraíso vegano

Adan y Eva en el Paraíso vegano, según el libro Génesis.

«Y continuó diciendo: «Yo les doy todas las plantas que producen semilla sobre la tierra, y todos los árboles que dan frutos con semilla: ellos les servirán de alimento. Y a todas la fieras de la tierra, a todos los pájaros del cielo y a todos los vivientes que se arrastran por el suelo, les doy como alimento el pasto verde». Y así sucedió. Dios miró todo lo que había hecho, y vio que era muy bueno. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el sexto día.» —Génesis 1:29-31

Tanto es así que muchos rabinos están promoviendo la alimentación vegana en la comunidad judía, llamándola «el kashrut para el siglo XXI».

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Y dijo el Eterno: «Contemplad, les he dado todas las plantas de la tierra que producen semilla, y todos los árboles que dan fruto. Todo esto les servirá de alimento.» —Génesis/Bereshit 1:29

וַיֹּאמֶר אֱלֹהִים, הִנֵּה נָתַתִּי לָכֶם אֶת-כָּל-עֵשֶׂב זֹרֵעַ זֶרַע אֲשֶׁר עַל-פְּנֵי כָל-הָאָרֶץ, וְאֶת-כָּל-הָעֵץ אֲשֶׁר-בּוֹ פְרִי-עֵץ, זֹרֵעַ זָרַע: לָכֶם יִהְיֶה, לְאָכְלָה.

Está claro que la intención inicial de dios fue que la gente debería seguir una alimentación vegetariana estricta, y no sólo eso, pues en el Paraíso no había violencia.

Rashi (1040-1105) fue un famoso comentarista de la Torah y dijo lo siguiente sobre Génesis 1:29:

«D-s no permitió a Adán ni a su esposa matar una criatura para comer de su carne. Únicamente la hierba/hortaliza verde sería todo lo que ellos comerían juntos.» —Rashi

Muchos otros estudiosos de la Torah coincidían con esta evaluación sobre el veganismo, incluyendo a Abraham Ibn Ezra (1092-1167), Maimónides (1135-1214), Najmánides (1194-1270), y el Rabino Joseph Albo (1380-1444). Estudiosos modernos como el Rabino Samson Raphael Hirsch (1808-1888), Moses Cassuto (1883-1951), y Nehama Leibowitz (1905-1997), también coincidían en eso.

«No hay duda que el ideal de la Torah es el vegetarianismo.» —Rabbi Bonnie Koppell

Judaísmo y veganismo

Los siguientes puntos se basan en las enseñanzas judías, pero pueden ser fácilmente adaptados a otras perspectivas religiosas:

1. Mientras el judaísmo establece el mandato de que la gente sea muy cuidadosa preservando su salud y su vida, las dietas basadas en productos animales han sido enlazadas con las enfermedades cardíacas, diversas formas de cáncer, apoplejía, y otras enfermedades degenerativas.[1]

2. Mientras el judaísmo recalca que la gente debe compartir su pan con los hambrientos, el 70% del grano cosechado en los Estados Unidos se da a los animales destinados al matadero, cuando 20 millones de personas mueren anualmente a causa del hambre y sus efectos.[2]

3. Mientras el judaísmo enseña que «la tierra es del Señor» y que las personas deben ser socios de Dios en la conservación del mundo, el uso despilfarrador de comida, tierra, agua, energía y otros recursos, contribuyen sustancialmente a la erosión y agotamiento del suelo, la contaminación del aire y del agua, la destrucción de las selvas tropicales y otros hábitats, y el potencial calentamiento global.[3]

4. Mientras el judaísmo enfatiza la compasión por los animales, los animales son criados como alimento hoy en día bajo condiciones crueles, en jaulas atestadas, donde se les niega el aire fresco, el ejercicio y cualquier estimulación emocional.[4]

5. Mientras el judaismo recalca que la gente debe buscar y perseguir la paz y que la violencia es resultado de condiciones injustas, las dietas basadas en productos animales, por despilfarrar recursos valiosos, ayudan a perpetuar el hambre y la pobreza extendidas que a la larga conducen a la inestabilidad y a la guerra.

En resumen, a la vista de los fuertes mandamientos judíos para conservar la salud, ayudar a alimentar al hambriento, proteger el medio ambiente, conservar los recursos, ser compasivo hacia los animales, y buscar y perseguir la paz, y los muy negativos efectos que las dietas basadas en productos animales tienen sobre cada una de estas áreas, espero que los judíos y otros que se toman los valores religiosos con seriedad considerarán seriamente cambiar hacia dietas vegetarianas.

Bibliografía

– Schwartz. Judaismo y vegetarianismo.
– https://www.jewishveg.org/
– https://jewishveg.blogspot.com/
– https://begano.blogspot.com/

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Judaísmo y vegetarianismo. Una Visión Vegetariana de la Torah (Anónimo) https://respuestasveganas.org/judaismo-y-vegetarianismo-una-vision/ https://respuestasveganas.org/judaismo-y-vegetarianismo-una-vision/#comments Sat, 05 May 2012 15:29:00 +0000 https://respuestasveganas.org/2012/05/judaismo-y-vegetarianismo-una-vision.html Y dijo el Eterno: “Contemplad, les he dado todas las plantas de la tierra que producen semilla, y todos los árboles que dan fruto. Todo esto les servirá de alimento” Gen/ Bereshit 1:29.

וַיֹּאמֶר אֱלֹהִים, הִנֵּה נָתַתִּי לָכֶם אֶת-כָּל-עֵשֶׂב זֹרֵעַ זֶרַע אֲשֶׁר עַל-פְּנֵי כָל-הָאָרֶץ, וְאֶת-כָּל-הָעֵץ אֲשֶׁר-בּוֹ פְרִי-עֵץ, זֹרֵעַ זָרַע: לָכֶם יִהְיֶה, לְאָכְלָה.

La intención inicial del Eterno fue que la gente debería ser vegetariana, el famoso comentarista de la Torah Rashi (1040-1105) declara lo siguiente sobre la primera Ley dietética Divina(1):

“D-s no permitió a Adán ni a su esposa matar una criatura para comer de su carne. Únicamente la hierba/hortaliza verde sería todo lo que ellos comerían juntos”.

Muchos otros comentaristas de la Torah coincidían con esta evaluación incluyendo a Abraham Ibn Ezra (1092-1167), Maimónides (1135-1214), Najmánides (1194-1270), y el Rabino Joseph Albo (muerto en 1444). Estudiosos modernos como el Rabino Samson Raphael Hirsch (1808-1888), Moses Cassuto (1883-1951), y Nehama Leibowitz (1905-1997), concuerdan. Cassuto, por ejemplo, en su cometario de Adán a Noé (Pág. 58) señala(2):

“Se te permite usar los animales y emplearlos para trabajo, tener dominio sobre ellos para utilizar sus servicios para tu subsistencia, pero no debes tener su vida de modo miserable ni matarlos para comida. Tu dieta naturales la vegetariana”.

Las anteriores opiniones son consistentes con el Talmud, que declara que las personas eran inicialmente vegetarianas(3): “Adán no tenía permitida la carne para propósitos de comida”. Sanhedrin 59b.

El gran Filósofo judío del siglo XIII Najmánides declaró que la razón tras esta ley dietética inicial era(4):


“Las criaturas vivientes poseen un alma móvil y una cierta superioridad espiritual, que en cuanto esto los hace similares a aquellos que poseen intelecto y tiene el poder de influir su propio bienestar, su alimento y huyen del dolor y la muerte”. Najmánides

De acuerdo con el Filósofo judío Rabino Joseph Albo, la razón es que “En la matanza de los animales hay crueldad, cólera, y el hecho de acostumbrarnos a cada uno al mal hábito de derramar sangre inocente”.(5)

La primera ley dietética de D-s es una declaración única en la historia espiritual de la humanidad.
Es un proyecto espiritual de un orden vegetariano mundial. Sin embargo, ¿cómo es que millones de personas han leído este verso (Ber. 1:29), lo han pasado por alto sin considerar su significado?
Después de indicar que la dieta humana fuera vegetariana, la Torah continúa diciendo que los animales no eran presa de otro sino que también tenían una dieta vegetal: “Y a los animales salvajes, a toda bestia sobre la tierra, a los que se arrastran por el suelo y a las aves, doquier haya un alma viviente, les doy hierba como alimento” Ber. 1:30.

וּלְכָל-חַיַּת הָאָרֶץ וּלְכָל-עוֹף הַשָּׁמַיִם וּלְכֹל רוֹמֵשׂ עַל-הָאָרֶץ, אֲשֶׁר-בּוֹ נֶפֶשׁ חַיָּה, אֶת-כָּל-יֶרֶק עֵשֶׂב, לְאָכְלָה; וַיְהִי-כֵן.

Y dijo que todo era bueno, es decir en perfecta armonía(6). La dieta vegetariana era consistente con el plan inicial de D-s.

Hay otras indicaciones en los primeros capítulos de Génesis, en donde las personas habrían de ser vegetarianas.

Y el Señor D-s mandó al hombre diciendo: “de cada árbol del jardín puedes comer libremente” 2:16

וַיְצַו יְהוָה אֱלֹהִים, עַל-הָאָדָם לֵאמֹר: מִכֹּל עֵץ-הַגָּן, אָכֹל תֹּאכֵל.

“…Y tendrás que comer plantas silvestres” 3:18.

וְקוֹץ וְדַרְדַּר, תַּצְמִיחַ לָךְ; וְאָכַלְתָּ, אֶת-עֵשֶׂב הַשָּׂדֶה.

En el capítulo 5 del Génesis se narra sobre las largas vidas de quienes vivieron entre las generaciones de Adán hasta Noé, Adán vivió 930 años, Seth, hijo de Adán, 912, Enosh, hijo de Seth 905, Cainán o Kenán 910, y así sucesivamente hasta Matusalén que vivió 969 el tiempo de vida más largo registrado en la Biblia, después del diluvio la gente vivía períodos mucho más cortos. Abraham por ejemplo vivió solo 175 años.

¿A qué se debió el tremendo cambio de expectativa de vida? Antes del diluvio la gente tenía prohibido comer carne; después del diluvio fue permitido Ber. 9:3.

כָּל-רֶמֶשׂ אֲשֶׁר הוּא-חַי, לָכֶם יִהְיֶה לְאָכְלָה: כְּיֶרֶק עֵשֶׂב, נָתַתִּי לָכֶם אֶת-כֹּל.

Por lo tanto una explicación parcial, puede ser que el cambio en la dieta contribuyó al cambio de expectativa de vida. Esta visión fue mantenida por el filósofo y comentarista Moisés Maimónides(7). Recientes evidencias vinculando el consumo de carne con varias enfermedades reafirman este punto de vista. Obviamente un cambio sensible a la dieta vegetariana no incrementaría la expectativa de vida, como los primeros hombres, pero reciente evidencia médica acredita que tales dietas llevarían a incrementar el promedio de expectativa de vida y a mejorar la calidad de vida.

El más fuerte apoyo para el vegetarianismo como ideal positivo, que exista en la literatura hermenéutica de la Torah, son los escritos del Rabino Abraham Isaac HaKohen Kook (1865-1935). El rabino Kook fue el primer Rabino jefe del Pre-Estado de Israel, altamente respetado y muy querido líder espiritual en los primeros años del siglo XX. Fue un pensador místico, un escritor vigoroso y gran estudioso de la Torah. Sus poderosas palabras sobre el vegetarianismo se encuentran fundamentalmente en su libro “Una Visión del Vegetarianismo y la Paz”, editado por el rabino David Cohen.

El rabino Kook cree que el permiso de comer carne fue solo una concesión temporal; siente que D-s que es misericordioso y compasivo para con sus criaturas no instituiría una ley duradera, que permitiera el asesinato de animales para alimento(8):

“El progreso dinámico de los ideales no será bloqueado para siempre. A través del avance general, moral e intelectual …“Ya no será necesario que unos a otros, amigos y parientes, tengan que instruirse para que me conozcan, porque todos desde el más grande hasta el más pequeño, me conocerán”. Yirmiyahu 31:34

וְלֹא יְלַמְּדוּ עוֹד, אִישׁ אֶת-רֵעֵהוּ וְאִישׁ אֶת-אָחִיו לֵאמֹר, דְּעוּ, אֶת-יְהוָה: כִּי-כוּלָּם יֵדְעוּ אוֹתִי לְמִקְּטַנָּם וְעַד-גְּדוֹלָם, נְאֻם-יְהוָה–כִּי אֶסְלַח לַעֲו‍ֹנָם, וּלְחַטָּאתָם לֹא אֶזְכָּר-עוֹד.

La latente aspiración de justicia para el Reino Animal vendrá y se manifestará cuando el tiempo sea propicio.(9)

Las personas no siempre están listas para vivir los altos ideales de D-sen la época de Noé, la humanidad se había degenerado mucho. “Y vio el Eterno la tierra, y contempló que había maldad y corrupción, toda la gente se había pervertido” Ber. 6:12.

וַיַּרְא אֱלֹהִים אֶת-הָאָרֶץ, וְהִנֵּה נִשְׁחָתָה: כִּי-הִשְׁחִית כָּל-בָּשָׂר אֶת-דַּרְכּוֹ, עַל-הָאָרֶץ.

La gente se había hundido lentamente, hasta el punto de que comer carne de un miembro desgarrado de un animal vivo. Como una concesión a la debilidad de la humanidad, se dio entonces el permiso de comer carne.(10) Ber.9:3 Pueden comer todos los animales, así como las hierba que he dado a todos:

כָּל-רֶמֶשׂ אֲשֶׁר הוּא-חַי, לָכֶם יִהְיֶה לְאָכְלָה: כְּיֶרֶק עֵשֶׂב, נָתַתִּי לָכֶם אֶת-כֹּל.

De acuerdo con el rabino Kook, a causa de que la humanidad había descendido a un nivel extremadamente bajo de espiritualidad, fue necesario que se les diera una imagen elevada de sí mismos en comparación con los animales, y que concentraran sus esfuerzos en mejorar las relaciones entre los humanos primero. Sintió que si se negaba a las personas el comer carne, podría ocurrir que comieran carne humana debido a su inhabilidad para controlar su ansia de carne. Consideró el permiso de sacrificar animales como un “impuesto transitorio” o un privilegio temporal hasta una era más ‘iluminada’, que sería alcanzada cuando la gente regresara a la alimentación vegetariana.(11)

El rabino Joseph Albo indica que en la era previa al diluvio, las personas, desarrollaron una creencia equivocada: que la razón de la prohibición de comer carne se debía a que los humanos y los animales se encontraban en el mismo nivel moral, y que por lo tanto, los seres humanos no eran más responsables por sus actos de lo que eran los animales. Albo creía que tal perspectiva llevó a una degeneración moral y finalmente al diluvio. Posteriormente al diluvio la prohibición de comer carne se levantó, así que los humanos se darían cuenta que estaban en un nivel de conciencia mas alto que el de los animales, y que por eso tenían un grado más alto de responsabilidad.(12) Sin embargo las posteriores leyes dietéticas o de Kashrut limitaron enormemente la permisión de comer carne.

Isaak Hebenstreit fue un rabino polaco, autor de Kivrot Hata’avah que significa “Las tumbas del deseo” en 1929. Declaró que D-s jamás quiso que la humanidad comiera carne, a causa de la crueldad que estaba involucrada; las personas no deberían matar ninguna entidad viviente ni llenar sus estómagos destruyendo a otros. D-s dio permitió temporalmente el comer carne dado que las condiciones después del diluvio hicieron que la vida vegetal desapareciera.(13) Solo antes de conceder a Noé y su familia el permiso de comer carne, el Eterno afirma: “Todos los animales temblaran de miedo ante ustedes, todos los animales en el aire en la tierra y en el mar, están bajo su poder, en sus manos son entregados”. Gen 9:2

וּמוֹרַאֲכֶם וְחִתְּכֶם, יִהְיֶה, עַל כָּל-חַיַּת הָאָרֶץ, וְעַל כָּל-עוֹף הַשָּׁמָיִם; בְּכֹל אֲשֶׁר תִּרְמֹשׂ הָאֲדָמָה וּבְכָל-דְּגֵי הַיָּם, בְּיֶדְכֶם נִתָּנוּ.

Ahora que hay una permisión de comer animales, los humanos y los animales no trabajarían más en armonía, y las criaturas vivientes temerían a los humanos. El rabino Samson Raphael Hirsch un destacado comentarista de la Torah del siglo XIX, afirmo que el profundo vínculo entre humanos y animales se rompió, lo que dio comienzo a un cambio en la relación de la humanidad hacia el mundo.(14)

El permiso dado a Noé de comer carne no fue incondicional. Hubo una inmediata prohibición de consumir sangre: “Pero hay una cosa que no deben comer: carne con sangre, porque en la sangre está la vida” Ber. 9:4

אַךְ-בָּשָׂר, בְּנַפְשׁוֹ דָמוֹ לֹא תֹאכֵלוּ.

Declaraciones similares se encuentran en Vayiqra’ 19:26,

לֹא תֹאכְלוּ, עַל-הַדָּם; לֹא תְנַחֲשׁוּ, וְלֹא תְעוֹנֵנוּ.

17:10,12

י וְאִישׁ אִישׁ מִבֵּית יִשְׂרָאֵל, וּמִן-הַגֵּר הַגָּר בְּתוֹכָם, אֲשֶׁר יֹאכַל, כָּל-דָּם–וְנָתַתִּי פָנַי, בַּנֶּפֶשׁ הָאֹכֶלֶת אֶת-הַדָּם, וְהִכְרַתִּי אֹתָהּ, מִקֶּרֶב עַמָּהּ.
יב עַל-כֵּן אָמַרְתִּי לִבְנֵי יִשְׂרָאֵל, כָּל-נֶפֶשׁ מִכֶּם לֹא-תֹאכַל דָּם; וְהַגֵּר הַגָּר בְּתוֹכְכֶם, לֹא-יֹאכַל דָּם.

y Devarim 12:16, 23, 25

טז רַק הַדָּם, לֹא תֹאכֵלוּ: עַל-הָאָרֶץ תִּשְׁפְּכֶנּוּ, כַּמָּיִם.
כג רַק חֲזַק, לְבִלְתִּי אֲכֹל הַדָּם, כִּי הַדָּם, הוּא הַנָּפֶשׁ; וְלֹא-תֹאכַל הַנֶּפֶשׁ, עִם-הַבָּשָׂר.
כה לֹא, תֹּאכְלֶנּוּ–לְמַעַן יִיטַב לְךָ וּלְבָנֶיךָ אַחֲרֶיךָ, כִּי-תַעֲשֶׂה הַיָּשָׁר בְּעֵינֵי ה.

y 15:23.

כג רַק אֶת-דָּמוֹ, לֹא תֹאכֵל: עַל-הָאָרֶץ תִּשְׁפְּכֶנּוּ, כַּמָּיִם.

La Torah identifica la sangre con la vida: “…porque la sangre es la vida” Dev. 12:23.

כג רַק חֲזַק, לְבִלְתִּי אֲכֹל הַדָּם, כִּי הַדָּם, הוּא הַנָּפֶשׁ; וְלֹא-תֹאכַל הַנֶּפֶשׁ, עִם-הַבָּשָׂר.

La vida debe ser separada del animal antes de que la carne sea comida. Un rabino moderno, Samuel Dresner, comentando sobre las leyes dietéticas, afirma: “La remoción de la sangre que enseña el kashrut, es uno de los más poderoso medios para fijarnos constantemente de la concesión y compromiso que todo el acto de comer carne representa, de nuevo nos enseña la reverencia por la vida”.(15)

El comentarista bíblico rabino Moses Cassuto dice: Aparentemente la Torah estaba en un principio en contra del consumo de carne. Cuando a Noé y sus descendientes se les permitió comer carne, fue una concesión condicional que les impidió al tiempo ingerir sangre. Esta prohibición implica el respeto al principio de la vida y una alusión al hecho de que en realidad toda la carne debería estar prohibida. Esta prohibición parcial fue diseñada para recordar la previa prohibición absoluta.(16)

Inmediatamente después de que fue dado el permiso de comer carne, D-s afirma: “Y de seguro su sangre de sus vidas, requeriré: pediré cuentas a cada hombre y animal de la sangre de cada uno de ustedes” Ber. 9:5

ה וְאַךְ אֶת-דִּמְכֶם לְנַפְשֹׁתֵיכֶם אֶדְרֹשׁ, מִיַּד כָּל-חַיָּה אֶדְרְשֶׁנּוּ; וּמִיַּד הָאָדָם, מִיַּד אִישׁ אָחִיו–אֶדְרֹשׁ, אֶת-נֶפֶשׁ הָאָדָם.

Los rabinos basan la prohibición del suicidio sobre estas palabras.(17) Pero viniendo directamente de la permisión de la carne, un vegetariano podría razonar que este pasaje señala indirectamente que comer carne es una forma lenta de suicidio. Quizá D-s nos esté advirtiendo: “Prefiero que no comas carne, pero si debes, entonces habrá una sanción o multa”.(18) O sea, tu vida será acortada comiendo algo que no está destinado para comer. En otras palabras, si las personas deciden vivir en violencia, matando y comiendo animales, deben pagar una multa. Esta especulación concuerda con la reducción en las expectativas bíblicas de vida que tuvieron lugar después de la permisión de comer carne y también con las investigaciones modernas sobre salud y nutrición.

De acuerdo con Isaac Arama (1420-1494), autor de Akedat Yitzchak, y otros escritos, después de que los israelitas dejaron Egipto, D-s trató de establecer otra dieta sin carne: el maná.(19) La Torah presenta la historia del maná con el siguiente mensaje Divino, que Moisés debía transmitir a los israelitas en respuesta a su preocupación sobre que comerían en el desierto:

D-s dijo a Moisés, “He aquí que haré llover para ustedes alimento del cielo, y el pueblo
saldrá y recogerá una porción cada día…” Shemot 16:4

וַיֹּאמֶר יְהוָה אֶל-מֹשֶׁה, הִנְנִי מַמְטִיר לָכֶם לֶחֶם מִן-הַשָּׁמָיִם; וְיָצָא הָעָם וְלָקְטוּ דְּבַר-יוֹם בְּיוֹמוֹ, לְמַעַן אֲנַסֶּנּוּ הֲיֵלֵךְ בְּתוֹרָתִי אִם-לֹא.

El maná es descrito en la Torah como comida vegetariana, “como semillas de cilantro” Bemidbar 11:7.

וְהַמָּן, כִּזְרַע-גַּד הוּא; וְעֵינוֹ, כְּעֵין הַבְּדֹלַח.

Los rabinos declararon que el maná tenía el sabor y gusto de cualquier cosa que deseara quien comiera. Debía tener también suficiente valor nutritivo pues Moisés afirmó que “es el pan que HaShem os ha dado para comer». Shemot. 16:15

וַיִּרְאוּ בְנֵי-יִשְׂרָאֵל, וַיֹּאמְרוּ אִישׁ אֶל-אָחִיו מָן הוּא–כִּי לֹא יָדְעוּ, מַה-הוּא; וַיֹּאמֶר מֹשֶׁה, אֲלֵהֶם, הוּא הַלֶּחֶם, אֲשֶׁר נָתַן יְהוָה לָכֶם לְאָכְלָה.

El rabino J. H. Hertz dice sobre el maná: “D-s en su infinita providencia alimentó Israel durante los cansados años de trasegar por el desierto en su propia y misteriosa manera”.(20)

El maná enseñó a los hijos de Israel varias lecciones, que son significativas desde un punto de vista vegetariano.

1. D-s provee para nuestras necesidades; el maná era disponible para los requerimientos diarios. Del mismo modo, la dieta vegetariana permitía que todos tuvieran suficiente comida. Un plato de carne llevaba a la escasez de comida para algunos y violencia potencial.

2. Debemos estar contentos con lo que tenemos.(21) Cada persona debía reunir un ‘omer’ (una medida de maná), pero algunos reunían más y otros menos. Cuando lo medían, encontraban que aunque hubieran reunido mucho más o mucho menos, tenían justo para satisfacer sus necesidades, como está escrito, “…y ni le sobró al que había recogido mucho, ni le faltó al que había recogido poco. Cada uno había recogido la cantidad que necesitaba para comer”. Shemot 16:18

וַיָּמֹדּוּ בָעֹמֶר–וְלֹא הֶעְדִּיף הַמַּרְבֶּה, וְהַמַּמְעִיט לֹא הֶחְסִיר: אִישׁ לְפִי-אָכְלוֹ, לָקָטוּ.

De nuevo, una alimentación vegetariana suministraría suficiente para las necesidades de cada uno. Con una alimentación basada en la carne, pocos comen más de lo que necesitan y muchos millones están desnutridos.

3. En la mañana del viernes, el alimento era suministrado suficientemente, así que no se necesitaba recoger maná el sábado (shabbath). Al pueblo se le ordenó a descansar el día séptimo. Shemot 16:5,22, 30

ה וְהָיָה בַּיּוֹם הַשִּׁשִּׁי, וְהֵכִינוּ אֵת אֲשֶׁר-יָבִיאוּ; וְהָיָה מִשְׁנֶה, עַל אֲשֶׁר-יִלְקְטוּ יוֹם יוֹם.
כב וַיְהִי בַּיּוֹם הַשִּׁשִּׁי, לָקְטוּ לֶחֶם מִשְׁנֶה–שְׁנֵי הָעֹמֶר, לָאֶחָד; וַיָּבֹאוּ כָּל-נְשִׂיאֵי הָעֵדָה, וַיַּגִּידוּ לְמֹשֶׁה.
ל וַיִּשְׁבְּתוּ הָעָם, בַּיּוֹם הַשְּׁבִעִי.

Con una dieta vegetariana, las personas no necesitarían luchar ni forcejear continuamente por sus medios de subsistencia. Estaría en capacidad de descansar, tener un apacible sábado, sabiendo que sus necesidades serían satisfechas y que no había razón de luchar por las necesidades.

Sin embargo, la gente no estaba satisfecha, con la simple dieta de maná, que los mantenía en el desierto. Los hijos de Israel se quejaron, “si tuviéramos carne para comer” Bemidbar.11:4

וְהָאסַפְסֻף אֲשֶׁר בְּקִרְבּוֹ, הִתְאַוּוּ תַּאֲוָה; וַיָּשֻׁבוּ וַיִּבְכּוּ, גַּם בְּנֵי יִשְׂרָאֵל, וַיֹּאמְרוּ, מִי יַאֲכִלֵנוּ בָּשָׂר.

decían que recordaban el pescado y otras ‘buenas’ comidas que creían que habían tenido en Egipto, pero ahora tenían solo maná para comer. El Señor estaba realmente furioso y Moisés estaba disgustado. Finalmente, D-s suministró carne en forma de codornices, traídas de un viento del mar. Mientras la carne estaba en sus bocas, al masticar, la ira de D-s se encendió contra ellos y los castigó con una gran plaga” Bemidbar11:4-33

לג הַבָּשָׂר, עוֹדֶנּוּ בֵּין שִׁנֵּיהֶם–טֶרֶם, יִכָּרֵת; וְאַף ה, חָרָה בָעָם, וַיַּךְ ה בָּעָם, מַכָּה רַבָּה מְאֹד.

de aquí se desprenden los siguientes puntos clave:

a. D-s quería que el pueblo se mantuviera con maná; le enfureció cuando rogaron quejándose y lloriqueando por carne para comer.

b. D-s suministró carne, pero una plaga irrumpió entre el pueblo. Quizá este incidente fue designado para enseñar a las personas que no deberían comer carne, y que si lo hacían, habría consecuencias negativas.

c. El lugar donde ocurrió este incidente fue llamado “Las Tumbas del Deseo” קִבְרוֹת הַתַּאֲוָה para indicar que el deseo por la carne conducen a muchas muertes. Bemidbar11:34

וַיִּקְרָא אֶת-שֵׁם-הַמָּקוֹם הַהוּא, קִבְרוֹת הַתַּאֲוָה: כִּי-שָׁם, קָבְרוּ, אֶת-הָעָם, הַמִּתְאַוִּים.

Mientras el maná su alimento básico en el desierto, los mantuvo con buena salud por cuarenta años, muchas muertes sucedieron cuando se desviaron de esta simple dieta.

Cuando los israelitas se encontraban en el desierto, los animales podían ser matados y comidos como parte del servicio de sacrificio en el santuario Vayiqra 17:3-5

ג אִישׁ אִישׁ, מִבֵּית יִשְׂרָאֵל, אֲשֶׁר יִשְׁחַט שׁוֹר אוֹ-כֶשֶׂב אוֹ-עֵז, בַּמַּחֲנֶה; אוֹ אֲשֶׁר יִשְׁחַט, מִחוּץ לַמַּחֲנֶה.
ד וְאֶל-פֶּתַח אֹהֶל מוֹעֵד, לֹא הֱבִיאוֹ, לְהַקְרִיב קָרְבָּן לַיהוָה, לִפְנֵי מִשְׁכַּן יְהוָה–דָּם יֵחָשֵׁב לָאִישׁ הַהוּא, דָּם שָׁפָךְ, וְנִכְרַת הָאִישׁ הַהוּא, מִקֶּרֶב עַמּוֹ.
ה לְמַעַן אֲשֶׁר יָבִיאוּ בְּנֵי יִשְׂרָאֵל, אֶת-זִבְחֵיהֶם אֲשֶׁר הֵם זֹבְחִים עַל-פְּנֵי הַשָּׂדֶה, וֶהֱבִיאֻם לַיהוָה אֶל-פֶּתַח אֹהֶל מוֹעֵד, אֶל-הַכֹּהֵן; וְזָבְחוּ זִבְחֵי שְׁלָמִים, לַיהוָה–אוֹתָם.

Comer carne ‘no consagrada’, carne de ‘ganado’ sacrificado para consumo privado, no estaba permitido. Toda comida de carne por lo tanto, era una parte integral del rito de sacrificio. Maimónides lo afirma, los sacrificios eran una concesión a las prácticas primitivas de las naciones de aquellos tiempos.(22)

Finalmente D-s permitió al pueblo comer carne incluso si esta no era parte de una ofrenda de sacrificio:

Cuando el Señor su D-s haya extendido el territorio de ustedes tal como ha prometido, si a ustedes les apetece comer carne, podrán comerla en cualquier momento. Devarim 12:20

כ כִּי-יַרְחִיב ה אֱלֹהֶיךָ אֶת-גְּבֻלְךָ, כַּאֲשֶׁר דִּבֶּר-לָךְ, וְאָמַרְתָּ אֹכְלָה בָשָׂר, כִּי-תְאַוֶּה נַפְשְׁךָ לֶאֱכֹל בָּשָׂר–בְּכָל-אַוַּת נַפְשְׁךָ, תֹּאכַל בָּשָׂר.

Esta carne permitida fue denominada B’sar ta´a va, (carne de deseo), nombrada así porque, como afirmaran las posteriores enseñanzas rabínicas, la carne no es considerada una necesidad para la vida.(23) Los versos anteriores no ordenan a la gente comer carne. La tradición rabínica percibe esto, como una indicación; que es ese el deseo de las personas y no un edicto de D-s, el hecho que la gente lo haga.

Incluso cuando discutía contra el vegetarianismo como causa moral, el rabí Elijah Judah Schochet, autor de “Vida animal en la tradición judía” (1984), admite que “la escritura no ordena a los israelitas a comer carne, sin que concede esta dieta como concesión al deseo”.(24) Similarmente, otro crítico del activismo vegetariano el rabino David Bleich, un destacado estudioso moderno de la Torah y profesor de la Yeshiva University, admite: “La implicación es que la carne puede ser consumida cuando hay deseo y el apetito por carne como comida, pero debe ser evitada cuando no hay deseo, y más aún cuando se le encuentra repugnante”.(25) En breve, de acuerdo otra vez con el rabino Bleich, “la tradición judía no ordena un comportamiento carnívoro…”.(26) Comentando el verso anterior (Dev.12:20), La estudiante de Torah y profesora, Nehama Leibowitz destaca cúan extraña es la permisión y con qué mala gana el permiso de comer carne es concedido. Concluye que la humanidad no se le ha concedido el dominio sobre el reino animal para hacer de el lo que desee, en cambio se nos ha otorgado un “permiso apenas tolerado”, si no podemos resistir la tentación y tengamos que comer carne, matar animales para nuestro consumo.(27)

Rabí Kook también considera que el mismo verso de la Torah, indica claramente que la Torah no estima la matanza de animales para consumo humano como un estado ideal de las cosas.(28) Rabí I. Hebenstreit señala que D-s no quería dar a los israelitas que habían dejado Egipto, permiso de regresar a una dieta que tuviera que ver con carne, debido a la crueldad involucrada. Sin embargo la “multitud mezclada” (otros esclavos que abandonaron Egipto junto con los israelitas) deseó carne e inculcaron este deseo entre los israelitas. Por consiguiente, D-s nuevamente con reticencia, dio permiso para la consumición de carne, pero con muchas restricciones.(29) La connotación negativa asociada con el consumo de carne está indicada en el Talmud:

La Torah enseña una lección sobre conducta moral, que el hombre no comerá carne a menos que tenga un ansia especial por la misma…y comerá solo ocasionalmente y con moderación.(30)

Los sabios también percibieron que comer carne no era para todo el mundo:
Sólo un estudioso de la Torah puede comer carne, pero aquel que sea ignorante de Torah se le prohíbe.(31)

Basados en esta prohibición, ¿cuantos judíos ahora, pueden considerarse así mismos lo suficientemente entendidos como para poder comer carne? Aquellos quienes estudian de modo diligente la Torah, y que estén conscientes de las condiciones relacionadas con la producción y consumo de carne actualmente, llegarían a conclusiones similares a las de este artículo.
Debería notarse que la escritura anterior, reflejaba la preocupación por la observancia escrupulosa de muchos detalles y tecnicismos de las leyes de kashrut. Mientras hay unas pocas condiciones en relación a los alimentos vegetarianos, solo un estudioso diligente de la Torah puede entender las múltiples regulaciones que gobiernan el comer carne.

Rabí Kook cree que la concesión de comer carne “tras todo el deseo de tu alma” fue un reproche insinuado y una disposición limitada.(32) Declara que vendrá el día en el que las personas detestarán comer la carne de los animales a causa de un aborrecimiento moral, entonces se dirá que “porque tu alma ya no anhela la carne, no comerás carne”.(33)

La Torah observa favorablemente la alimentación vegetariana. Las comidas con carne son frecuentemente mencionadas con desagrado y están asociadas con deseo (falta de control sobre el apetito por la carne). En El Cantar de los Cantares, la recompensa divina es mencionada en términos de frutos, vegetales, vinos y nueces. No hay una Berakhah o bendición especial recitada antes de comer carne o pescado, como si las hay para el pan, tarta, vinos, frutos y vegetales; la bendición para la carne es una general, la misma que se usa sobre el agua o algún otro alimento no-diferenciado.

Rabí Yonassan Gershom un rabino jasídico moderno de Minnesota afirma que “Con respecto a la prioridad dada a las bendiciones, la carne está en el fondo de la jerarquía”. Nota que en los días festivos y en los Shabbath, el vino viene primero. De lo contrario, el pan se bendice primero, y una bendición sobre el pan cubre todos los otros alimentos excepto el vino. Si no hay pan, las comidas son bendecidas en el siguiente orden: 1. vino, 2. granos, 3. frutos de árbol, 4. vegetales, 5. Todos los alimentos restantes incluyendo pescados, carnes, etc. En otras palabras, la carne tiene al más bajo nivel de prioridad en el sistema de bendiciones. También, cuando se consume pan, se debe recitar un Birkat Hamazon (bendición después de las comidas) completo. Para los granos y frutas mencionadas en la Torah (las siete especies), hay una bendición más corta recitada después de las comidas (al hamijya), pero solo si se han comido otros alimentos como carnes o pescado, solo una frase se debe recitar después (boré nefashot). Desde que, como ensañaron nuestros sabios, las palabras reemplazaron los sacrificios ahora, los platos de carne son los menos honorables.

Una descripción positiva hacia las comidas sin carne:

Porque el Señor los va a llevar a una buena tierra, a un país llenos de arroyos, fuentes y manantiales que brotan en los valles y en los montes; es una tierra donde hay trigo, cebada, viñedos, higueras, granados olivos y miel. En ese país no tendrán ustedes que preocuparse por la falta de alimentos, ni por alguna otra cosa; Pero después que hayan comido y se sientan satisfechos, deben alabar al señor su D-s por la buena tierra que les ha dado. (Dev. 8:7-10)

ז כִּי יְהוָה אֱלֹהֶיךָ, מְבִיאֲךָ אֶל-אֶרֶץ טוֹבָה: אֶרֶץ, נַחֲלֵי מָיִם–עֲיָנֹת וּתְהֹמֹת, יֹצְאִים בַּבִּקְעָה וּבָהָר.
ח אֶרֶץ חִטָּה וּשְׂעֹרָה, וְגֶפֶן וּתְאֵנָה וְרִמּוֹן; אֶרֶץ-זֵית שֶׁמֶן, וּדְבָשׁ.
ט אֶרֶץ, אֲשֶׁר לֹא בְמִסְכֵּנֻת תֹּאכַל-בָּהּ לֶחֶם–לֹא-תֶחְסַר כֹּל, בָּהּ; אֶרֶץ אֲשֶׁר אֲבָנֶיהָ בַרְזֶל, וּמֵהֲרָרֶיהָ תַּחְצֹב נְחֹשֶׁת.
י וְאָכַלְתָּ, וְשָׂבָעְתָּ–וּבֵרַכְתָּ אֶת-יְהוָה אֱלֹהֶיךָ, עַל-הָאָרֶץ הַטֹּבָה אֲשֶׁר נָתַן-לָךְ.

Les daré la lluvia de su tierra a su debida estación, la primera lluvia y la lluvia tardía, así podrás cosechar su trigo, vino y aceite. (Dev. 11:14)

יד וְנָתַתִּי מְטַר-אַרְצְכֶם בְּעִתּוֹ, יוֹרֶה וּמַלְקוֹשׁ; וְאָסַפְתָּ דְגָנֶךָ, וְתִירֹשְׁךָ וְיִצְהָרֶךָ.

De entre muchas afirmaciones de los profetas tenemos:

Entonces traeré del destierro a mi pueblo. Reconstruirán las ciudades destruidas, y vivirán en ellas; plantarán viñedos, y beberán su vino; sembrarán huertos y comerán sus frutos. Pues los plantaré en su propia tierra. (Amos 9:14-15)

יד וְשַׁבְתִּי, אֶת-שְׁבוּת עַמִּי יִשְׂרָאֵל, וּבָנוּ עָרִים נְשַׁמּוֹת וְיָשָׁבוּ, וְנָטְעוּ כְרָמִים וְשָׁתוּ אֶת-יֵינָם; וְעָשׂוּ גַנּוֹת, וְאָכְלוּ אֶת-פְּרִיהֶם.
טו וּנְטַעְתִּים, עַל-אַדְמָתָם; וְלֹא יִנָּתְשׁוּ עוֹד, מֵעַל אַדְמָתָם אֲשֶׁר נָתַתִּי לָהֶם–אָמַר, יְהוָה אֱלֹהֶיךָ.

Construyan casas y establézcanse, planten árboles frutales y coman de su fruto. (Yirmiyahu 29:5)

בְּנוּ בָתִּים, וְשֵׁבוּ; וְנִטְעוּ גַנּוֹת, וְאִכְלוּ אֶת-פִּרְיָן.

Junto con la concesión de comer carne, se dieron muchas leyes y restricciones (leyes de kashrut). Rabí Kook creía que la reprensión implicada por estas regulaciones es un mecanismo diseñado para mantener vivo un respeto por la vida, con el objetivo de alejar al pueblo de su hábito de comer carne.(34)

Esta idea muestra acuerdo con el comentarista de la Torah Solomon Efraim Lunchitz, autor de K’lee Yakar: ¿Cuál era la necesidad para el procedimiento total del sacrifico ritual? Por la prevalencia o importancia de la autodisciplina.

Es muchísimo más apropiado para el hombre no comer carne; solo si tiene un fuerte deseo por la carne, la Torah lo permite, e incluso así, solo después de problemas e inconvenientes necesarios para satisfacer su deseo. Quizá a causa de las molestias e irritaciones de todo el procedimiento completo, se contendría de un fuerte e incontrolable deseo de carne.(35)

Una declaración similar hace el rabino moderno, Pinjas Peli(36):

«Por consiguiente, las leyes de Kashrut, nos enseñan que la primera preferencia del judío debería ser una comida vegetariana. Si, a pesar, uno ni pueda controlar el ansia de carne, debe ser carne kosher, la cual se servirá como un recordatorio que el animal que se come es una criatura de D-s, que la muerte de una criatura no puede ser tomada ligeramente, que cazar por deporte está prohibido, que no podemos tratar cualquier entidad viviente con crueldad, y que somos responsables por lo que pase con otros seres (humano o animal) incluso si no tenemos un contacto personal con ellos». Pinjas Peli

Fue declarado antes que Joseph Albo, enseño que la razón de la prohibición original de comer carne fue porque “en la matanza de animales hay crueldad, ira y lo acostumbra a uno mismo al mal habito de derramar sangre inocente…” Quizá las leyes de Kashrut que limitan el comer carne pueden sin embargo vistas como una senda que lleve a las personas de regreso a la dieta vegetariana original y no-violenta. Por ejemplo, el comentarista bíblico y líder sefardí del siglo XV, Abarbanel, explica por que los animales kosher o “aptos” están limitados a aquellos que “tienen la pezuña dividida…y son rumiantes” Vayiqra’.11:3.

כֹּל מַפְרֶסֶת פַּרְסָה, וְשֹׁסַעַת שֶׁסַע פְּרָסֹת, מַעֲלַת גֵּרָה, בַּבְּהֵמָה–אֹתָהּ, תֹּאכֵלוּ.

En su comentario de este verso, Abarbanel hace avanzar su teoría, que los animales que mascan o rumian, no son capaces de aplastar o masticar huesos. Por ende se alimentan de plantas y no tienen la ferocidad de los animales salvajes. Sus pezuñas divididas carecen de garras así que son pacíficos y relativamente inofensivos. Limitar el permiso de consumo de comer carne de estos animales significa que se debiera evitar comer animales con una naturaleza cruel y violenta.

Rabí Kook considera el ansia de carne de las gentes, como una manifestación de pasiones negativas, más que como una ‘necesidad heredada’, el e Isaac Arama aseguran que en los días del Mashíaj, las personas serán vegetarianas nuevamente.(37) Considera que en la época mesiánica, “el efecto del conocimiento se propagará incluso a los animales…y los sacrificios en el Templo consistirán de vegetación, y será agradable a D-s como en otrora…”(38) Se basan en la profecía de Isaías:

«Y el lobo y el cordero vivirán en paz, el tigre y el cabrito descansarán juntos, el becerro y el león crecerán unoal lado del otro, y se dejarán guiar por el niño pequeño. La vaca y la osa serán amigas, y sus crías descansarán juntas. El león comerá pasto como el buey…En todo Mi monte santo no habrá quien haga ningún daño…” (Yeshayahu 11:6-9)

ו וְגָר זְאֵב עִם-כֶּבֶשׂ, וְנָמֵר עִם-גְּדִי יִרְבָּץ; וְעֵגֶל וּכְפִיר וּמְרִיא יַחְדָּו, וְנַעַר קָטֹן נֹהֵג בָּם.
ז וּפָרָה וָדֹב תִּרְעֶינָה, יַחְדָּו יִרְבְּצוּ יַלְדֵיהֶן; וְאַרְיֵה, כַּבָּקָר יֹאכַל-תֶּבֶן.
ח וְשִׁעֲשַׁע יוֹנֵק, עַל-חֻר פָּתֶן; וְעַל מְאוּרַת צִפְעוֹנִי, גָּמוּל יָדוֹ הָדָה.
ט לֹא-יָרֵעוּ וְלֹא-יַשְׁחִיתוּ, בְּכָל-הַר קָדְשִׁי: כִּי-מָלְאָה הָאָרֶץ, דֵּעָה אֶת-יְהוָה, כַּמַּיִם, לַיָּם מְכַסִּים.

Rabí Kook asegura que el alto nivel moral en el que interviene el vegetarianismo de las generaciones anteriores a Noé es una virtud de que tan gran valor no puede perderse para siempre.(39) En el estado ideal futuro, así como en el período inicial, las personas y los animales no comerán carne.(40) Ninguno lastimará o destruirá a otra criatura viviente. La vida de la gente no se sostendrá a expensa de las vidas de los animales.

Otras visiones proféticas que describen las dietas vegetarianas incluyen:

«Habrá una buena cosecha de trigo y gran abundancia de vino y aceite». (Joel 2:24)

וּמָלְאוּ הַגֳּרָנוֹת, בָּר; וְהֵשִׁיקוּ הַיְקָבִים, תִּירוֹשׁ וְיִצְהָר.

«La tierra responderá al trigo, al vino y al aceite». (Hoshea’ 2:24)

וְהָאָרֶץ תַּעֲנֶה, אֶת-הַדָּגָן וְאֶת-הַתִּירוֹשׁ וְאֶת-הַיִּצְהָר; וְהֵם, יַעֲנוּ אֶת-יִזְרְעֶאל.

En el cuadernillo que resume Joe Green -un reciente escritor vegetariano judío- que incluye muchas enseñanzas de Rabí Kook, concluye que los judíos religiosos éticos vegetarianos son pioneros de la era mesiánica, son ejemplos de vida que hacen que le llegada del mashíaj sea más probable.(41)

En la actualidad muchos judíos comen carne, pero de entre los ideales más alto provenientes de la Torah de D-s, la ley dietética vegetariana inicial, sigue como ley suprema en la Torah y en mundo entero para entender, un objetivo final hacia el cual, todos nosotros deberíamos esforzarnos.

Fuente original: jewishveg.com – A Vegetarian View of the Torah

Traducción al español: Itzhak Andrés H.

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https://respuestasveganas.org/judaismo-y-vegetarianismo-una-vision/feed/ 2
La Mitzvá que salvaría el planeta: por qué los judíos deberían considerar al vegetarianismo (Daniel Brook, julio 2009) https://respuestasveganas.org/la-mitzva-que-salvaria-el-planeta-por/ https://respuestasveganas.org/la-mitzva-que-salvaria-el-planeta-por/#respond Fri, 29 Jul 2011 16:30:00 +0000 https://respuestasveganas.org/2011/07/la-mitzva-que-salvaria-el-planeta-por.html Daniel Brook es un judío que promueve poner fin a la crueldad hacia los animales. El título original del siguiente artículo es «The Planet-Saving Mitzvah: Why Jews Should Consider Vegetarianism» y fue traducido del inglés al español por Mabel Kaplan. El artículo refuerza la idea según la cual la religión judía debería promover el veganismo.[1]

Nota: La publicación de este artículo en RespuestasVeganas.Org no implica necesariamente que compartamos todas y cada una de las cuestiones expresadas por el mismo; sin embargo, consideramos interesante su publicación por la aportación que puede hacer a la causa del movimiento por los Derechos Animales (derecho a la salud/vida).

El Judaísmo tiene que ser una práctica espiritual y social diaria, no simplemente ritualizada, si tiene que ser significativa para los judíos y relevante para los demás. Más allá de ser espiritual, somos llamados para elevarnos y para hacer del mundo un lugar mejor para nosotros, nuestras familias, nuestras comunidades y los demás.

En ¿Por qué ser judío? el Rabino David J. Wolpe escribe que “El Judaísmo enfatiza las buenas obras porque no hay nada más que las pueda reemplazar. El amar la justicia y la decencia, el odiar la crueldad y el tener sed de justicia, esa es la esencia de la misión humana.” La misión del ser humano, por lo tanto, es el de ser un mensch: una persona buena, amable y compasiva.

Una de las maneras de seguir nuestra rica tradición mientras ponemos nuestros ideales más elevados en la práctica diaria es el de elegir el vegetarianismo. En las palabras del Rabino Fred Scherlinder Dobb: “Considero al vegetarianismo como una mitzvah” – un deber sagrado y una buena obra.

Maimónides postuló trece principios de la fe judía, mientras que el Rabino Moses Cordonero escribió sobre Los trece Atributos Divinos. A continuación están los trece deberes categóricos que sugieren el porqué los judíos debieran considerar seriamente al vegetarianismo y luego cambiar en esa dirección:

1. Rectitud y caridad

Aunque sea difícil con frecuencia, todos tenemos el poder de romper los hábitos malos y la búsqueda del alma por mejores estilos de vida. El ser vegetariano determina un camino de rectitud durante toda la vida. Las personas rectas consideran y protegen las vidas de los animales (Proverbios 12:10). De acuerdo a Albert Einstein, si la gente aspira hacia una vida de rectitud, su “primer acto es el de abstenerse de herir a los animales.” Un tzadik, o persona justa, se mantiene en la más alta reputación debido a sus actos justos.

La Torá y el Talmud están colmados de historias de personas recompensadas por su bondad hacia los animales y castigadas por su indiferencia y crueldad hacia ellos. En la Torá, Jacob, Moisés y David fueron todos pastores que cuidaron a los animales. Moisés es específicamente alabado por la manera en que mostró compasión hacia un cordero, como también hacia las personas. Rebeca fue aceptada como esposa para Isaac porque ella mostró preocupación por los animales, al ofrecer agua a camellos sedientos además de la persona sedienta que pidió por ella. Noé es considerado justo por proteger las vidas de muchos animales en el Arca.

Por el contrario, dos cazadores mencionados en la Torá, Nimrod y Esaú, están representados como villanos. Más aún, de acuerdo a la leyenda, el Rabino Ieuda HaNasi (el Príncipe) , compilador y editor de la Mishná, fue castigado con años de sufrimiento por su insensibilidad ante el temor de un ternero en su camino al matadero (Talmud, Bava Mezia 85a).

De su comentario de la Torá, las palabras textuales del Rabino Moises Cassuto: “Se les permite usar a los animales y emplearlos para la labor, tener dominio sobre ellos para poder utilizar sus servicios para su subsistencia, pero no deben rebajar sus vidas ni sacrificarlos por comida. Su dieta natural es el vegetarianismo.” Por cierto, todas las promesas de subsistencia y comida para los israelitas en la Torá es vegetariana: viñas y huertos, trigo y cebada, higos y granadas, uvas y dátiles, frutas y semillas, nueces y heveas, aceitunas y pan, leche (de almendras o cabras) y miel. Incluso el maná, “como la semilla del coriandro” (números 11:7), fue vegano. Por el contrario, cuando los israelitas en el desierto del Sinaí exigen y consumen carne y pescado, muchos sufren y mueren en una plaga y son enterrados en las Tumbas de la Lujuria.

El Judaísmo enfatiza la importancia de la tzedaká, que seamos buenos, ayudemos a los pobres y débiles y compartamos nuestra comida con los hambrientos. Sin embargo, unas tres cuartas partes de los cultivos más importantes en los EEUU tales como maíz, trigo, soja, avena y alfalfa son destinados a alimentar a miles de millones de animales destinados a ser sacrificados por carne, mientras millones de personas en todo el mundo mueren de hambre y sus crueles consecuencias cada año. Esto es una shanda (desgracia) evitable en el mundo.

En el Talmud, el Rabino Assi afirma: “Tzedaká es equivalente a todos los demás preceptos religiosos juntos.” (Baba Batra 9a). El camino del tzadik (persona justa) es el camino de chesed (bondad y amor), la compasión, caridad, y la rectitud para todos los seres vivos. El vegetarianismo es la forma más importante de tzedaká, diariamente que puede beneficiar tanto al dador como al receptor.

2. Tikkun Olam

Mientras que el Judaísmo enseña que tenemos que ser shomrei adamah (guardianes de la tierra), socios en tikkun olam (reparacion del mundo), recreando, preservando y curando al mundo (Talmud, Shabat 10 a) – la producción masiva de carne contribuye sustancialmente a la emisión de gases de efecto invernadero y al calentamiento global (lo que el Rabino Arthur Waskow llama “abrasador global”, y lo que las Naciones Unidas dice es: “el desafío más grave que está enfrentando la raza humana”). La producción de carne también contribuye a la contaminación del aire y el agua; el uso excesivo de tóxicos y combustibles fósiles; la deforestación y la destrucción de selvas tropicales, arrecifes de corales, manglares y otros hábitats; erosión del suelo, desertificación; extinción de especies, pérdida de biodiversidad y otras variadas formas de degradación global del medio ambiente. Entre otras cosas, necesitamos restablecer y reforzar los mayim chayim de la Tierra – sus aguas vivas.

“El apetito humano por la carne es, “de acuerdo a los editores de la revista medioambiental con enfoque científico World Watch (julio/agosto 2004), “una fuerza impulsora que conduce prácticamente a cada una de las categorías de daños ambientales que ahora amenazan el futuro del hombre – la deforestación, la erosión, la escasez de agua dulce, la contaminación del aire y el agua, el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la injusticia social, la desestabilización de las comunidades y la diseminación de enfermedades.”

Según las palabras de Isaac Bashevis Singer, el gran escritor en Yiddish y ganador del Premio Nobel de Literatura: “Esta es mi protesta contra la conducta del mundo. El ser vegetariano es oponerse – oponerse al proceder de las cosas hoy. La inanición, el hambre mundial, la crueldad, las guerras – debemos declararnos en contra de estas cosas. El vegetarianismo es mi declaración y creo que es fuerte.”

3. Conservación de Recursos

El Judaísmo enseña bal tashchit ( no desperdiciar recursos), basado en Deuteronomio 20:19-20), que no deberíamos derrochar ni destruir innecesariamente nada de valor (en otras palabras, comprometerse en la conservación), y que no deberíamos usar más de lo necesario para cumplir un propósito (priorizar la eficiencia). Sin embargo, en oposición a estos valores judíos, la producción de carne requiere del despilfarro de la tierra, la capa superficial de la tierra, el agua, combustibles fósiles y otras formas de energía, mano de obra, cereales y otros recursos vitales, además de las sustancias tóxicas, antibióticos y hormonas. Por ejemplo, puede necesitar aproximadamente setenta-ochenta calorías de combustible fósil no renovable por cada caloría de proteína obtenida de la carne de una granja industrial, pero sólo dos calorías de combustible fósil para producir una caloría de proteína de la soja. Miles de litros de agua dulce son desperdiciados simplemente para producir una libra (454 gramos) de carne.

“Este es el camino de las personas piadosas y elevadas”, escrito en el s.XIII por el Rabino Aaron HaLevi de Barcelona. “Ellos no derrocharán ni siquiera una semilla de mostaza, y ellos se entristecen ante cada ruina y deterioro que vean y si ellos pueden salvar, ellos salvarán cualquier cosa de la destrucción con todo su poder.” La industria de la carne es excepcionalmente derrochadora, ineficiente, costosa y destructiva, mientras que abundan mejores alternativas, fácilmente obtenibles y más saludables para los consumidores, trabajadores, animales y nuestro medio ambiente.

4. Salud y seguridad

La salud y la protección de la vida están enfatizadas repetidamente e incluso priorizadas en las enseñanzas judías. Mientras que el Judaísmo enseña que deberíamos ser muy cuidadosos respecto a sh’mirat haguf (preservando nuestros cuerpos y salud), y picuaj nefesh (protegiendo nuestras vidas a casi cualquier costo), numerosos estudios científicos han vinculado las dietas basadas en carne directamente con enfermedades cardíacas y ataques cardíacos (la primera causa de muerte en los Estados Unidos), varias formas de cáncer (la segunda causa de muerte), apoplejías (tercera causa de muerte), alta presión sanguínea, obesidad, diabetes, osteoporosis, asma, arteroesclerosis, aneurisma, artritis reumatoidea, impotencia, endometriosis, cálculo biliar, gota, mal de Alzheimer y otras dolencias. Alrededor de las dos terceras partes de las enfermedades en los Estados Unidos están relacionadas con la dieta y los vegetarianos están mucho menos afectados. Nótese que incluso los médicos que consumen carne casi siempre recomiendan comer menos carne, mientras apoyan el consumo de más fruta fresca, vegetales, legumbres y cereales integrales para una salud mejor.

Además, ya que más de la mitad de todos los antibióticos en los Estados Unidos son administrados al ganado (más enormes cantidades de sustancias tóxicas, esteroides, hormonas y otras drogas), las bacterias resistentes están aumentando a un índice alarmante, creando supervirus como el SARM (Staphylococcus aureus resistente a la meticilina), que mata a decenas de miles de personas por año solamente en los Estados Unidos. Y no se olvide de la enfermedad de la vaca loca, la gripe aviaria, fiebre aftosa, E. coli, salmonella y envenenamiento de alimentos. “Si no existiera la industria aviaria”, concluye Neal Barnard, MD., “no habría epidemias de gripe aviaria.” Y si no existiera la industria vacuna, no habría brotes masivos de E. coli.

Se ha descubierto que la carne envasada es inyectada con monóxido de carbono para conservarle el color rojo, incluso estando rancia. El pescado contiene a menudo mercurio, arsénico, plomo, cadmio y los tóxicos POP, incluyendo el PCB (Policloruro de bifenilo), DDT (diclorodifeniltricloroetano) y la dioxina que no pueden extraerse del pescado y que se bioacumula en los organismos de los consumidores.

5. Compasión

Según escribió el Rabino Joseph Albo del s.XV: “En la matanza de animales, hay crueldad.” Siglos antes, Maimónides, rabino y médico escribió que “No hay diferencia entre el dolor de los humanos y el dolor de otros animales.” Es así de simple. La compasión no es un concepto nuevo, sin embargo tiene que renovarse continuamente. Los Sabios del Talmud (Beitia 32b) comentan que “los judíos son rajmanin b’nei rajmanin (compasivos hijos de ancestros compasivos), y el que no es compasivo realmente no puede ser un descendiente de nuestro padre Abraham.”

Mientras que el Judaísmo prohibe tsa’ar ba’alei jayim (infligir sufrimiento innecesario a los animales), y alienta a la gente a ser compasivos, la mayoría de los animales de granja que incluyen a los certificados como orgánicos o “criados en ambiente natural”, como también la mayoría de los animales criados para los consumidores kosher y halál son criados en granjas factorías donde ellos sufren en lugares hacinados, confinados y crueles y con frecuencia son arrastrados, mutilados, quemados, torturados y se les niega aire fresco, agua, luz solar, ejercicio y cualquier disfrute de la vida, sea en Shabat como en cualquier otro día, antes de ser sacrificados en lineas de desarme.

“El ser compasivo hacia la vida animal no es sólo una cuestión de ser responsable por la vida animal,” escribe el Rabino David Rosen, ex Jefe rabínico de Irlanda, “lo que hemos dejado en claro en la Torá, expuesto por nuestros sabios, pero es una cuestión de imbuirnos con la correcta clase de valores. Si somos insensibles hacia la vida del animal, entonces nos insensibilizamos como seres humanos. Y por lo tanto, un verdadero ser humano sensible, compasivo hacia otros seres humanos, debería ser compasivo hacia los animales.” Y como dijo el Rabino Rami Shapiro: “El vegetarianismo no es simplemente un alimentación ideal. Es una práctica diseñada para aumentar su capacidad de compasión.” Por cierto, el Rabino Shlomo Riskin, el Jefe rabínico de Efrat en Israel, declara que “las leyes dietarias tienen el propósito de enseñarnos la compasión y nos conducen gentilmente de regreso al vegetarianismo.”

De la misma manera que fuimos extraños en Egipto y liberados de nuestra esclavitud, los animales necesitan ser liberados de su estrecho confinamiento de la esclavitud, sufrimiento, torturas y la muerte prematura para poder alimentar a todo el mundo con el espíritu de la compasión, el amor, la vida y la liberación. Los animales no debieran tener que sufrir y morir por nuestro placer egoísta. Conforme con la ética del Judaísmo, el vegetarianismo ofrece compasión, respeta al extraño, reduce el sufrimiento y salva vidas todos los días.

Nuevamente, Albert Einstein ofrece su sabiduría: “Nuestra misión deber la de liberarnos ampliando nuestro círculo de compasión para abrazar a todas las criaturas vivientes y a toda la naturaleza.” El vegetarianismo es una manera fácil y efectiva de poner los más elevados de uno en acción, practicando la compasión con cada comida, de ese modo, reduciendo el dolor, el sufrimiento y la muerte de aquellos que no pueden hablar ni defenderse.

6. Expiación

Trece representa el número de los rasgos de compasión atribuidos a YHVH (HaShem) como narra el pacto con Moisés que es recitado en Yom Kippur, el Día de la Expiación, que es el día más sagrado en el calendario judío. Este día, entre otras cosas, es tradicional ayunar y abstenerse de usar zapatos de cuero, ya que tenemos que ser tan puros como sea posible mientras pedimos perdón y misericordia. Durante el ayuno en Yom Kippur, sin embargo, leemos al Profeta Isaías, quien nos recuerda que el verdadero propósito de nuestro ayuno debería ser el de sensibilizarnos hacia las necesidades de los hambrientos y oprimidos, para que trabajemos para terminar con la opresión y “compartir tu pan con el hambriento” (Isaías 58:6-7). Sin embargo, negamos el pan a los hambrientos alimentando tanto cereal a los animales que son sacrificados y consumidos como carne. No podemos redimirnos mientras continuamos involucrándonos en el comportamiento por el cual queremos redimirnos.

Otros animales no debieran sufrir ni morir por nuestra alimentación y vestido. “Las criaturas vivientes poseen un alma y una cierta superioridad espiritual”, escribe el gran comentarista del s. XIII Nachmanides: “los cuales en este aspecto se asemejan a los que poseen intelecto, y ellos tienen el poder de afectar su propio bienestar y su alimento y se escapan del dolor y la muerte.” Si somos sinceros en la búsqueda por la expiación, no podemos querer para nosotros lo que no le daríamos a otros. La expiación a través de la teshuvá (cambio o arrepentimiento) puede ser una manera para que regresemos a quiénes somos realmente y quiénes queremos ser. Si queremos expiarnos sinceramente y tenemos compasión por nosotros mismos, y queremos emular la compasión Divina, es imperativo que extendamos la compasión a los demás. El vegetarianismo, y especialmente el veganismo es una forma de alimentación mucho más pura sin violencia, matanza o derramamiento de sangre.

7. Conocimiento y espiritualidad

El Judaísmo enfatiza la interacción entre el pensamiento y la acción, resaltando el rol vital de kavaná (intención y concentración espiritual) como una precondición para la acción. Esa es una motivación detrás de las bendiciones, de las que no existe ninguna específica para la carne – a diferencia de los cereales, frutas y vegetales. De acuerdo a la tradición judía, el consumir carne estaba permitido con restricciones en la elaboración después del Diluvio de Noé como una concesión temporaria a la debilidad humana de aquellos con una “lujuria por la carne”. También es parte de nuestra enseñanza, del desacuerdo de Hillel con Shamai sobre el encendido de la menorá de Hanuká narrada en el Talmud, que ma’alin bakodesh v’ayn moridim: en los asuntos sagrados debemos aumentar en santidad en lugar de reducirla. Podemos aumentar nuestra santidad haciendo que nuestro consumo sea más santo.

Para aquellos que erróneamente piensan que podría ser una mitzvá el comer carne durante los días santos, es una mitzvá haba’ah al y’dei averirá, una mitzvá que deriva de un pecado; es la fruta de un árbol venenoso, y por lo tanto no es una mitzá en absoluto. Citando la ley judía, el Rabino Adam Frank dice: “El que consume un producto sabiendo que deriva de medios crueles participa de la crueldad.” El Rabino Frank agrega: “El pensamiento moderno, secular permite que las criaturas sensibles sean tratadas como objetos inanimados, pero la tradición judía no … Mi decisión de abstenerse del consumo de productos animales es una expresión de mi adherencia a la ley judía, y expresa mi desaprobación y desdén por las prácticas crueles de la industria.”

Nuestro sabio Rabino Joseph Albo interviene: “Aparte de la crueldad, violencia y la furia de matar animales y el hecho de que enseña a los seres humanos el rasgo malo de derramar sangre por nada; el comer carne incluso de animales selectos generará, sin embargo, un alma malvada e insensible.” Ninguna escritura ni la ciencia ni nuestra larga y orgullosa tradición ordena ni exige a los judíos ni a otros que consuman carne”, justamente lo contrario.

En la historia de nuestra creación, el término nefesh chayah, ser vivo o alma viva, se aplica a las personas y animales. El comer carne puede considerarse un Jilul HaShem una profanación del nombre de Dios, debido a la destrucción de la vida y el espíritu vinculado, mientras que el comer plantas podría ser considerado un Kidush HaShem, una bendición y santificación del nombre de Dios – de la manera que usted conciba Dios – debido a la protección de la salud y la vida de tanto humanos como los animales no humanos. “Cuando usted sacrifica a una criatura”, el autor de yiddish y ganador del Premio Nobel Isaac Bashevis Singer dijo: “usted sacrifica a Dios.”

Nuestros sabios en el Talmud (Chulin 84a) determinaron que “La Torá enseña una lección en la conducta moral, que la gente no comerá carne excepto que tenga ansias especiales por ella … y (luego) sólo la comerá ocasionalmente y escasamente.” El primer jefe rabínico ashkenazi previo al estado de Israel, Rabbi Abraham Isaac Kook, en Una visión del Vegetarianismo y la Paz, consideró rechazar el permiso para algunos de comer una pequeña cantidad de carne como un reproche escondido y una reprimenda implícita.

De acuerdo con el Rabino David Rosen, ex Jefe rabínico de Irlanda, quien es una autoridad en la Halaja (Ley judía), “la carne se ha vuelto halájicamente inaceptable” y el vegetarianismo es ahora un “imperativo halájico”. Como el Rabino Bonnie Koppell afirma: “No hay ninguna duda que el ideal de la Torá sea el vegetarianismo.”

Rabbi Simón bar Iojai se escondió en una cueva con su hijo el Rabino Eleazar por trece años después de ser condenados a muerte por los conquistadores romanos por hablar en su contra, después de la destrucción del Segundo Templo y el asesinato de Rabi Akiva (50-135 E.C.) y muchos de sus discípulos. Ellos sobrevivieron en su cueva, con un árbol de algarroba cercano, un arroyo local, y sus estudios de la Torá. Rabi Shimón enseñó que nuestro mundo y los mundos “más elevados” invisibles están unificados como manifestaciones del Alma Divina, y que el significa de la vida es de reunificar la Creación con la fuente de la Creación.

Además, Maimónides, Rav Kook, y otros Rabinos jerárquicos y eruditos de la Torá, creen que la era mesiánica del Tercer Templo, cuando “el lobo habite con el cordero … y el león coma paja como el buey” (Isaías 11:6-7), los sacrificios en el Templo como también toda otra comida será vegetariana. Los vegetarianos viven más cerca de la era mesiánica por crearla en el presente, mientras que también la aceleran para el mundo. “El vegetarianismo es una respuesta al mundo de hoy”, Rabi Zalman Schachter-Shalomi afirma: “El comer carne, como la poligamia, se adecuan a una época más primitiva de la historia humana.” Mientras que la poligamia es aceptable en la Torá, fue considerada inaceptable hace 1.000 años atrás. De igual modo, la carne será considerada eventualmente inapropiada e inaceptable, por ende relegada a un pasado primitivo- sin embargo nosotros podemos vivir el ideal ahora, creando la paz y la justicia tanto interna como externa.

Como el Rabi Rami Shapiro nos recuerda: “El vegetarianismo es central para la vida sagrada según el Judaísmo lo ha entendido por miles de años.”

8. Divinidad

El erudito y místico Rabi Moshe Cordonero (1522-1570 EC) escribió un manual sobre ética titulado Los Trece Atributos. Él incluyó ejercicios de meditación incluyendo la visualización del propio cuerpo como el Árbol de la Vida, mientras se concentra en un aspecto particular del Árbol o cuerpo. La industria de la carne es responsable de una tremenda deforestación, talando, quemando y eliminando millones de árboles cada día, destruyendo alrededor de un acre (=0,405 ha.) de selva tropical amazónica cada segundo, por ende también desplazando o matando personas, animales y plantas que viven allí.

La industria de la carne está haciendo picadillo las selvas tropicales, a las que con frecuencia se las refiere como “los pulmones del planeta”, esencialmente convirtiendo este asombroso recurso que sustenta la vida en dióxido de carbono y colesterol, contribuyendo significativamente a enfermar tanto al planeta como a la salud personal. En un milagro continuo del desarrollo evolutivo, según palabras del Rabino Arthur Waskow, nosotros respiramos el oxígeno que los árboles exhalan, mientras que nosotros exhalamos el dióxido de carbono que los árboles inhalan. Nos necesitamos mutuamente y respiramos uno del otro en continua existencia; sin embargo, la producción y el consumo de carne están matando a los árboles de la vida, ignorando tanto a la ciencia como a la Torá.

Una visión espiritual del mundo reconoce el asombroso poder y belleza de la naturaleza, mientras detesta la destrucción y la profanación, abrazando lo que Rabino Abraham Joshua Heschel describió como “asombro radical” en la presencia de lo divino. La industria ganadera es la antítesis de esta visión. Como Rab Adam Frank dice: “La destrucción del medio ambiente causada por la industria agrícola-ganadera, por la cantidad de estiércol producido, la cantidad de desechos cloacales que se vierten en nuestras vías acuíferas y nuestros sistemas está ….dañando nuestro mundo.” Él agrega que esta destrucción del medio ambiente viola “el mandamiento judío de proteger y observar y cuidar la Tierra … Nosotros estamos ignorando cosas que son esenciales y que son críticas al carácter del Judaísmo, con el objeto de satisfacer nuestros deseos y caprichos egoístas.” Es imposible elevarnos completamente si estamos degradando nuestros cuerpos, nuestras mentes, nuestros espíritus y nuestro mundo al derramar la sangre de otros seres.

9. Paz y justicia

El Judaísmo acentúa repetidamente que siempre debemos buscar y perseguir shalom v’tzedek (paz y justicia) y la degradación moral y la violencia resultan de condiciones injustas. Las dietas centradas en la carne desperdicia valiosos recursos y nos desensibiliza a la violencia. Tales dietas ayudan a perpetuar la pobreza, hambre, destrucción ambiental extensamente y desesperación que conduce al sufrimiento masivo, la inseguridad social, hostilidades étnicas, violencia, genocidio y guerra.

Nuestros sabios notan que las palabras hebreas para pan (lejem) y para guerra (miljama) derivan de la misma raíz y están en consecuencia, relacionadas ya que la escasez de alimento y las instancias de guerra están correlacionadas contribuyendo una con la otra.

Para resolver estos conflictos tan importantes, nos ordenaron “buscar la paz y perseguirla” (Salmo 34:14). Nos ordenaron: “justicia, justicia perseguirás.” (Deuteronomio 16:20), y nos instruyen que “no mataremos (asesinato) (Sexto Mandamiento). Además nos ordenan a “amar la paz, perseguir la paz, amar a todas las criaturas” (Hillel), que “él que mata a un buey es como si matara a una persona” (Isaías 66:3), y que “el que destruye una sola vida es considerado como que haya destruido el mundo entero, y el que salva una sola vida es considerado que ha salvado el mundo entero.” (Sanedrín 4:5)

De acuerdo con el Rab Adam Frank: “El Judaísmo no se declara moralmente superior, en cambio, exige la responsabilidad de las acciones. El Judaísmo comienza a partir de un lugar de preocupación por la justicia y trata de proteger a todos los miembros de la comunidad, tanto locales como globales, de los abusos de poder y privilegio.” La mitzvá del vegetarianismo promueve esta responsabilidad.

10. Hambre

El hambre es un problema enorme y creciente en los Estados Unidos, Israel y a través de gran parte del mundo. El artículo 25 de la Declaración de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas incluye al alimento como un derecho humano. Mientras que millones de personas mueren anualmente por el consumo excesivo, particularmente el consumo de grasas y colesterol, millones de personas excluídas anualmente por enfermedades relacionadas con la pobre alimentación – proveniente de inanición y hambrunas -. Aunque el mundo produce alimento más que suficiente para alimentar a todas las personas en él, la inequidad de la riqueza y el poder, junto con la ineficiencia del uso de la tierra y la distribución de alimentos, crea condiciones que conducen a la escasez, hambre crónico, desnutrición, hambre, degradación ambiental y violencia étnica.

Aproximadamente mil millones de personas pobres sufren crónicamente de hambre, desnutrición y sus efectos debilitantes. Decenas de miles de ellos, niños en su mayor proporción, mueren consecuentemente cada día, alrededor de uno en pocos segundos, mientras que millones de personas acomodadas enferman y mueren de los malos efectos de comer y consumir en exceso, principalmente productos animales. En las palabras de la estrella del rock Chrissie Hynde: “El hambre mundial podría ser atribuido directamente al consumo de carne.”

El hambre mundial no es necesario ni automático, ni inevitable. John Cavanagh y Jerry Mander señalan que “cuando los que tienen dinero para disfrutar las dietas ricas en carne producen que el mercado desvíe los suministros disponibles de cereales de las mesas de las personas que no pueden pagar para alimentar al ganado para suministrar carne a los que sí pueden pagar, ellos contribuyen a la dinámica del hambre.”

El vegetarianismo crea condiciones que son más justas, más eficientes y sostenibles y más saludables, permitiendo por ende que más personas sean alimentadas en lugar de usar la tierra, los cereales, el agua, la mano de obra, la energía y otros recursos para producir ineficiente e inmoralmente comida para alimentar a los animales que luego son sacrificados y consumidos por un número más reducido de personas más acomodadas.

11. Mantenerse kosher

La práctica del kashrut o el mantenerse kosher es la manera específica de aplicar las enseñanzas judías y los valores judíos para nuestro consumo de comida. Además de ser sustentadora de vida, satisfactoria y con frecuencia alegre, comer es un acto sagrado. Y como el Rab. Pinchas Peli escribe en Torah Today: “Las leyes del kashrut vienen a enseñarnos que la primera preferencia de un judío debería ser la comida vegetariana.” Más aún, el Rab Robert Gordis afirma: “El vegetarianismo ofrece un modo ideal para preservar los valores religiosos y éticos cuyo kashrut fue diseñado para que se concrete en la vida humana.” Por cierto, como el Rab Daniel Jezer dice: “Una forma más elevada de ser kosher es el vegetarianismo.”

El vegetarianismo, como forma de kashrut ecológico, es una manera fácil y efectiva de mantenerse kosher, de ser más sostenible, de ser más sano y de ser más santo. En este sentido, toda la carne es treyf, antikosher e inapropiada para el consumo humano. Rabino Jonathan Sacks, Jefe rabínico de las United Hebrew Congregations del Commonwealth, comentó que “Yo soy vegetariano y permanezco milchik todo el tiempo.” De manera similar, el Rabino Shear Yashuv Cohen, Jefe ashkenazi rabínico de Haifa, Israel, dijo: “Si no comes carne, con seguridad eres kosher, y creo que es lo que nosotros deberíamos decirles a nuestros colegas rabinos.”

12. Luchando contra el fascismo

Históricamente y desafortunadamente aún en el presente, los judíos han sido blancos comunes de políticas y acciones autoritarias, fascistas y genocidas, cualquiera sean sus nombres y lugares. La ética judía, los valores judíos e incluso el método del Talmud en sí mismo, respeta y protege las opiniones minoritarias y los grupos minoritarios. “Así como los nazis deshumanizaron a los judíos en sus propagandas y en las atrocidades que cometieron,” escribe Jay Levine, M.D., “los apologistas del consumo de carne y la explotación de animales han estereotipado y degradado al reino animal para sus propios propósitos, declarando que los animales están desprovistos de funcionamiento cognitivo e incluso de dolor.”

Es importante notar que “los nazis explícitamente estructuraron su destrucción industrial de los judíos (y otros pueblos) sobre el modelo del sacrificio animal”, según el Rabino Hillel Norry. “Esto no se compara con el sufrimiento de animales y humanos, pero muestra que la manera que tratamos a los animales es similar a la manera que los nazis nos trataron.”

El Rav Sarga Feivel Mendiowitz, decano fundador de la Mesifta Torah VoDaath, se volvió vegetariano después del Holocausto/Shoah, simple pero vehemente declara: “Ya ha habido bastante matanza en el mundo.”

Isaac Bashevis Singer vehementemente declara: “En relación a ellos, todas las personas son nazis; para los animales es un eterno Treblinka.” La industria de la ganadería es una forma crónica y masiva de esclavitud y tortura, mientras que el vegetarianismo es una manera poderosa de oponerse activa pero sin violencia a la diaria y brutal atrocidad de la producción y consumo de carne.

13. Interés por la comunidad

El interés por la comunidad (Klal Israel), como también la comunidad más mundial extensa (Klal Ha’Olam), es integral para la ética judía y requiere de responsabilidad personal y comunical.

Israel, y el resto del Medio Oriente, está especialmente amenazada por el calentamiento global, como indicó el reporte en 2007 de la Unión por la Defensa del Medio Ambiente de Israel: habrá un aumento en la frecuencia, intensidad y duración de las olas de calor; el número de los días de lluvia se reducirán y las lluvias anuales pueden disminuir hasta el 30 por ciento; un aumento esperado en el Mar Mediterráneo causará importantes inundaciones de áreas bajas y costeras; la flora y fauna de Israel, ya está afectada extensamente por las actividades humanas, son especialmente vulnerables a los efectos de grandes cambios climáticos; y el potencial costo económico a Israel debido a los efectos del calentamiento global ha sido estimado tan alto como de $33 millones de dólares anuales.

De acuerdo al reporte de Friends of the Earth Middle East (Amigos de la Tierra en el Medio Oriente): “Cambio climático: Una nueva amenaza para la seguridad del Medio oriente”, es probable que el cambio climático actúe como “multiplicador de la amenaza” en el Medio Oriente. El reporte agrega que el cambio climático se exacerbará “la escasez de agua y las tensiones por el agua dentro y entre las naciones”.

Más aún, “la escasez de agua y los niveles del mar en aumento podrían conducir a la migración masiva en la región. El malestar económico en toda la región, debido a la disminución de la producción agrícola proveniente de los impactos climáticos sobre los recursos acuíferos, también podría derivar en mayores disturbios políticos … afectando por ende las relaciones internas y fronterizas.”

Conclusiones

El vegetarianismo nos ayuda a preservar y proteger nuestra salud, el medio ambiente, la cultura, la comunidad, la sociedad y el espíritu I’dor vador, de generación en generación. Eclesiastés 3:19, que es atribuido al Rey Salomón, dice: “El destino de los hombres y el destino de los animales, tienen uno y el mismo destino. Como uno muere, así el otro, y todos ellos tienen el mismo espíritu.” Lo que le hacemos a los animales y al medio ambiente, por lo tanto, a la larga nos lo estamos haciendo a nosotros mismos y a nuestras comunidades. Estamos contaminando nuestro propio nido.

Como Leo Baeck, estoy afectado por el “optimismo ético”. Podemos hacerlo mejor.

El Rav Kook, el primer Jefe Rabínico del pre-estado de Israel, escribió maravillosamente “hayashan yitchadesh, v’hechadash yitkadesh, los viejos serán renovados, y los nuevos serán santificados.” Un cambio hacia el vegetarianismo también podría ser un factor de importancia en la rededicación, revitalización y renovación del Judaísmo, ya que demostraría en el futuro que los valores judíos no son sólo relevantes sino esenciales para la vida personal de todos los días, el desarrollo comunal y la supervivencia global.

Fuente: begano.blogspot.com – La Mitzvá que salvaría el planeta: por qué los judíos deberían considerar al vegetarianismo
Fuente original: tikkun.org – The Planet-Saving Mitzvah: Why Jews Should Consider Vegetarianism

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